La Comisión de Seguridad Pública sesionó en Punta Arenas para revisar narcotráfico, contrabando, rutas marítimas y amenazas transfronterizas, junto con medidas para reforzar las capacidades policiales en la Patagonia austral
La agenda nacional de seguridad llegó hasta el extremo sur. Durante dos jornadas en Punta Arenas, la Comisión de Seguridad Pública del Senado analizó los riesgos que enfrenta Magallanes frente al crimen organizado, el narcotráfico y el contrabando, considerando las particularidades de una región marcada por su extensa frontera con Argentina, rutas marítimas internacionales y el estratégico Estrecho de Magallanes.
La comisión, presidida por el senador Karim Bianchi y con la participación de los senadores Juan Luis Castro y Andrés Longton, reunió a policías, fiscales y autoridades para revisar un diagnóstico del crimen organizado en la Patagonia chileno argentina, rutas no convencionales, cooperación internacional e investigaciones vinculadas al territorio antártico.
“La seguridad hoy día es una prioridad nacional, pero no solamente tiene que resolverse esto en Santiago, sino que tiene que extenderse a las regiones”, sostuvo Bianchi, reforzando una discusión que también atraviesa la demanda regional por mayores capacidades para enfrentar problemas de seguridad desde los territorios.
Una frontera que exige prevención
En las sesiones participaron representantes de los ministerios de Defensa Nacional y Seguridad Pública, Fiscalía Regional, Carabineros, Policía de Investigaciones, Directemar y otras instituciones. También intervino el fiscal federal de Río Gallegos, Julio César Zárate, incorporando la dimensión binacional del problema.
El objetivo, según Bianchi, es impedir que Magallanes pierda las condiciones de seguridad que todavía mantiene.
“Hay puntos importantes que tienen que ver con mantener a nuestra región como una región lo más segura posible, como lo es hoy, alejada del crimen organizado, alejada del tema de las drogas, que cada vez es más fuerte”, señaló.
La preocupación no implica que estas organizaciones tengan hoy en Magallanes el nivel de presencia observado en otros territorios. El énfasis de las jornadas estuvo precisamente en anticipar nuevas rutas y fortalecer la respuesta estatal antes de que los problemas se consoliden.
Escuela de Carabineros para reforzar dotación
La comisión también abordó la futura Escuela de Formación de Carabineros en Magallanes, proyecto financiado con recursos regionales asociados al Fondo de Zonas Extremas.
Bianchi explicó que los parlamentarios solicitaron evaluar una alternativa provisoria que permita adelantar su puesta en marcha mientras avanza la infraestructura definitiva. “Los tres senadores que estamos hemos solicitado a la subsecretaria analizar la bajada de una escuela provisoria. Hoy día tenemos una escuela que sería de carácter permanente, hay un proyecto que está financiado con fondos regionales, pero la idea es poder adelantarlo”, afirmó.
Juan Luis Castro respaldó la iniciativa y destacó que el Congreso también analiza incentivos para aumentar las postulaciones y mejorar las condiciones de la carrera policial: “La iniciativa de la Escuela de Carabineros me parece que es clave. Nosotros venimos aquí a apoyar esta iniciativa”, agregando que el objetivo es contar con más funcionarios formados en Magallanes y fortalecer la dotación regional.
Explotación sexual infantil bajo análisis
La jornada del viernes incorporó además los planes preventivos e investigativos frente a la explotación sexual infantil, con participación del Defensor de la Niñez, Anuar Quesille.
Bianchi incluyó esta materia entre las principales preocupaciones locales y sostuvo que requiere una respuesta especializada, además de coordinación entre policías, organismos de protección y sistema penal.
La discusión amplió así la mirada sobre la seguridad austral más allá del narcotráfico y el contrabando, incorporando delitos que pueden aprovechar las características geográficas, fronterizas y de conectividad propias de la Patagonia.
Las sesiones en Punta Arenas dejaron una señal preventiva: Magallanes busca reforzar capacidades antes de que nuevas rutas del crimen organizado encuentren espacio para consolidarse en el extremo austral.
La tarea implica más presencia policial, cooperación con Argentina, vigilancia marítima e intercambio de información. En una región donde las distancias y las fronteras condicionan cualquier política pública, la seguridad vuelve a demostrar que una estrategia nacional necesita respuestas diseñadas desde el territorio.
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