Encuentro, organizado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Calama, reunió a autoridades, expertos internacionales y actores regionales en un momento clave para definir cómo el norte de Chile puede capturar valor logístico, inversión y competitividad en la integración sudamericana
El avance del Corredor Bioceánico Trópico de Capricornio comienza a traducirse en articulación institucional concreta en el norte de Chile. En Calama, autoridades, expertos internacionales y representantes del sector productivo analizaron cómo posicionar a la ciudad en una red logística que busca conectar el Atlántico con el Pacífico, con impacto directo en comercio exterior y desarrollo territorial.
La jornada —impulsada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Calama como actor convocante del sector privado— evidenció un cambio relevante en la discusión: el foco ya no está en la viabilidad del proyecto, sino en cómo los territorios logran integrarse y capturar valor económico en un esquema que redefine rutas comerciales en Sudamérica.
Integración regional: oportunidad estratégica y desafíos de coordinación
Desde la perspectiva internacional, los expositores coincidieron en que el corredor abre una ventana concreta para reconfigurar las cadenas logísticas entre Brasil, Paraguay, Argentina y Chile, reduciendo tiempos y costos de transporte.
César Landa, exministro de Relaciones Exteriores del Perú, subrayó que este tipo de iniciativas requieren una coordinación política sostenida entre países, destacando que la infraestructura por sí sola no garantiza integración efectiva.
En esa línea, Alejandro Marenco, del Gobierno de Jujuy, planteó que el principal desafío es avanzar hacia una integración operativa real, con estándares comunes en logística, transporte y procesos aduaneros.
Desde el ámbito técnico, Ledys Franco advirtió que el desarrollo del corredor exige planificación basada en datos y capacidades logísticas avanzadas, incorporando innovación y herramientas de gestión territorial.
Calama en el mapa logístico: potencial y brechas estructurales
El seminario también permitió situar a Calama como un actor emergente dentro del corredor. Desde el sector productivo, Alfonso Sánchez Díaz, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción Calama, planteó que la ciudad puede consolidarse como un polo logístico estratégico, aunque enfrenta brechas en infraestructura y planificación.
El dirigente enfatizó que “Cuando los problemas son geoestratégicos y/o geopolíticos, como lo es recuperar la hegemonía en el Pacífico, no se requieren estudios, solo se necesita voluntad política y debiera estar radicada la facultad de disponer la solución en el Ejecutivo, en la Presidencia de la República”.
Por su parte, el alcalde Eliecer Chamorro destacó la necesidad de que este proceso se traduzca en beneficios concretos para la comunidad, evitando que el desarrollo logístico avance desconectado del territorio.
A nivel regional, autoridades del Gobierno Regional de Antofagasta plantearon que el desafío pasa por fortalecer la coordinación interinstitucional e internacional, junto con impulsar instrumentos que permitan a las regiones capturar valor económico y productivo.
De la planificación a la ejecución: decisiones críticas en desarrollo
El conversatorio final dejó en evidencia que el principal desafío del corredor es avanzar desde la planificación hacia la ejecución. Los participantes coincidieron en que se requieren definiciones claras en inversión pública, priorización de proyectos y gobernanza del sistema logístico, aspectos que hoy presentan distintos niveles de avance.
Pablo Rojas, jefe de la División de Fomento e Industria del Gobierno Regional, planteó la necesidad de construir una hoja de ruta articulada, que permita alinear a los distintos actores involucrados.
El seminario consolidó una señal estratégica: el Corredor Bioceánico no solo es una iniciativa de conectividad, sino una decisión de desarrollo territorial que puede redefinir el posicionamiento del norte de Chile en el comercio internacional. Su avance dependerá de la capacidad de coordinación, ejecución y visión de largo plazo.




