Tres plantas IP operativas en la Región de Coquimbo están mejorando la gestión del agua en comunidades rurales y semiurbanas, gracias a la implementación de tecnología japonesa adaptada a Chile. El sistema permite depurar aguas servidas en 24 horas y habilitarlas para reúso en riego, construcción y aplicaciones industriales, incluida la minería.
El gerente general de IGD Chile, Rodrigo Iriarte, explica que la empresa opera plantas en distintas comunas: “una escuela en Coquimbo, una sede comunitaria en Río Hurtado y un centro familiar en Monte Patria. Nuestro foco es entregar soluciones sostenibles que mitiguen la escasez hídrica”.
Las Plantas IP ofrecen eficiencia energética, operación estable y un proceso que no genera olores ni lodos. Además, son modulares y escalables, permitiendo adaptarlas a las necesidades de cada comunidad, y de fácil operación, con mantenimiento sencillo.
Starcon IP: innovación modular y transportable
Con apoyo de Corfo, IGD Chile desarrolló Starcon IP, un prototipo transportable que depura aguas residuales dentro de un contenedor, facilitando su traslado e instalación en distintos territorios.
Iriarte explica que Starcon IP permite instalar plantas modulares rápidamente, ofreciendo un modelo flexible y robusto para la gestión de aguas servidas en zonas rurales y semiurbanas. “Es una tecnología única en Chile que transforma el tratamiento de agua”, añade.
El lanzamiento oficial de Starcon IP se realizará el 1 de octubre en Salamanca, Región de Coquimbo, marcando un hito en la gestión hídrica y reutilización de aguas residuales a nivel regional.
Impacto en comunidades y territorios
La implementación de las Plantas IP y Starcon IP permite a las comunidades locales optimizar el uso del agua, contribuyendo a la sostenibilidad y eficiencia energética. Además, su adaptabilidad modular facilita que escuelas, centros comunitarios y pequeñas industrias puedan reutilizar aguas servidas sin riesgos, aportando a la seguridad hídrica regional.
Con esta tecnología, IGD Chile busca no solo mejorar la gestión del agua, sino también promover innovación territorial, fortaleciendo la resiliencia de las comunidades frente a la escasez hídrica y creando un modelo que puede replicarse en otras regiones del país.



