El posible regreso de Michelle Bachelet a La Moneda reabre tensiones por el liderazgo opositor. La falta de renovación en el Socialismo Democrático contrasta con las alternativas que podrían impulsar el Frente Amplio y el Partido Comunista
Por Daisy Castillo Triviños
Michelle Bachelet todavía no anuncia una tercera candidatura presidencial, pero la posibilidad de su regreso a La Moneda vuelve a instalar una discusión que atraviesa a la izquierda y la centroizquierda chilena: la dificultad para renovar liderazgos y construir alternativas capaces de competir por la Presidencia. La figura de la exmandataria mantiene su peso político, aunque su eventual postulación también podría abrir una disputa entre las distintas fuerzas del sector.
El debate cobró fuerza luego de que Bachelet retirara su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas, el 19 de septiembre, y posteriormente dejara abierta la posibilidad de volver a competir por La Moneda. Su decisión reactivó las expectativas sobre su futuro político, especialmente en el Partido Socialista, mientras otras colectividades comienzan a mirar las definiciones que marcarán la elección presidencial de 2029.
El escenario se desarrolla en una oposición que todavía busca ordenar sus liderazgos. Una reciente encuesta sobre las principales figuras de la izquierda y centroizquierda situó a Bachelet como referente del sector, aunque con una ventaja de apenas dos puntos sobre Gabriel Boric entre quienes se identifican con ese espacio político. El resultado también refleja la presencia de dirigentes de distintas generaciones que podrían adquirir protagonismo en los próximos años.
Para Claudio Fuentes, doctor en Ciencia Política y director del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Diego Portales, la discusión supera el futuro personal de Bachelet. En conversación con Poderyliderazgo.cl, el académico plantea que la dependencia de figuras presidenciales conocidas constituye un problema del conjunto del sistema político.
¿La reaparición de Michelle Bachelet demuestra la fortaleza de su liderazgo o evidencia las dificultades de la centroizquierda para renovar sus figuras políticas?
Creo que desde hace bastante tiempo el sistema político chileno enfrenta, en todos los partidos y coaliciones, esta sombra que ejercen los expresidentes de volver a la escena política. Le pasó a Eduardo Frei, a Ricardo Lagos, a Michelle Bachelet, a Sebastián Piñera y ahora al mismo Gabriel Boric.
Es un problema estructural del sistema de partidos, no solamente de la centroizquierda. Se apunta a liderazgos ya conocidos y no se arriesga con nuevos liderazgos.
¿Cómo afecta una eventual candidatura de Bachelet a la renovación del Socialismo Democrático y a las posibilidades de que surjan otras figuras en la izquierda?
Por una parte, en la izquierda más moderada creo que el afirmarse en la figura de Michelle Bachelet les inhibe una posibilidad de renovación. Hay varios liderazgos, como Claudio Orrego y Carolina Tohá, que ya están en los 60 años y que no han podido instalarse como figuras presidenciales.
Por otra parte, a la izquierda, como el Frente Amplio y el Partido Comunista, le permite ensayar figuras propias. La emergencia de Bachelet como líder y su posicionamiento fuerzan una dinámica de competencia dentro de la izquierda y eso, eventualmente, podría ser beneficioso.
¿Qué diferencias observa entre el Chile que Bachelet gobernó en 2006 y 2014 y las demandas que debería enfrentar una eventual candidatura en 2029?
Bachelet en cada candidatura tuvo énfasis distintos. Ella tiene gran capacidad de entender en lo que está la ciudadanía. Yo creo que el Chile del 2006 y del 2014 es muy distinto en términos de las demandas que están exigiendo.
Por una parte, está toda la demanda de seguridad, que requiere pensar una oferta alternativa a la de este gobierno, pero también están los temas económicos.
Hay temas que ella naturalmente va a colocar, como la equidad de género, las brechas y desigualdades y las políticas de inclusión social. Yo creo que habrá que colocar en la agenda qué nuevo tipo de incentivos económicos se pueden instalar para dinamizar la economía chilena, que está muy estancada, y cómo enfrentar los debates sobre seguridad.
¿Tiene Bachelet el capital político necesario para construir una coalición sólida y volver a competir por la Presidencia?
Es muy difícil ahora, a tres años de una elección, evaluar si hay un margen político para la expresidenta Bachelet o si tiene una coalición sólida.
Falta que haya una elección municipal entre medio, hay que ver los resultados. Creo que es demasiado temprano para hacer una evaluación de las posibilidades y del capital político que pueda tener.
¿Qué consecuencias tendría su eventual candidatura para el Partido Socialista y las demás colectividades del Socialismo Democrático?
Esto plantea el tema de la renovación generacional, pero particularmente afecta al Partido Socialista, que es donde ella milita.
La pregunta es si otros partidos se van a sumar a su candidatura, si es que ella se presenta, o si va a posibilitar que haya otras candidaturas dentro del sector de la Democracia Cristiana, del PPD, del Partido Socialista y del Partido Radical.
¿El Frente Amplio y el Partido Comunista podrían levantar candidaturas propias? ¿Serían las primarias el espacio para resolver esa competencia?
Creo que en la izquierda, en el Frente Amplio y en el Partido Comunista, van a surgir figuras relevantes que van a competir con ella.
Entonces, la pregunta es si va a haber una primaria, qué tipo de primaria va a ser, si van a organizar efectivamente un espacio de competencia para medir fuerzas entre las dos izquierdas. Ese va a ser el dilema principal que se va a enfrentar en tres años más.
La disputa por el liderazgo de la izquierda hacia 2029
El eventual regreso presidencial de Michelle Bachelet podría acelerar las definiciones dentro de la oposición, aunque todavía no existen certezas sobre una candidatura. Para Fuentes, el Partido Socialista enfrenta una situación particular por la influencia de la exmandataria, mientras el Frente Amplio y el Partido Comunista cuentan con espacio para proyectar figuras propias.
La posibilidad de organizar primarias aparece como una de las decisiones que podrían determinar si estas fuerzas compiten entre sí o logran articular una candidatura compartida.
La discusión no se limita a los nombres que eventualmente aparezcan en una papeleta presidencial. También involucra la capacidad de las distintas izquierdas para construir propuestas frente a las preocupaciones ciudadanas, particularmente en seguridad y economía.
Ese debate coincide con el llamado de Gabriel Boric a ampliar la conversación política más allá de quienes comparten las mismas ideas. Con tres años por delante, la interrogante sigue abierta: si una nueva candidatura de Bachelet terminará ordenando al sector o dará paso a una competencia que permita definir sus próximos liderazgos.



