La iniciativa reúne unas 30 medidas, crea un fondo hipotecario de hasta US$2.000 millones y abre nuevas vías de financiamiento empresarial, mientras expertos valoran la propuesta y advierten que la confianza será decisiva para su implementación efectiva
El Gobierno puso en marcha una nueva pieza de su agenda económica con una reforma que parte desde la casa propia, pero busca llegar mucho más lejos. El proyecto de Mercado de Capitales, la Casa Propia y el Ahorro combina mecanismos para recuperar el crédito hipotecario con cambios destinados a ampliar el financiamiento de empresas, modernizar reglas y atraer capital extranjero.
La iniciativa aparece cuando el costo y los plazos del financiamiento se han convertido en una barrera tanto para familias como para compañías que necesitan recursos de largo plazo. Hacienda apuesta a reconstruir esa conexión entre ahorro e inversión mediante cerca de 30 medidas que van desde la creación de un nuevo fondo hipotecario hasta un segmento bursátil especial para empresas jóvenes y proyectos de exploración minera.
La vivienda será la puerta de entrada más visible. El proyecto intenta reducir el ahorro inicial exigido y mejorar las condiciones del crédito, aunque mantiene abierta una variable relevante: el efecto que puede tener un pie menor sobre el endeudamiento final de las familias. La capacidad de pago seguirá dependiendo de los ingresos, las tasas y el valor de las propiedades.
Fonavi busca devolver profundidad al crédito hipotecario
El principal instrumento será el Fondo Nacional para la Vivienda, Fonavi, administrado por BancoEstado. El Estado podrá aportar hasta US$2.000 millones, con una capitalización inicial de US$500 millones, para adquirir créditos hipotecarios originados por instituciones financieras. La prioridad serán primeras viviendas nuevas o usadas de hasta 6.000 UF.
Al comprar esas carteras, el fondo permitirá que las entidades recuperen recursos para continuar prestando. Hacienda estima que el mecanismo podría alcanzar alrededor de 150 mil viviendas, mientras la expectativa del Ejecutivo es volver a generar créditos de mayor plazo y con un costo financiero inferior al observado durante los últimos años.
José Antonio Kast, Presidente de la República, afirmó: “Aquí la fórmula es simple: menos pie, menos carga financiera para las familias, tasas de interés más bajas y más plazo para la deuda hipotecaria”.
El segundo instrumento habitacional será el Ahorro Voluntario para la Vivienda, AVV. Las personas deberán mantener un ahorro durante al menos 30 meses y reunir el equivalente al 7% del valor de su primera vivienda. Cumplido ese requisito, el Estado aportará otros tres puntos porcentuales para completar un pie de 10%.
Eduardo Ebensperger, gerente general de Banco de Chile, advirtió que “El principal problema del dinamismo de los préstamos hipotecarios es que los dividendos se han alejado de los salarios reales de la gente”.
La amplitud del proyecto se aprecia al ordenar las medidas principales. El componente hipotecario concentra la atención ciudadana, pero una parte relevante de la reforma está dirigida a empresas, regulación financiera y capital internacional.
| Frente | Medida principal | Dato clave | Efecto buscado |
|---|---|---|---|
| Vivienda | Fonavi y Ahorro Voluntario para la Vivienda | Hasta US$2.000 millones; ahorro de 7% + aporte estatal de 3% | Más liquidez hipotecaria, mejores plazos y menor barrera para reunir el pie |
| Empresas | Segmento Junior de Bolsa y minibonos | Crédito tributario de 35%, con tope de 50 UTA | Abrir financiamiento a empresas medianas, innovación y proyectos tempranos |
| Modernización | Registros simplificados, digitalización y regulación proporcional | Inscripción acelerada cuando corresponda | Reducir tiempos y costos de acceso al mercado |
| Capital internacional | Cambios tributarios y operativos para inversionistas extranjeros | Exenciones y simplificación de requisitos | Atraer recursos y desarrollar servicios financieros desde Chile |
Fuente: antecedentes difundidos por el Gobierno y detalle de las medidas presentadas este 9 de septiembre.
Empresas y minería buscan nuevas vías para levantar capital
La reforma intenta también reducir la dependencia del crédito bancario. Para empresas medianas se crea un régimen especial de minibonos, con exigencias de información ajustadas a su escala, mientras determinados procedimientos de inscripción de valores ante la CMF podrán completarse con mayor rapidez. A ello se suma la digitalización de acciones y del endoso de mutuos hipotecarios.
La apuesta más novedosa está en el Segmento Junior de la Bolsa, pensado para empresas de innovación y crecimiento y para proyectos de exploración minera. Quienes inviertan podrán acceder a un crédito tributario equivalente al 35% de la inversión, con un límite de 50 UTA, mientras los emisores operarán bajo reglas adaptadas a su etapa de desarrollo y con acompañamiento de un agente patrocinador.
La iniciativa aparece cuando Chile tiene proyectos de gran escala intentando avanzar desde la aprobación hacia la ejecución. Solo los cinco mayores proyectos aprobados por el SEIA durante 2026 suman cerca de US$24.700 millones, pero cada uno todavía debe resolver permisos sectoriales, ingeniería, contratos y financiamiento antes de comenzar sus inversiones.
Daniel Mas, biministro de Economía y Minería, sostuvo: “Es una forma concreta de asegurar que sigan naciendo nuevos proyectos mineros en Chile, cuidando el futuro y competitividad de nuestra principal industria”.
El paquete incorpora además cambios al ahorro. El límite de la bonificación fiscal asociada al régimen A del APV subiría desde 6 a 8 UTM anuales, mientras se facilitará la reinversión entre determinados fondos públicos mientras los recursos permanezcan invertidos. Son medidas menos visibles que el Fonavi, pero coherentes con el objetivo de aumentar el ahorro disponible para financiar inversiones de largo plazo.
Capital extranjero abre el debate sobre regulación y confianza
La tercera dimensión relevante mira fuera del país. El proyecto busca facilitar la participación de inversionistas no residentes, eliminar la exigencia de obtener RUT para determinadas operaciones y permitir que ciertos servicios de gestión, asesoría y consultoría financiera prestados desde Chile a clientes extranjeros accedan a exenciones de IVA.
La apuesta prolonga la orientación proinversión que Hacienda instaló con el cierre legislativo de la Ley de Reconstrucción Nacional y sus cambios tributarios y regulatorios. Ahora el foco cambia: más que modificar directamente la carga impositiva de las empresas, la reforma pretende aumentar las fuentes desde donde pueden obtener recursos.
También habrá modificaciones prudenciales. La CMF contará con herramientas para ajustar exigencias según el riesgo y la importancia sistémica de determinadas instituciones, en una línea que coincide con su reciente agenda de modernización. El regulador ha señalado que los cambios deben evaluarse considerando su impacto, factibilidad, proporcionalidad y coherencia con el marco institucional.
Transparencia y confianza
La dimensión fiscal también acompañará el trámite parlamentario. El informe financiero calcula un efecto fiscal neto de $260.677 millones, alrededor de US$281 millones, entre 2027 y 2031, considerando el impacto esperado sobre crecimiento. La capitalización del Fonavi se registra separadamente como una operación financiera y podrá alcanzar los US$2.000 millones.
La reforma llega así al Congreso con una ambición bastante mayor que facilitar la compra de una vivienda. Su verdadero alcance estará en comprobar si las nuevas reglas consiguen transformar ahorro disponible en créditos, capital para empresas y proyectos capaces de ejecutarse, especialmente en sectores donde el financiamiento de largo plazo resulta determinante.
El resultado tampoco podrá medirse solo por la creación de nuevos instrumentos. La prueba estará en las tasas que finalmente enfrenten las familias, en cuántas empresas logren levantar recursos fuera de la banca, en cuánto capital extranjero consiga atraer Chile y, especialmente, en si esa mayor flexibilidad puede convivir con los estándares de transparencia y confianza que sostienen al mercado.



