Presidente José Antonio Kast aceptó la salida de la ministra del Deporte y del subsecretario Andrés Otero. La polémica por el uso de un vehículo fiscal cerró una gestión marcada por cuestionamientos y episodios de alta exposición pública.
El Gobierno de José Antonio Kast sumó una nueva baja. El Presidente aceptó este jueves la renuncia de Natalia Duco al Ministerio del Deporte y la salida del subsecretario Andrés Otero, poniendo fin a una gestión de poco más de cinco meses marcada por sucesivas controversias.
El episodio que terminó precipitando su salida fue la investigación de Contraloría por el eventual uso indebido de un vehículo fiscal. Duco utilizó el automóvil institucional el 23 de abril para trasladarse hasta un domicilio particular en Lo Curro, actividad que el ministerio justificó posteriormente como una reunión de trabajo.
La situación cambió cuando apareció un registro audiovisual de esa jornada, con imágenes de una actividad de camaradería que incluyó asado y karaoke. La controversia instaló dudas sobre la explicación formal entregada al organismo fiscalizador y terminó poniendo bajo presión tanto a Duco como a Otero, quien había firmado el oficio remitido a Contraloría.
La salida se suma a los movimientos que ha experimentado el gabinete original con que Kast inició su administración. Duco había llegado como una de las figuras independientes y reconocibles del equipo presidencial, respaldada por su trayectoria en el deporte de alto rendimiento.
Cinco meses bajo permanente exposición
Su paso por el ministerio estuvo acompañado desde temprano por polémicas. Antes incluso de asumir generó discusión por el uso del Estadio Nacional para conciertos, planteando inicialmente que las actividades deportivas tendrían prioridad. Meses después, el Gobierno debió flexibilizar esa posición frente a la realización de grandes espectáculos.
La exposición continuó durante las primeras semanas de la administración. Un análisis de conversación digital realizado al inicio del Gobierno ubicó a Duco entre las autoridades con mayor nivel de menciones negativas, reflejando las dificultades que enfrentaba para instalar una agenda propia más allá de las controversias.
A ello se sumaron cuestionamientos por recortes presupuestarios, la suspensión de actividades deportivas y tensiones con funcionarios del Instituto Nacional de Deportes. También surgió una polémica por una beca Proddar recibida antes de ingresar al Ejecutivo, aunque el IND descartó posteriormente antecedentes que justificaran exigir devolución de esos recursos.
El auto fiscal marcó el quiebre
La controversia por el vehículo institucional tuvo un peso distinto porque involucró directamente el uso de bienes públicos y una respuesta formal ante Contraloría. Tras conocerse el video, Duco debió concurrir a La Moneda para explicar las circunstancias del traslado y las diferencias entre lo informado y las imágenes difundidas.
Horas después, Presidencia confirmó que Kast había aceptado las renuncias de Duco y Otero. La salida política está resuelta, aunque la investigación administrativa continúa y será Contraloría la encargada de determinar si existieron irregularidades.
Para La Moneda, el episodio deja una nueva señal de desgaste dentro de un gabinete que ya había enfrentado ajustes durante sus primeros meses. En Deporte, en tanto, queda pendiente recomponer la conducción de una cartera que pasó rápidamente desde una apuesta por una figura conocida del alto rendimiento a convertirse en otro foco de tensión para el Gobierno.
Sobre este contenido: Fuentes oficiales y edición periodística con apoyo de IA.



