Sección: Opinión

Las lluvias, los aislamientos y los daños en infraestructura revelan que el país continúa respondiendo a amenazas previsibles con planes reguladores envejecidos, gobiernos metropolitanos incipientes y decisiones territoriales que siguen trasladando el riesgo hacia las comunidades.

El desempleo alcanzó 9,4%, golpea con mayor fuerza a las mujeres y ya supera los dos dígitos en varias regiones. Mientras tanto, el Gobierno concentra su capital político en una megarreforma cuyos resultados siguen instalados en el futuro.