La Oficina de Atracción de Inversiones desplegó una estrategia que reunió inversionistas nacionales e internacionales con actores públicos y privados, con el objetivo de generar nuevos proyectos, diversificar su matriz productiva y fortalecer su posicionamiento como destino competitivo para la inversión en Chile
La Región de O’Higgins decidió salir a competir por inversión. No desde el discurso, sino con una agenda estructurada que durante dos días reunió a inversionistas nacionales e internacionales con actores públicos y privados, en un despliegue que apunta a fortalecer la capacidad regional para atraer capital en un escenario de alta competencia territorial, mientras que instala la inversión como eje central del desarrollo productivo en la región.
La Agenda de Inversionistas O’Higgins 2026, organizada por la Oficina de Atracción de Inversiones con apoyo del Gobierno Regional y Corfo, combinó presentaciones sectoriales, ruedas de negocios y visitas a terreno. Más allá del formato, el objetivo fue claro: generar vínculos concretos entre proyectos locales y capital disponible.
La articulación entre actores públicos, privados y financieros aparece como una condición clave para materializar inversiones, mientras que refuerza un modelo donde los territorios asumen un rol activo en la promoción económica.
Inversión como base del desarrollo regional
El gobernador regional, Pablo Silva Amaya, planteó la lógica que sustenta la iniciativa, afirmando que “somos la primera región que financia una Oficina de Atracción de Inversiones con recursos del Gobierno Regional”, destacando que “el desarrollo regional se sustenta en el sector privado, en las empresas, y en la capacidad de atraer inversiones”.
La autoridad enfatizó además el impacto de la llegada de nuevos actores productivos, señalando que “la llegada de empresas de tecnología y de diversos sectores productivos es clave para la generación de empleo y riqueza”, valorando el trabajo conjunto con Corfo para concretar encuentros con inversionistas que permitan posicionar a la región.
Nuevos sectores en la agenda productiva
El despliegue no se limita a consolidar sectores tradicionales. Energía, minería verde, innovación tecnológica, agroindustria, tratamiento de aguas y electromovilidad formaron parte de la oferta presentada a los inversionistas. La diversificación productiva se instala como una estrategia para ampliar la base económica regional, mientras que responde a la necesidad de incorporar industrias con mayor valor agregado.
Desde Corfo, el director regional (s), Leonel Claros, reforzó esa mirada al señalar que “pretendemos que exista no sólo un mayor crecimiento económico a través de la inversión pública, sino también una diversificación productiva”, agregando que el foco está en “que lleguen empresas que hoy no están presentes en O’Higgins”.
Conexión directa entre inversión y proyectos en terreno
Uno de los elementos distintivos de la agenda fue la vinculación directa con proyectos y capacidades locales. Marco Zepeda, director regional de la Oficina de Atracción de Inversiones, destacó que reunir inversionistas con empresarios “es un hito en sí”, subrayando que la presencia de actores de alto nivel refleja el trabajo articulado del ecosistema regional.
En esa misma línea, el gerente general de la Corporación Pro O’Higgins, Braulio Guzmán, sostuvo que “los inversionistas necesitan tener a alguien que los reciba, que les muestre la región, y descubrir juntos las oportunidades”, planteando que la intermediación territorial se transforma en un factor crítico para concretar proyectos.
Las visitas a iniciativas como el Centro Integrado de Operaciones de Codelco División El Teniente y la planta de Reborn Electric Motors reforzaron ese enfoque práctico. Víctor Dorner, jefe de I+D de El Teniente, señaló que “estas instancias permiten conectar la demanda de la industria con soluciones tecnológicas concretas”, avanzando hacia una minería más sostenible.
Municipios como actores en la atracción de inversión
La estrategia incorporó también a los gobiernos locales. En Rengo, el alcalde Enrique del Barrio planteó que “la comuna tiene un potencial importante en desarrollo habitacional, infraestructura y servicios”, destacando que este tipo de instancias permite proyectar nuevas inversiones y generar más oportunidades para el territorio.
El despliegue deja una señal clara: la atracción de inversiones ya no se define únicamente a nivel nacional. Las regiones comienzan a competir directamente por capital, proyectos y empresas, mientras que la capacidad de articular oferta, generar confianza y mostrar oportunidades concretas se convierte en un activo estratégico.



