La articulación entre empresas de Brasil, Argentina y Chile impulsa nuevas importaciones, inversiones y oportunidades industriales desde la región, reduciendo costos para consumidores y posicionando a Antofagasta como eje logístico clave en el norte del país
El dato es económico y territorial: tras una semana de reuniones entre empresarios y autoridades, el Gobierno Regional de Antofagasta confirmó que el Corredor Bioceánico comenzó a operar con efectos concretos en comercio e integración productiva.
En esa línea, el gobernador Ricardo Díaz Cortés sostuvo que “Hemos tenido una excelente reunión donde las comitivas de empresarios de Brasil y Argentina han venido acá, y han demostrado interés en traer sus productos de una manera mucho más barata y mucho más asequible para la gente de nuestra región. Esto es relevante porque significa que el Corredor Bioceánico por fin está funcionando y está cumpliendo la promesa de acceder a alimentos y productos de una manera más económica”.
El corredor pasa de promesa a operación con impacto en costos y abastecimiento
Delegaciones empresariales de Brasil y Argentina llegaron a la región con el objetivo de consolidar una plataforma de negocios desde Antofagasta. La creación de la “Corporación Tri Andes” busca articular inversión privada y capacidades productivas en sectores como alimentos, manufactura y energías, abriendo un nuevo circuito de importación y exportación de productos y la instalación de nuevas industrias en la región.
El propio gobernador agregó que “ahora hemos estado todas las autoridades, como el alcalde, la delegada, y los distintos servicios para ver cómo podemos agilizar que estas importaciones se conviertan en una buena noticia. Vamos a seguir trabajando con fuerza para que la región tenga mejores productos”, conectando la operación del corredor con la gestión pública necesaria para sostener el flujo comercial.
Antofagasta se posiciona como nodo logístico para inversiones y empleo
El cambio no es solo comercial, también es estratégico para la región. El alcalde de Antofagasta, Sacha Razmilic, proyectó el impacto económico señalando que “ya estamos empezando a sintonizar y esto nos permite pensar que ya podríamos tener algunas inversiones concretas en un plazo relativamente corto, y los primeros negocios son muy importantes que resulten porque esos negocios una vez que funcionen atraen a más inversionistas, y eso va a significar mejores puestos de trabajo, menores costos para los productos locales y nuevas alternativas de negocios para nuestras ciudades y región”.
Coordinación institucional busca acelerar inversiones y resolver barreras
Desde el Gobierno central, la delegada presidencial Katherine López destacó el rol de la articulación público-privada, afirmando que “las diversas reuniones sirvieron para compartir distintas experiencias, necesidades y oportunidades que son una mejora para este Corredor Bioceánico. También, estas reuniones son de gran ayuda para ir coordinando distintos esfuerzos, porque todos queremos que esto sume a nuestra región tanto en tecnología, alimentos, en productividad, en apoyar a las pymes, sobre todo, al emprendedor local”.
Empresarios confirman operación real y reducción de costos para consumidores
Desde el sector privado, los actores involucrados validaron que el proceso ya está en marcha. El empresario Nicolás Fiad señaló que “esto dejó de ser un sueño, sino que ya se transformó en una realidad ya estamos trayendo productos desde la Argentina a través del Corredor Bioceánico. Esta articulación público-privada permitió que esto ya empieza a funcionar y traer productos directo hacia los consumidores reduciendo el costo final del producto”, consolidando el impacto directo en el mercado local.
La proyección inmediata contempla nuevas instancias de articulación empresarial, como la instalación de un showroom en Antofagasta, con el objetivo de consolidar negocios y ampliar redes comerciales entre Chile, Argentina y Brasil.



