La Mesa Mujer y Minería de O’Higgins aprobó su Plan Anual 2026, con medidas para fortalecer formación, empleabilidad y permanencia laboral, articulando al Estado, empresas, academia y establecimientos educativos en torno a una mayor participación femenina
La Región de O’Higgins puso en marcha una nueva hoja de ruta para ampliar la participación de mujeres en uno de sus sectores productivos relevantes. La Mesa Mujer y Minería aprobó su Plan Anual de Trabajo 2026, orientado a fortalecer formación, empleabilidad, incorporación y permanencia femenina dentro de la industria regional.
La instancia es encabezada por la seremi de la Mujer y la Equidad de Género, Carla Morales, junto a la seremi de Minería, Carla Ortiz, y reúne a organismos públicos, compañías mineras, establecimientos educacionales y representantes de la academia. Además, fueron constituidas dos comisiones de trabajo encargadas de impulsar las iniciativas y realizar seguimiento a los compromisos acordados.
El nuevo plan se inserta en un proceso más amplio de mayor participación femenina en la minería chilena, donde el desafío comienza a desplazarse desde el acceso hacia las condiciones necesarias para construir trayectorias laborales sostenibles y posibilidades reales de desarrollo profesional.
Formación y empleo como ejes de la estrategia
El Plan Anual 2026 contempla acciones para fortalecer la formación de capital humano, promover la empleabilidad femenina y generar mayores vínculos entre el sistema educativo y la industria. También incorpora medidas destinadas a avanzar hacia espacios laborales más inclusivos que favorezcan ingreso, permanencia y desarrollo de las mujeres dentro del sector minero.
La conexión entre educación y mercado laboral adquiere especial importancia en una región donde distintas iniciativas han intentado profundizar la vinculación entre liceos técnicos y empresas. En este caso, la apuesta busca que esa articulación contribuya también a ampliar las oportunidades disponibles para las mujeres interesadas en desarrollar una trayectoria dentro de la minería.
Para Carla Morales, incrementar la presencia femenina en sectores históricamente masculinizados tiene además una dimensión asociada a la autonomía económica. “Cuando abrimos más oportunidades para que las mujeres ingresen, permanezcan y se desarrollen en la minería, estamos avanzando también en autonomía económica y en igualdad de oportunidades”, afirmó la autoridad regional.
Desde la Seremi de Minería, Carla Ortiz planteó que “La minería necesita más mujeres y necesita generar las condiciones para que ellas puedan incorporarse, desarrollarse y hacer carrera en esta industria. Por eso, este Plan de Trabajo 2026 es tan relevante: nos permite pasar de la voluntad a acciones concretas”.
Una agenda que reúne al ecosistema regional
La segunda sesión contó con representantes de Codelco División El Teniente, Minera Valle Central, Strabag Züblin, CORESEMIN O’Higgins, IP Chile, INACAP, AIEP y la Universidad de O’Higgins, además de organismos públicos y establecimientos educacionales. La composición de la mesa busca conectar decisiones públicas, necesidades empresariales y capacidades formativas disponibles en el territorio.
La lógica colaborativa también se relaciona con otras experiencias de articulación empresarial para fortalecer el desarrollo productivo de O’Higgins, donde empresas, instituciones y actores regionales buscan generar capacidades que trasciendan la actividad individual de cada organización.
El desafío para la Mesa Mujer y Minería será ahora convertir esa articulación en resultados verificables. La aprobación del plan establece una hoja de ruta, pero su impacto dependerá de cuánto avance efectivamente la región en formación, contratación, permanencia y desarrollo profesional de las mujeres dentro de la industria.
En esa dimensión estará también su alcance territorial. Si la coordinación entre Estado, empresas y sistema educativo consigue ampliar trayectorias laborales y oportunidades económicas, la mayor participación femenina dejará de ser únicamente un indicador sectorial para convertirse en una herramienta concreta de desarrollo y autonomía económica para las mujeres de O’Higgins.



