Con 600 asistentes confirmados, la conferencia reunirá a representantes de 18 países y entregará doce recomendaciones al Gobierno Regional. Ricardo Díaz cuestiona cuánto de la riqueza minera permanece en la región y beneficia a sus comunidades
“Gran parte de la riqueza que tenemos acá, no se queda acá”. La frase del gobernador de Antofagasta, Ricardo Díaz, anticipa uno de los principales debates de la 7ª Conferencia de Regiones y Ciudades Mineras de la OCDE, que comienza este miércoles 28 de octubre con 600 asistentes confirmados.
La región concentra una de las mayores actividades mineras del mundo, pero su desarrollo productivo convive con dificultades en infraestructura, servicios públicos y calidad de vida. La conferencia buscará respuestas a esa contradicción, reuniendo experiencias de 18 países y representantes de gobiernos, empresas y comunidades.
La dificultad también está en cómo se toman las decisiones. Raúl Catalán, gerente general de CYTIES Investigación & Desarrollo, advierte que la actividad productiva, la planificación pública y las necesidades de las comunidades suelen avanzar por caminos separados. Esa falta de coordinación limita la capacidad de transformar las inversiones mineras en infraestructura, servicios y oportunidades que permanezcan en la región.
Ricardo Díaz llama a revisar la relación con los territorios
El gobernador de Antofagasta, Ricardo Díaz, reconoció avances en la incorporación de mujeres a la industria y en las exigencias ambientales, pero cuestionó cuánto de esa riqueza beneficia efectivamente a la región. “Gran parte de la riqueza que tenemos acá, no se queda acá”, afirmó, agregando que, pese a los progresos alcanzados, “aún falta mucho por avanzar”.
La autoridad sostuvo que la conferencia permitirá contrastar la experiencia chilena con las políticas aplicadas en otros países mineros. “Creo que acá existe una oportunidad muy concreta para que todos nos miremos y todos nos comparemos con otros países y veamos cuál es el avance que tenemos, pero también veamos cuáles son las brechas”, señaló.
Díaz también apuntó a la responsabilidad del Estado en la transformación de los territorios, planteando la necesidad de que “conversemos sinceramente respecto de la industria y su vinculación con el territorio, y sobre cómo desde lo público podemos mejorar las capacidades que tenemos hoy en la región”.
Doce recomendaciones para las regiones mineras
Uno de los principales hitos será la entrega de una guía de doce prácticas de la OCDE, centrada en desarrollo económico, bienestar social y sostenibilidad ambiental. El documento recoge experiencias internacionales y busca fortalecer la coordinación entre empresas, gobiernos y comunidades.
José Enrique Garcilazo, jefe de la Unidad de Desarrollo Regional y Rural de la OCDE, explicó que el organismo también busca aprender de la experiencia de Antofagasta. En particular, valoró los avances de la Estrategia Minera para el Bienestar Regional (EMRA 2023-2050), que articula inversiones públicas y privadas en ámbitos como salud, educación y empleo femenino.
El desafío de transformar acuerdos en resultados
La conferencia reunirá durante el 28 y 29 de octubre a representantes de países como Australia, Canadá, Noruega, Suecia, Perú y México. Sus debates abordarán minería responsable, participación de comunidades indígenas, desarrollo de proveedores y políticas públicas para mejorar los servicios en las ciudades mineras.
Antofagasta llega a esta discusión con importantes brechas de infraestructura frente al crecimiento de las inversiones. La OCDE aportará nuevas recomendaciones, pero la medida de su impacto estará en las decisiones que adopten las autoridades y en los beneficios concretos que reciban las comunidades.



