El programa de la CChC Calama inició su etapa de mentorías, conectando a empresarias y profesionales con jóvenes en formación para transferir experiencia, fortalecer competencias y ampliar sus posibilidades de desarrollo laboral y liderazgo en El Loa
Pasar de conocer historias de liderazgo a tener acceso directo a quienes ya recorrieron ese camino es la apuesta de Mentoras del Desierto. El programa impulsado por la Cámara Chilena de la Construcción Calama y su Comisión Mujeres comenzó formalmente su etapa de mentorías con el primer encuentro entre las profesionales que asumirán ese rol y las jóvenes seleccionadas.
La iniciativa está dirigida a mujeres que actualmente se encuentran en formación profesional y busca generar una relación de acompañamiento que permita transferir experiencias, entregar herramientas y ampliar las referencias disponibles para enfrentar las primeras etapas de una carrera laboral. El programa contempla talleres, actividades en terreno y espacios de formación y vinculación.
En Calama, el impulso al liderazgo femenino viene adquiriendo una dimensión cada vez más vinculada al desarrollo productivo y territorial. La propia Comisión Mujeres de la CChC local ha planteado que potenciar el talento femenino es una necesidad estratégica para el futuro de la comuna, especialmente por el peso que tienen la minería y la construcción en la economía local.
Experiencia empresarial para nuevas profesionales
El presidente de la CChC Calama, Alfonso Sánchez Díaz, explicó que uno de los componentes centrales será precisamente conectar la experiencia acumulada por mujeres que ya se desarrollan en el ámbito empresarial y profesional con quienes comienzan a construir su trayectoria.
“Como Cámara Chilena de la Construcción Calama, damos el puntapié inicial al primer encuentro de este programa llamado ‘Mentoras del Desierto’, donde mujeres con experiencia en nuestra cámara, socias, empresarias, van a compartir con otras mujeres que se encuentran formándose profesionalmente, sus experiencias para que cada mentorada pueda recibirla y utilizar esta experiencia del programa para su beneficio profesional”, señaló Alfonso Sánchez Díaz.
Durante la jornada también participó María Yolanda Acchiardi, vicepresidenta de la Comisión Mujeres de la CChC Calama, quien entregó un mensaje de bienvenida. La propuesta busca que el vínculo entre mentoras y mentoradas vaya más allá de la transmisión de conocimientos e incorpore conversaciones sobre decisiones profesionales, desafíos laborales y posibilidades de desarrollo futuro.
Ese objetivo coincide con un cambio más amplio que se está produciendo en las industrias del norte del país. Ejecutivas con trayectoria en sectores tradicionalmente masculinizados han comenzado a relevar que el liderazgo femenino aporta atributos diferenciadores a las organizaciones, particularmente en ámbitos como diversidad, gestión de equipos y relación con los territorios.
Del aula a las redes profesionales
La mentoría apunta precisamente a cubrir un espacio que normalmente no forma parte de una malla académica: el conocimiento práctico que surge de una trayectoria profesional. Desde cómo enfrentar decisiones laborales hasta comprender las dinámicas de una empresa, la posibilidad de conversar directamente con mujeres que ya han asumido responsabilidades permite complementar la formación técnica o universitaria.
El programa busca que las participantes puedan conocer experiencias concretas, enfrentar nuevos desafíos y visualizar distintas posibilidades para su futuro laboral. La primera jornada marca así el comienzo de un recorrido que contempla acompañamiento, orientación y formación para proyectarlas hacia posiciones de mayor responsabilidad.
La conexión entre formación, industria y redes profesionales también aparece en otras iniciativas desarrolladas en Antofagasta. Programas como Talento Mujer 2026 buscan acercar a estudiantes y profesionales a las oportunidades de la industria minero-energética, combinando capacitación, referentes femeninos y contacto directo con el mundo productivo.
Con este primer encuentro, Mentoras del Desierto entra ahora en su etapa práctica. Talleres, actividades en terreno y conversaciones con mujeres que ya han recorrido distintos caminos profesionales permitirán observar hasta dónde esa transferencia de experiencias logra transformarse en mayores herramientas, redes y capacidad de proyección laboral para las participantes.
La iniciativa busca así aportar a la formación de futuras líderes y ampliar las oportunidades para que nuevas generaciones de mujeres puedan asumir responsabilidades dentro de las empresas y organizaciones de Calama y la Región de Antofagasta.



