La compañía proyecta crecer 23% durante 2026 y superar las 5.000 empresas usuarias, apoyada en una estrategia que combina automatización financiera, inteligencia artificial y cambios internos orientados a acelerar sus operaciones y ampliar su escala
Clay busca cerrar 2026 con un nuevo salto en su trayectoria empresarial. La firma proyecta expandirse 23% durante el año, después de registrar crecimientos de 30% en 2024 y 23% en 2025, una evolución que la compañía asocia con su tránsito hacia una etapa de mayor escala.
Fundada en 2015 y liderada por su cofundador y CEO, Jean Boudeguer, la empresa desarrolla software de gestión financiera y contable orientado a compañías en crecimiento. Su meta para este año es superar las 5.000 empresas usuarias y consolidar una operación que integra automatización, información financiera e inteligencia artificial.
El movimiento se produce mientras el ecosistema startup chileno atraviesa una etapa en que crecer y escalar se ha vuelto más exigente, con mayor presión por demostrar ingresos, eficiencia operacional y capacidad para transformar innovación tecnológica en negocios sostenibles. Para Clay, esa expansión está siendo acompañada por cambios internos y una apuesta más profunda por automatizar su operación.
Crecimiento sostenido y una meta de 5.000 empresas
La plataforma conecta información financiera y contable en un mismo entorno, integrando bancos, el Servicio de Impuestos Internos y la Tesorería General de la República. De acuerdo con la compañía, trabaja con 14 bancos y actualiza periódicamente la información para facilitar conciliaciones, contabilidad, flujo de caja, facturación y gestión tributaria.
Parte de la expansión también ha estado acompañada por una reorganización interna. Clay incorporó capacitaciones, evaluaciones de desempeño e inducciones, junto con un modelo de trabajo remoto que le permitió ampliar la búsqueda de talento dentro y fuera de Chile. La empresa vincula estos cambios con una mayor velocidad en la ejecución de tareas y en la toma de decisiones.
Jean Boudeguer, cofundador y CEO de Clay, sostiene que la compañía está entrando en una nueva fase de desarrollo: “Cumplir diez años y entrar formalmente a la etapa de scaleup demuestra que nuestro propósito original sigue intacto: combinar innovación tecnológica de punta con el mejor talento humano para ofrecer un servicio de excelencia”.
La meta inmediata es ampliar la penetración de la plataforma. Clay espera superar las 5.000 empresas usuarias antes de terminar 2026, poniendo el foco en captar nuevos clientes y acompañar a compañías que necesitan ordenar su administración mientras aumentan el tamaño de sus operaciones.
La inteligencia artificial entra al centro de la operación
Uno de los componentes de esta fase de crecimiento es la incorporación transversal de inteligencia artificial. La compañía declara utilizar herramientas conversacionales, soluciones para programación e IA agéntica en procesos internos, con el objetivo de reducir tareas manuales y acelerar la generación de información.
Ese movimiento coincide con una rápida evolución del ecosistema fintech chileno, donde digitalización, regulación y sostenibilidad de los modelos de negocio están redefiniendo la competencia. Para las empresas tecnológicas, la diferenciación comienza a desplazarse desde simplemente incorporar IA hacia integrarla de manera efectiva en productos, procesos y decisiones.
Clay incorporó este año una integración mediante Model Context Protocol (MCP), estándar que permite conectar modelos de inteligencia artificial con fuentes externas de información. Según la empresa, la herramienta posibilita que sus usuarios consulten datos financieros y contables mediante lenguaje natural, sin tener que exportar previamente planillas o archivos.
La integración permite trabajar sobre información financiera que ya se encuentra dentro de la plataforma, generando análisis y reportes a partir de los datos de cada empresa. El paso es relevante porque desplaza el uso de inteligencia artificial desde consultas generales hacia aplicaciones vinculadas directamente con la administración cotidiana del negocio.
En una plataforma orientada a empresas medianas y en crecimiento, esa combinación de automatización bancaria, información financiera e IA apunta a reducir tareas repetitivas y entregar mayor velocidad para analizar el estado de las operaciones.
Una etapa que deberá probarse con crecimiento
La transición hacia una escala mayor no dependerá solamente de incorporar nuevas tecnologías. El resultado estará marcado por la capacidad de Clay de sostener sus tasas de expansión, aumentar su base de clientes y acompañar ese crecimiento con una estructura capaz de absorber un volumen superior de operaciones.
Si la compañía concreta el 23% proyectado para este año y supera las 5.000 empresas usuarias, cerrará 2026 acumulando tres ejercicios consecutivos de expansión relevante, fortaleciendo su posición dentro del mercado chileno de software financiero y contable.
El siguiente paso será demostrar que ese crecimiento puede sostenerse en el tiempo. Más que la denominación de scaleup, serán la capacidad de retener clientes, seguir automatizando procesos y ampliar el uso efectivo de su plataforma las variables que terminarán definiendo la nueva dimensión del negocio.



