Encuesta muestra que solo 4% de las empresas regionales generó puestos asociados a nuevas tecnologías, mientras 8,9% reportó efectos de eventos climáticos sobre su actividad, en medio de un mercado laboral que pierde dinamismo regional
La incorporación de nuevas tecnologías está comenzando a modificar procesos y necesidades dentro de las empresas de Coquimbo, pero ese avance todavía tiene un efecto limitado sobre la creación directa de puestos de trabajo. Los resultados de la Encuesta de Demanda Laboral, ENADEL 2025, muestran que solo 4% de las firmas consultadas reportó haber generado empleos asociados a estas herramientas.
El dato adquiere mayor relevancia al observar la evolución reciente del mercado laboral regional. Durante el trimestre mayo-julio de 2026, la desocupación llegó a 9,5%, aumentando 2,5 puntos porcentuales en doce meses, mientras las personas ocupadas disminuyeron 0,8% y los desocupados crecieron 36,8%, según el Instituto Nacional de Estadísticas.
La fotografía se inserta en un mercado laboral regional que viene mostrando importantes diferencias entre territorios. En Coquimbo, la informalidad alcanza 28%, mientras sectores como agricultura y pesca, comercio y actividades de salud estuvieron entre los que más incidieron en la caída de la ocupación durante el último año.
Tecnología avanza más rápido que los nuevos empleos
ENADEL identifica a las nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, como uno de los factores que están comenzando a modificar el funcionamiento de las empresas. Sin embargo, el levantamiento muestra que esa transformación todavía no se traduce proporcionalmente en nuevos puestos, abriendo interrogantes sobre las competencias que comenzarán a demandarse y la capacidad de adaptación de trabajadores y organizaciones.
Para Javier Julio, gerente de Asoinco, disponer de estos antecedentes permite complementar la experiencia diaria de las empresas con información para anticipar cambios. “Para el empresario, el Observatorio Laboral entrega información para entender con cifras lo que nosotros ya comprendemos en el día a día a través de la comunicación con las empresas, pero también para ver el futuro del mercado laboral y apoyar la toma de decisiones”, afirmó.
La evolución marca un cambio respecto del cierre de 2025, cuando minería y manufactura impulsaban el crecimiento del empleo formal en Coquimbo. En octubre-diciembre de ese año, ambos sectores lideraron el aumento de ocupados, mientras el empleo asalariado formal crecía 7,1% interanual.
La seremi del Trabajo y Previsión Social de Coquimbo, Andrea Barrera Escobar, sostuvo que la información de ENADEL permite identificar tanto las necesidades de contratación como las brechas que enfrentan las empresas. “Los resultados de la ENADEL son siempre muy valiosos para nosotros, porque permiten conocer qué están buscando las empresas y cuáles son sus principales dificultades en capacidades técnicas y habilidades blandas”, señaló.
La autoridad agregó que disponer de esa información permite coordinar esfuerzos “para acortar brechas y tener más y mejor empleo en nuestra Región de Coquimbo”.
El clima también comienza a modificar el mapa laboral
La encuesta incorpora una segunda variable que comienza a incidir en las decisiones productivas: los eventos climáticos. Un 8,9% de las empresas de Coquimbo declaró haber sido afectada por este tipo de fenómenos, mostrando que sus efectos ya no se limitan a una dimensión ambiental y comienzan a alcanzar la organización de actividades económicas y laborales.
El resultado tiene especial peso en una región donde sectores expuestos a condiciones ambientales mantienen una participación relevante en la economía. Durante mayo-julio, agricultura y pesca redujeron sus ocupados en 9,7% interanual, convirtiéndose en una de las actividades que más incidieron en la caída regional del empleo.
Tecnología, formación y generación de capital humano aparecen también detrás de proyectos de mayor alcance que comienzan a impulsarse en la zona. El reciente Parque Científico Tecnológico proyectado para Coquimbo busca precisamente conectar universidades, empresas y Estado para transformar capacidades científicas en innovación, emprendimiento y empleo especializado.
Karen Vargas Santander, directora del Observatorio Laboral de la Región de Coquimbo, explicó que “los resultados muestran un mercado laboral que enfrenta nuevos desafíos, donde las transformaciones tecnológicas y los eventos climáticos comienzan a ser factores relevantes para las empresas”. Añadió que contar con esta evidencia permite anticipar necesidades y orientar las políticas de formación y empleo.
Los resultados de ENADEL 2025 fueron presentados en la sede Coquimbo de la Universidad Católica del Norte, junto con el lanzamiento del levantamiento correspondiente al período 2026-2027. La nueva medición permitirá observar si la transformación tecnológica empieza a traducirse en mayor generación de puestos o si su impacto continúa concentrándose principalmente en las competencias y funciones de los empleos existentes.
Para Coquimbo, esa evolución será especialmente relevante. Con un mercado laboral que ha perdido dinamismo y empresas enfrentadas simultáneamente a cambios tecnológicos y climáticos, anticipar los perfiles que requerirán los sectores productivos será cada vez más importante para conectar capacitación, inversión y nuevas oportunidades laborales.



