O’Higgins encabeza el desempleo femenino con 13,2%, mientras Ñuble, Valparaíso y Biobío también superan el 11%. Los nuevos datos del INE muestran además fuertes brechas regionales en participación e informalidad, pese al leve avance del empleo femenino
El mapa laboral femenino muestra profundas diferencias entre regiones. En el trimestre junio-agosto de 2026, O’Higgins registró la mayor tasa de desocupación entre las mujeres del país, con 13,2%, seguida por Ñuble con 12%, Valparaíso con 11,4% y Biobío con 11,1%. En otros territorios, las principales brechas aparecen en participación laboral e informalidad.
La Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas, publicada este 30 de septiembre y correspondiente al trimestre junio-agosto de 2026, situó la tasa de desocupación femenina en 10,3%, frente al 9,1% de los hombres. Son aproximadamente 465.600 mujeres desocupadas en el país. La participación femenina llegó a 53% y la tasa de ocupación a 47,6%.
La comparación con junio-agosto de 2025 muestra que la fuerza de trabajo femenina aumentó 1,3% y la cantidad de mujeres ocupadas creció 0,2%, mientras las desocupadas se expandieron 12,2%. Es decir, durante los últimos doce meses más mujeres ingresaron o regresaron al mercado laboral, pero la generación de puestos no avanzó a la misma velocidad.
La calidad de esos empleos agrega otra señal. En doce meses, las mujeres ocupadas informalmente aumentaron 2% y la tasa de informalidad femenina llegó a 28,3%, medio punto porcentual más que en junio-agosto de 2025. Entre los hombres, ese indicador se situó en 24,8%.
O’Higgins encabeza la desocupación femenina
En el trimestre junio-agosto de 2026, O’Higgins registró una tasa de desocupación femenina de 13,2%, frente al 9,1% entre los hombres. Al mismo tiempo, la participación laboral de las mujeres alcanzó 47,4% y la tasa de ocupación se situó en 41,1%. La informalidad femenina llegó a 30,6%.
Los indicadores muestran una inserción laboral femenina especialmente debilitada en la región. Agricultura, agroindustria, comercio y servicios concentran una parte relevante de las oportunidades de empleo, pero la estacionalidad, los desplazamientos y las responsabilidades familiares continúan condicionando la permanencia laboral. Una investigación sobre empleo femenino en la agroindustria de O’Higgins identificó precisamente los cuidados, los horarios y el transporte entre las principales barreras para las trabajadoras.
Ñuble aparece inmediatamente después, con 12% de desocupación femenina, una participación de 46,6% y una informalidad de 31%. Valparaíso alcanza 11,4% de desempleo entre las mujeres y Biobío 11,1%, mientras Maule registra 10,7%.
Maule presenta además la menor tasa de participación laboral femenina del país, con 46,4% en junio-agosto de 2026, seguida por Ñuble, con 46,6%, y Los Lagos, con 46,7%. La cifra obliga a mirar más allá del desempleo: una menor tasa de cesantía puede coexistir con una alta proporción de mujeres que permanece fuera de la fuerza de trabajo.
Radiografía regional del empleo femenino
| Región | Desocupación | Participación | Informalidad |
|---|---|---|---|
| Arica y Parinacota | 8,4% | 52,5% | 32,7% |
| Tarapacá | 8,2% | 58,0% | 36,6% |
| Antofagasta | 7,5% | 55,6% | 24,8% |
| Atacama | 10,7% | 56,1% | 35,3% |
| Coquimbo | 9,8% | 49,4% | 29,9% |
| Valparaíso | 11,4% | 52,9% | 29,7% |
| Metropolitana | 10,2% | 57,1% | 25,6% |
| O’Higgins | 13,2% | 47,4% | 30,6% |
| Maule | 10,7% | 46,4% | 32,7% |
| Ñuble | 12,0% | 46,6% | 31,0% |
| Biobío | 11,1% | 48,1% | 30,1% |
| La Araucanía | 10,5% | 49,0% | 33,2% |
| Los Ríos | 10,6% | 47,6% | 32,2% |
| Los Lagos | 7,9% | 46,7% | 28,4% |
| Aysén | 4,0% | 61,3% | 29,4% |
| Magallanes | 7,9% | 61,3% | 22,9% |
| Chile | 10,3% | 53,0% | 28,3% |
Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas, Encuesta Nacional de Empleo, trimestre junio-agosto de 2026.
Tarapacá y Atacama muestran la otra cara: la informalidad
Tarapacá registró en junio-agosto una desocupación femenina de 8,2%, inferior al promedio nacional. Sin embargo, 36,6% de las mujeres ocupadas trabajaba informalmente, la tasa más elevada entre las regiones del país.
Atacama presenta una combinación distinta. La desocupación femenina alcanzó 10,7%, la participación 56,1% y la informalidad 35,3%. La Araucanía, por su parte, registró 10,5% de desempleo femenino y 33,2% de ocupación informal.
En Los Lagos, la desocupación femenina fue de 7,9%, pero la participación laboral llegó solo a 46,7%. Esto significa que más de la mitad de las mujeres en edad de trabajar permanecía fuera de la fuerza laboral durante el trimestre analizado, por lo que la tasa de cesantía por sí sola entrega una lectura incompleta.
Aysén y Magallanes presentaron las mayores tasas de participación femenina, ambas con 61,3%. Aysén registró además una desocupación femenina de 4%, aunque en regiones con menor tamaño muestral las estimaciones deben analizarse considerando los intervalos de confianza informados por el INE.
Más mujeres buscan trabajo, pero el empleo avanza lentamente
Durante junio-agosto de 2026, la fuerza de trabajo femenina llegó a aproximadamente 4,51 millones de personas, mientras las mujeres ocupadas bordearon los 4,05 millones. En comparación con el mismo trimestre de 2025, las desocupadas aumentaron desde cerca de 415 mil hasta aproximadamente 466 mil.
En términos interanuales, la cantidad total de personas ocupadas en Chile disminuyó 0,9%. La caída se explicó por los hombres, cuya ocupación retrocedió 1,7%, mientras entre las mujeres aumentó 0,2%. Ese crecimiento femenino fue insuficiente para absorber el aumento de quienes se incorporaron a la búsqueda de trabajo.
También persiste una diferencia en el tiempo trabajado. Durante el trimestre analizado, el promedio semanal fue de 33,5 horas entre las mujeres y 38,6 horas entre los hombres, mientras el promedio nacional alcanzó 36,4 horas.
En paralelo, distintas regiones han impulsado iniciativas para aumentar la incorporación femenina en sectores donde su presencia continúa siendo reducida. En O’Higgins, actores públicos, empresas y establecimientos educacionales impulsaron este año un plan para ampliar la participación femenina en la minería regional, con medidas vinculadas a formación, empleabilidad y permanencia en la industria.
Los datos de junio-agosto confirman que el empleo femenino no puede analizarse únicamente desde el promedio nacional. O’Higgins enfrenta una elevada desocupación; Maule, Ñuble y Los Lagos muestran una participación particularmente baja; mientras Tarapacá y Atacama presentan fuertes niveles de informalidad.
La evolución de los próximos trimestres permitirá determinar si el leve crecimiento de la ocupación femenina comienza a traducirse en una reducción efectiva de la cesantía y en una mayor incorporación de mujeres al mercado laboral. La trayectoria seguirá dependiendo, además, de las características productivas y sociales de cada región.



