La Sala desestimó la cuestión previa presentada por el abogado Patricio Zapata, por lo que el libelo contra el exministro de Hacienda avanzó a su discusión de fondo en una jornada marcada por el informe del Consejo Fiscal Autónomo y un estrecho conteo de votos
La acusación constitucional contra Nicolás Grau superó este martes su primer examen en la Cámara de Diputadas y Diputados, luego de que la Sala rechazara la cuestión previa presentada por su defensa y permitiera que el libelo avanzara a la discusión de fondo.
La solicitud fue planteada por el abogado Patricio Zapata, quien pidió declarar inadmisible la acusación antes de entrar al debate central. Su argumento apuntó a que el texto no reuniría los requisitos mínimos para continuar su tramitación y que carecería de fundamentos jurídicos suficientes para sostener una eventual responsabilidad constitucional del exministro de Hacienda.
La Cámara, sin embargo, rechazó la cuestión previa por 81 votos en contra, 61 a favor y 2 abstenciones, despejando el camino para que los diputados analicen y voten el fondo del libelo durante esta misma jornada. El resultado confirmó que la acusación sigue abierta, aunque llega al debate final con señales políticas y técnicas que hacen más estrecho su desenlace.
La votación se produce después de varios días marcados por dudas, descuelgues y cálculos parlamentarios. La incertidumbre previa a la votación de la acusación constitucional contra Nicolás Grau ya anticipaba un cuadro menos lineal para la oposición, especialmente tras el informe de la comisión revisora y el pronunciamiento del Consejo Fiscal Autónomo.
Defensa apunta al informe del CFA
Durante su intervención, Patricio Zapata insistió en que la acusación presentaba debilidades de fondo. “La acusación tiene problemas serios, tan serios que corresponde que esta Cámara declare que no es un instrumento idóneo para continuar. Le falta a la acusación el mínimo suficiente para que esto continúe”, sostuvo ante la Sala.
El abogado centró buena parte de su defensa en el informe publicado por el Consejo Fiscal Autónomo, organismo que revisó las proyecciones fiscales elaboradas al término del gobierno anterior. A su juicio, ese antecedente debilitó uno de los pilares centrales del libelo, asociado a las diferencias en las proyecciones de déficit y deuda pública.
“El supuesto hecho que levantaron como motivo principal para acusar se ha desvanecido”, afirmó Zapata, aludiendo a la conclusión del CFA de que no se identificó una inconsistencia aritmética en las proyecciones publicadas en el Informe de Finanzas Públicas del cuarto trimestre de 2025.
Ese punto no es menor dentro del debate fiscal que arrastra el país. En las últimas semanas, la discusión sobre deuda, déficit y responsabilidad presupuestaria también cruzó la tramitación de otras iniciativas, como la autorización de deuda fiscal por US$6.200 millones, donde el margen respecto del nivel prudente definido por la regla fiscal volvió a instalarse como una alerta política y técnica.
Comisión recomendó rechazar el libelo
Tras la votación de la cuestión previa, la Cámara continuó con las exposiciones sobre el fondo de la acusación. En esa etapa intervinieron los integrantes de la comisión revisora, instancia que el lunes recomendó rechazar el libelo por tres votos contra uno y una abstención.
La presidenta de la comisión, la diputada Marcela Hernando, defendió las conclusiones del informe y cuestionó la estructura jurídica presentada por los acusadores. “Los acusadores realizaron formulaciones genéricas y abstractas sobre supuestos, pero fueron incapaces de identificar qué acción específica del exministro Grau infringió qué norma determinada”, sostuvo.
El informe negativo de la comisión no impide que la Sala vote el fondo de la acusación, pero sí introduce un antecedente político relevante para los parlamentarios que aún evalúan su postura. En los hechos, el debate quedó tensionado entre quienes sostienen que hubo una infracción grave en la conducción de las finanzas públicas y quienes advierten que el libelo carece de precisión jurídica suficiente para prosperar.
La ofensiva contra Nicolás Grau se originó en la controversia por las proyecciones fiscales del cierre del gobierno anterior y la denuncia posterior del actual Ministerio de Hacienda sobre diferencias en la trayectoria esperada de la deuda pública. Sin embargo, el pronunciamiento del CFA reordenó parte del debate, al separar las alertas sobre sostenibilidad fiscal de la existencia de un error aritmético específico.
Votación de fondo queda abierta
Con la cuestión previa descartada, la Cámara entró de lleno al debate político y jurídico sobre la responsabilidad del exministro. El resultado final dependerá de la capacidad de los impulsores del libelo para ordenar votos suficientes en una jornada marcada por ausencias, desmarques y señales cruzadas dentro de la oposición.
Aunque los promotores de la acusación cuentan con respaldo de sectores opositores y del Partido de la Gente, el escenario aparece más estrecho de lo previsto inicialmente. La postura de bancadas como Renovación Nacional y la Democracia Cristiana, además de eventuales ausencias, puede terminar siendo decisiva en la votación de fondo.
La discusión también ocurre en medio de un debate fiscal más amplio. Las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo sobre sostenibilidad de las cuentas públicas han estado presentes tanto en la acusación contra Grau como en el análisis de la agenda económica del Gobierno, incluyendo el proyecto de Reconstrucción Nacional y sus riesgos fiscales.
La acusación entra así a su fase decisiva con dos planos abiertos: uno jurídico, centrado en si el libelo logra identificar una infracción constitucional concreta; y otro político, marcado por la disputa sobre responsabilidad fiscal, manejo de la deuda y uso de una herramienta institucional de alto impacto.
La votación de fondo definirá si la Cámara da por cerrado el intento de acusar al exministro o si el proceso avanza al Senado, donde Nicolás Grau arriesgaría la inhabilidad para ejercer cargos públicos por cinco años.



