Las cinco mayores inversiones aprobadas ambientalmente en 2026 suman cerca de US$24.700 millones y proyectan miles de puestos de trabajo. Sus expedientes también fijan exigencias sobre biodiversidad, agua, emisiones, patrimonio, humedales, ruido y relación con comunidades locales
El mapa de las grandes inversiones que consiguió luz verde ambiental durante 2026 tiene un marcado componente territorial. Los cinco mayores proyectos aprobados por el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) acumulan cerca de US$24.700 millones, con iniciativas desplegadas desde Magallanes hasta la Región Metropolitana.
Pero el tamaño de la inversión es solo una parte de la historia. Los expedientes ambientales muestran que estos megaproyectos podrían movilizar miles de trabajadores durante sus etapas de construcción, mientras que algunos sostendrán dotaciones relevantes una vez iniciada la operación. Al mismo tiempo, las respectivas aprobaciones quedaron vinculadas a exigencias sobre biodiversidad, recursos hídricos, emisiones, patrimonio, ecosistemas costeros y relación con las comunidades.
Las cifras laborales tampoco pueden sumarse mecánicamente. Algunos proyectos informan mano de obra máxima y otros promedio, mientras que en iniciativas de continuidad operacional, como Desarrollo Futuro Ministro Hales, parte importante de la dotación corresponde a empleos existentes que se busca mantener y no a nuevos puestos creados.
Aguas Marítimas concentra el mayor peak laboral
Aunque HNH Energy encabeza la lista de inversiones, el mayor requerimiento de trabajadores durante construcción aparece en Aguas Marítimas, iniciativa de aproximadamente US$5.000 millones aprobada en la Región de Antofagasta.
El Informe Consolidado de Evaluación establece una mano de obra máxima de 8.550 personas durante la construcción, frente a cerca de 200 durante la etapa operacional. El proyecto contempla una planta desalinizadora con capacidad para producir hasta 700 mil metros cúbicos diarios y una extensa red de conducción de agua hacia distintos puntos de la región.
Su aprobación incorpora además una exigencia con impacto directo sobre el mercado laboral regional: al menos 20% de la contratación deberá corresponder a mano de obra local, junto con coordinación con las oficinas municipales de intermediación laboral de Antofagasta, Sierra Gorda y Calama y seguimiento de la incorporación femenina.
La dimensión ambiental está marcada por las obras marítimas y el trazado terrestre. Entre las exigencias aparecen monitoreos de calidad de agua, fondo marino, ruido y material particulado, además de medidas específicas para proteger fauna sensible, entre ellas la chinchilla de cola larga, especie clasificada en peligro.
HNH Energy: US$11.000 millones y casi 4.000 trabajadores en construcción
El mayor proyecto aprobado por el SEIA durante el año es HNH Energy, en Magallanes, con una inversión declarada de US$11.000 millones. Su expediente considera hasta 3.998 trabajadores durante la etapa de construcción y un máximo cercano a 1.777 durante la operación.
La iniciativa contempla producción de hidrógeno y amoniaco verde, parque eólico, planta desalinizadora, almacenamiento, ductos e infraestructura portuaria. Esa combinación explica tanto su escala económica como la amplitud de las materias revisadas durante su evaluación ambiental.
Uno de los principales focos estuvo en la avifauna, especialmente en especies presentes en las zonas donde se instalarán los aerogeneradores. Entre las medidas incorporadas figura un área de conservación superior a 700 hectáreas y acciones de protección y reproducción asociadas al canquén colorado y al caiquén.
El proyecto también debió abordar el impacto sobre el patrimonio de Estancia San Gregorio, incluyendo ajustes en las intervenciones proyectadas en torno a la Ruta CH-255 y medidas de resguardo y puesta en valor del área patrimonial.
Puerto Exterior de San Antonio: empleo portuario y protección del borde costero
Con una inversión cercana a US$4.000 millones, el Puerto Exterior de San Antonio es el tercer mayor proyecto aprobado durante 2026. Los antecedentes divulgados durante su evaluación proyectan alrededor de 2.807 trabajadores durante construcción y 2.732 durante operación.
La expansión contempla dos nuevos terminales y permitirá aumentar significativamente la capacidad del principal sistema portuario de la zona central. Su impacto laboral, por tanto, no termina con las obras: una parte relevante de la dotación permanecerá vinculada a la operación portuaria.
El proceso ambiental estuvo fuertemente marcado por el futuro de las Lagunas Ojos de Mar, el borde costero, la pesca artesanal y los ecosistemas marinos. Las sucesivas modificaciones del proyecto derivaron en un conjunto amplio de medidas de mitigación, reparación, compensación y compromisos voluntarios.
Entre ellas se encuentran la protección del sistema de lagunas y el desarrollo del Parque Lagunas de Llolleo, además de nuevos espacios públicos, obras de integración urbana y medidas asociadas a la actividad pesquera artesanal.
La evaluación ambiental terminó así modificando parte de la relación entre el megaproyerto y la ciudad: no solo estableció condiciones sobre las obras marítimas, sino también obligaciones respecto de los espacios naturales y urbanos directamente afectados por la expansión portuaria.
Ministro Hales: preservar una operación y casi 4.000 empleos
El proyecto Desarrollo Futuro Ministro Hales, de Codelco, representa una inversión aproximada de US$2.800 millones y permitirá prolongar la vida útil de la división minera en Calama hasta mediados de la década de 2050.
Su expediente registra hasta 465 trabajadores durante la construcción y 3.800 durante la operación. Esa última cifra, sin embargo, requiere una precisión: Ministro Hales ya es una faena en funcionamiento, por lo que el proyecto busca principalmente dar continuidad a miles de empleos existentes, más que crear una dotación completamente nueva.
Las principales exigencias ambientales se relacionan con emisiones atmosféricas y protección de recursos hídricos. Entre las medidas comprometidas se incluyen barreras hidráulicas para resguardar el río San Salvador y el acuífero Calama-Yalquincha, además del reforzamiento de controles para disminuir las emisiones de material particulado de la mina.
La iniciativa incorporó además más de 30 compromisos ambientales voluntarios, entre ellos pavimentación de calles y pasajes de Calama, barrido y aspirado de vías, programas agrícolas y de energías renovables y el futuro Parque Norponiente.
El proceso tuvo también una fuerte dimensión indígena. Durante la evaluación participaron decenas de grupos humanos pertenecientes a pueblos originarios, en uno de los procesos de consulta más extensos asociados a los cinco megaproyectos.
Línea 8: construcción subterránea y exigencias en siete comunas
La Línea 8 de Metro de Santiago, con una inversión declarada cercana a US$1.900 millones, completa el grupo. El proyecto contempla aproximadamente 19 kilómetros de trazado entre Puente Alto y el sector nororiente de Santiago y atravesará siete comunas.
El expediente ambiental registra alrededor de 2.240 trabajadores promedio durante la fase de construcción y una dotación máxima cercana a 492 durante la operación.
A diferencia de los proyectos mineros, hídricos o energéticos, sus principales exigencias están vinculadas con los efectos de construir infraestructura pesada en zonas densamente urbanizadas: ruido, vibraciones, afectación de edificaciones, patrimonio, arqueología, paleontología, arbolado urbano y reasentamientos.
Metro deberá implementar planes de seguimiento para vibraciones y estructuras, medidas especiales frente a inmuebles protegidos, manejo arqueológico y paleontológico y reposición de ejemplares arbóreos intervenidos por las obras.
El Consejo de Monumentos Nacionales también estableció mecanismos de seguimiento y alerta para inmuebles patrimoniales que eventualmente pudieran verse afectados durante las excavaciones.
El mapa laboral y ambiental de los cinco proyectos
| Proyecto | Inversión | Empleo en construcción | Empleo en operación | Exigencia ambiental destacada |
|---|---|---|---|---|
| HNH Energy | US$11.000 millones | Hasta 3.998 | Hasta 1.777 | Avifauna, conservación y patrimonio |
| Aguas Marítimas | US$5.000 millones | Hasta 8.550 | Hasta 200 | Fauna, medio marino y ≥20% empleo local |
| Puerto Exterior San Antonio | US$4.000 millones | Cerca de 2.807 | Cerca de 2.732 | Lagunas, borde costero y pesca artesanal |
| Desarrollo Futuro DMH | US$2.800 millones | Hasta 465 | Hasta 3.800* | Agua, emisiones y medidas territoriales |
| Línea 8 Metro | US$1.899,5 millones | 2.240 promedio | Hasta 492 | Ruido, vibraciones y patrimonio |
*Corresponde principalmente a continuidad de empleo asociado a una operación existente.
Del permiso ambiental a la ejecución
Las cifras permiten identificar dos efectos distintos. Aguas Marítimas aparece como el proyecto con mayor demanda laboral durante construcción, mientras HNH Energy combina la mayor inversión del grupo con una dotación operacional significativa. Puerto Exterior mantiene un componente laboral permanente relevante y Ministro Hales sobresale por la cantidad de puestos cuya continuidad depende de extender la vida de la faena.
El otro factor común es que ninguno obtuvo una aprobación ambiental sin condiciones. Los procesos de evaluación obligaron a incorporar o reforzar medidas sobre especies amenazadas, aguas subterráneas, emisiones, ecosistemas costeros, patrimonio, ruido y relaciones territoriales.
La Resolución de Calificación Ambiental favorable tampoco implica que las obras comiencen inmediatamente. Cada iniciativa todavía deberá avanzar en permisos sectoriales, ingeniería, financiamiento, licitaciones y decisiones de inversión.
Sin embargo, la aprobación del SEIA ya establece algo relevante: bajo qué condiciones ambientales deberán desarrollarse proyectos que, en conjunto, representan cerca de US$24.700 millones de inversión y una de las mayores carteras privadas y públicas aprobadas durante 2026.



