La feria reunió a autoridades, emprendedores, academia y comunidades en el Muelle Histórico, con una agenda centrada en astronomía, patrimonio, gastronomía y turismo de cruceros, reforzando la apuesta regional por diversificar su oferta y desarrollo económico local
Antofagasta volvió a poner sobre la mesa una dimensión de su desarrollo que busca ganar espacio más allá de la minería. EXPOTURISMO 2026 reunió a representantes públicos y privados, emprendedores, estudiantes, comunidades y actores de la industria para mostrar una oferta regional que combina turismo, ciencia, patrimonio, cultura y gastronomía.
La jornada, realizada en el Muelle Histórico de Antofagasta, desplegó experiencias vinculadas a las nueve comunas de la región y abordó ámbitos como astronomía, turismo de cruceros, patrimonio subacuático, profesionalización del sector y saberes asociados al mar y al Pueblo Chango.
El encuentro da continuidad a una agenda que durante este año ha buscado posicionar al turismo como una actividad capaz de ampliar la matriz productiva y generar nuevas oportunidades para Antofagasta, complementando el peso que mantienen la minería, la energía y los servicios asociados dentro de la economía regional.
Astronomía, patrimonio y gastronomía amplían la oferta
Uno de los componentes centrales fue la vinculación entre turismo y ciencia. La astrónoma del Observatorio Paranal de ESO, Marcela Escobar, presentó la experiencia asociada a las visitas al reconocido complejo astronómico, mientras otras exposiciones abordaron patrimonio, cruceros y nuevas alternativas para diversificar los productos turísticos disponibles en el territorio.
La gastronomía también ocupó un espacio relevante a través de estudiantes de establecimientos formativos de Antofagasta. El Liceo Técnico A-14 presentó chairo de llamo y tartaleta de pera de Pascua con mermelada de chañar; el Liceo La Portada A-22 llevó un mousse de huesillos sobre cocho, mientras AIEP participó con preparaciones que incorporaron productos y recetas regionales.
La apuesta por proyectar otros atributos del territorio ya se había hecho visible durante EXPONOR 2026, donde turismo, patrimonio y emprendimientos locales fueron incorporados a la proyección internacional de Antofagasta. La convergencia entre ambas agendas apunta a ampliar la experiencia de quienes llegan a la región por negocios, minería o actividades productivas hacia una oferta vinculada también con sus paisajes, cultura e identidad.
Pablo Pomareda, seremi de Economía, Fomento y Turismo, planteó precisamente esa mirada durante la jornada. “Antofagasta es minería, pero también es turismo, identidad y oportunidades. Expoturismo 2026 demuestra el enorme potencial de nuestras nueve comunas y de sus emprendedores”, señaló.
La autoridad agregó que el objetivo es que el turismo continúe creciendo y generando desarrollo, sintetizando la apuesta regional en una frase: “Antofagasta no solo se produce: también se vive, se recorre y se descubre”.
Reconocimientos y articulación regional
EXPOTURISMO incorporó además el Reconocimiento al Mérito Turístico. SERNAC fue distinguido en la categoría Institución Pública; CITEVA Centro de Astronomía de la Universidad de Antofagasta en Academia; la Comunidad Atacameña de Toconao en Comunidades; y la comuna de María Elena recibió el reconocimiento a la Trayectoria.
Ronie Navarrete, director regional de SERNATUR Antofagasta, destacó que la actividad reunió la diversidad patrimonial de las nueve comunas y subrayó la necesidad de mantener el trabajo entre autoridades, empresas, academia, comunidades y emprendedores.
“El turismo es un motor clave para el desarrollo sostenible e integral de nuestra tierra, por lo que hago un llamado a las autoridades a seguir fortaleciendo el trabajo conjunto e impulsando nuevas oportunidades para el sector”, sostuvo.
Más de 30 instituciones públicas y privadas, fundaciones, artesanos y expositores participaron de una jornada que también incluyó expresiones artísticas y culturales. El desafío que queda tras EXPOTURISMO es transformar esa diversidad en productos capaces de atraer visitantes, extender estadías y generar actividad económica en distintas comunas de la región.
Para Antofagasta, la oportunidad está precisamente en conectar activos que hasta ahora suelen observarse por separado: astronomía, patrimonio costero, cultura atacameña, gastronomía, historia minera y paisajes del desierto. Convertirlos en una oferta articulada permitirá que el turismo tenga un peso mayor dentro de una economía regional que continúa buscando nuevas fuentes de desarrollo.



