Subsidios a la contratación, inversión pública, capacitación y fomento productivo marcaron la sexta Mesa Pro-Empleo, en una región que registra 10,5% de desocupación y 29,6% de informalidad laboral, según las últimas cifras disponibles del INE para O’Higgins
La búsqueda de nuevas fórmulas para impulsar el empleo formal reunió en Rancagua a autoridades, empresas, gremios y centros de formación de O’Higgins. La sexta sesión de la Mesa Pro-Empleo terminó con la firma de un compromiso regional orientado a coordinar herramientas de contratación, inversión y desarrollo productivo.
La iniciativa cobra relevancia frente a un mercado laboral que continúa mostrando señales de presión. La tasa de desocupación regional llegó a 10,5% en el trimestre mayo-julio de 2026, mientras la ocupación informal alcanzó 29,6%, de acuerdo con los últimos antecedentes publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas.
Una región que necesita conectar vacantes y empleo
La paradoja es que las empresas siguen anticipando una demanda importante de trabajadores. La proyección de casi 88 mil vacantes para 2026 mostró que 54,3% de las firmas consultadas por ENADEL esperaba abrir puestos durante el año, principalmente en agricultura, construcción, comercio y servicios.
La nueva instancia busca acercar esa demanda con instrumentos públicos disponibles y necesidades concretas del sector privado. Durante la sesión se revisaron subsidios a la contratación, inversión pública, capacitación, equidad de género y fomento productivo, a partir de antecedentes presentados por el Observatorio Laboral de la Universidad de O’Higgins y distintos servicios públicos.
La delegada presidencial regional, Susana Pinto, señaló que el desafío pasa por transformar el potencial productivo de la región en nuevas oportunidades laborales. “Tenemos un tremendo desafío por delante: convertir el potencial de O’Higgins en crecimiento, inversión y empleo. Para eso necesitamos voluntad para trabajar juntos”, afirmó.
La autoridad agregó que el objetivo del Gobierno es que la región “vuelva a crecer con fuerza, recupere dinamismo y existan condiciones para que nuevos proyectos se concreten y generen empleo”, planteando que el compromiso constituye una señal hacia las familias de O’Higgins.
Inversión y contratación entran en la agenda
La generación de empleo regional también está estrechamente vinculada a la capacidad de concretar inversiones. Desde la construcción, la CChC O’Higgins ha advertido sobre proyectos frenados por dificultades administrativas y ha planteado que destrabar iniciativas públicas y privadas podría recuperar parte del dinamismo perdido por la actividad regional.
La Mesa Pro-Empleo reunió precisamente a actores con capacidad para incidir en esa trayectoria. Participaron la Cámara Chilena de la Construcción, Codelco, Agrosuper, Pro O’Higgins, Casino Monticello, Prize, la Cámara Regional de Comercio y representantes del sector enoturístico, junto a INACAP, AIEP, Santo Tomás y la Universidad de O’Higgins.
La seremi del Trabajo y Previsión Social, Carmen Gloria Manríquez, explicó que la prioridad ahora es avanzar desde el diagnóstico hacia medidas coordinadas. “Esta Mesa tiene un objetivo concreto: fortalecer el empleo formal en O’Higgins. Estamos articulando las capacidades del Estado con el sector privado para que las herramientas disponibles, como los subsidios a la contratación, contribuyan efectivamente a generar oportunidades laborales”, sostuvo.
La agenda se suma a otras iniciativas desplegadas durante el año para enfrentar la situación laboral. En julio, el Gobierno Regional movilizó más de $19 mil millones para 99 proyectos comunales, con una proyección cercana a 2 mil puestos de trabajo asociados a su ejecución.
El desafío pasa ahora por los resultados
El compromiso firmado amplía la coordinación público-privada, pero todavía no establece una meta específica de nuevos puestos de trabajo ni un calendario cuantificado de cumplimiento. Su impacto dependerá, por tanto, de la capacidad de transformar subsidios, inversión y capacitación en contrataciones efectivas.
Con una desocupación sobre dos dígitos y una economía regional que necesita recuperar dinamismo, el siguiente paso será medir cuánto de esta articulación logra convertirse en nuevos proyectos y empleos formales en las provincias de Cachapoal, Colchagua y Cardenal Caro.



