Por Mg. PMP Raúl E. Catalán Castro. Gerente en CYTIES Investigación & Desarrollo
La planificación urbana constituye una de las bases del desarrollo territorial sostenible. Ordena el crecimiento de las ciudades y permite comprender las dinámicas sociales, demográficas, económicas y ambientales del territorio. El problema es que la planificación urbana ha transitado desde una lógica prospectiva hacia una lógica reactiva. En lugar de anticipar transformaciones estructurales, reacciona frente a los efectos.
El cambio climático es uno de ellos. Chile ha enfrentado en los últimos años incendios forestales de enorme magnitud; sistemas frontales y lluvias extremas; prolongados períodos de sequía y estrés hídrico; temperaturas extremas que han elevado el riesgo y la presión sobre las ciudades y los ecosistemas.
El envejecimiento de la población es otro ejemplo. Una población que envejece requiere viviendas accesibles y adaptables, barrios caminables y seguros, transporte público de fácil acceso, entre otros. El envejecimiento no es solo un fenómeno demográfico, también es una transformación estructural de la demanda urbana.
La migración constituye otro ejemplo. El proceso demográfico y territorial requiere planificación anticipada en servicios urbanos. Cuando la oferta de vivienda formal es insuficiente, suelen expandirse ocupaciones irregulares de terrenos y asentamientos precarios, emplazados en quebradas, laderas, zonas inundables o sectores expuestos a aluviones, incendios y otros riesgos.
Otros procesos que avanzan con rapidez son la digitalización, las nuevas formas de movilidad, la transformación del comercio y los cambios en el trabajo, además de las ciudades inteligentes, la transición energética y las nuevas exigencias sobre infraestructura y conectividad.
El problema es evidente: mientras las dinámicas sociales, ambientales y tecnológicas aceleran su velocidad, los instrumentos de planificación territorial suelen moverse a un ritmo considerablemente más lento. El resultado es que terminamos planificando ciudades con instrumentos construidos sobre realidades que ya cambiaron. En buen chileno, terminamos poniendo la carreta delante de los bueyes. Eso no es prospectiva territorial, es administración tardía de consecuencias. PLANIFICACIÓN URBANA RESUMEN
Para resolver este problema se requieren líneas de base territoriales actualizadas y construidas sobre estadísticas dinámicas. Recuperar y profundizar el carácter participativo de la planificación, desde la consulta formal hacia procesos de diseño participativo. Incorporar metodologías prospectivas capaces de construir escenarios posibles de desarrollo. Y un sistema permanente de seguimiento de indicadores clave.
El desafío es recuperar la prospectiva como principio fundamental de la planificación territorial: observar el presente, comprender tendencias y construir colectivamente escenarios futuros. En definitiva, se trata de imaginar, anticipar y construir la ciudad que queremos.
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