La Moneda avanzó en cooperación para vivienda, inversión, minerales críticos, seguridad y reconstrucción, mientras redefine su participación en instancias multilaterales ante reparos jurídicos y fiscales sobre compromisos internacionales que podrían limitar decisiones soberanas en materia tributaria chilena
El Gobierno de José Antonio Kast marcó esta semana dos movimientos en su agenda internacional con efectos económicos. Mientras La Moneda profundiza la cooperación con el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, en áreas que van desde inversión y vivienda hasta minería y seguridad, Chile decidió retirarse del proceso que busca construir una Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cooperación Tributaria Internacional.
El Presidente recibió este jueves en La Moneda al presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn, para revisar el avance de la Estrategia de País 2027–2030. El instrumento definirá las principales áreas de colaboración entre Chile y el organismo durante los próximos años e incorpora asuntos directamente relacionados con algunas de las prioridades económicas y de gestión del Ejecutivo.
Vivienda, inversión y permisos entran en la agenda
Entre los puntos abordados aparece el Fondo Nacional para la Vivienda, FONAVI, que el Gobierno presentó esta semana dentro de su reforma al mercado de capitales y acceso a la vivienda. El BID participará junto al Ministerio de Hacienda en el diseño del fondo y sus mecanismos de financiamiento, incorporando así cooperación internacional a una de las apuestas económicas recién ingresadas por el Ejecutivo.
El proyecto considera que FONAVI sea administrado por BancoEstado y pueda recibir aportes estatales por hasta US$2.000 millones, comenzando con US$500 millones. Su objetivo será adquirir y financiar créditos hipotecarios para primera vivienda, priorizando propiedades de hasta 6.000 UF y buscando ampliar los recursos disponibles para este tipo de operaciones.
Otro frente será la implementación de la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales, materia especialmente sensible para una administración que ha puesto el crecimiento y la aceleración de inversiones entre sus prioridades. La cooperación también contempla servicios basados en conocimiento y gestión de riesgos de desastres, con dos asistencias técnicas de emergencia por US$500 mil cada una y trabajo para evaluar daños y apoyar la reconstrucción en Atacama y Coquimbo.
La seguridad también ingresó a la relación con el organismo. Presidencia informó que se analizaron fórmulas para fortalecer capacidades de las policías, el Ministerio Público, Justicia y Gendarmería, además de posibles mecanismos de apoyo al financiamiento de infraestructura carcelaria. A ello se sumaron iniciativas de conectividad e integración regional, entre ellas Conexión Sur.
Minerales críticos amplían cooperación con el BID
La agenda minera ocupa un espacio propio dentro de la nueva Estrategia de País. El Gobierno busca apoyo del BID para avanzar en minerales críticos, un sector que ha adquirido peso económico y geopolítico por su papel en electromovilidad, energía, digitalización y cadenas industriales estratégicas.
La incorporación del tema ocurre seis meses después de que Chile sellara una alianza estratégica con Estados Unidos sobre minerales críticos, ampliando ahora hacia el BID una agenda que combina disponibilidad de recursos, inversión, cadenas de suministro y posibilidades de agregar mayor valor desde el país.
La relación tendrá además una señal institucional. El Grupo BID decidió ampliar su presencia en Chile mediante una nueva Oficina País en Santiago, que buscará fortalecer la coordinación entre BID, BID Invest y BID Lab, mantener un vínculo permanente con el Gobierno y el sector privado y acelerar nuevas oportunidades de colaboración.
Goldfajn encabeza el BID desde diciembre de 2022. Antes fue director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional y presidente del Banco Central de Brasil, trayectoria que lo ha situado al frente de una institución que trabaja tanto con gobiernos como con inversión privada y proyectos de desarrollo regional.
Chile sale de la negociación tributaria de Naciones Unidas
La profundización del vínculo con el BID coincide con otra definición del Gobierno frente a un organismo multilateral. Cancillería confirmó que Chile se retiró del proceso de negociación de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cooperación Tributaria Internacional, iniciativa que se desarrolla entre 2025 y 2027 y cuyo texto todavía no está concluido.
La decisión no implica que Chile abandone Naciones Unidas ni que renuncie a la cooperación tributaria internacional. Lo que el Ejecutivo decidió fue dejar de participar en esta negociación específica después de evaluar la evolución del borrador y sus eventuales efectos jurídicos sobre la capacidad del país para definir su propia política fiscal.
Desde Cancillería explicaron que “tal cual se presenta el texto del acuerdo, presenta incertidumbres considerables respecto a su alcance y funcionamiento que podrían limitar la soberanía en materia tributaria”, agregando que estas materias deben mantenerse alineadas con el marco constitucional, la política fiscal y los compromisos internacionales vigentes de Chile.
El proceso impulsado por Naciones Unidas busca construir un instrumento jurídico internacional para mejorar la cooperación tributaria global. La Asamblea General mandató además la elaboración de dos primeros protocolos, vinculados a la tributación de servicios transfronterizos y a mecanismos para prevenir y resolver controversias tributarias.
Chile participó en la quinta sesión de negociaciones realizada en Nueva York durante agosto. La sexta ronda está programada entre el 30 de noviembre y el 11 de diciembre en Nairobi, mientras Naciones Unidas mantiene como objetivo terminar durante 2027 tanto la convención como sus dos primeros protocolos para someterlos posteriormente a consideración de la Asamblea General.
Una política multilateral diferenciada
Las dos decisiones muestran que la administración de Kast no está cerrando su relación con los organismos multilaterales, sino diferenciando los espacios en los que busca profundizar su participación. Con el BID existe una agenda creciente de financiamiento, asistencia técnica e implementación de políticas públicas; frente a la negociación tributaria de Naciones Unidas, el Ejecutivo optó por retirarse ante los reparos jurídicos identificados por Cancillería.
El siguiente paso estará en la ejecución. Gobierno y BID deberán terminar de estructurar la Estrategia de País 2027–2030 y convertir sus prioridades en programas y mecanismos concretos, mientras Naciones Unidas continuará negociando en Nairobi sin Chile. Dos caminos distintos que comienzan a mostrar cómo La Moneda pretende ordenar su relación económica con la arquitectura multilateral.



