La primera etapa abarcará los sectores Centro y El Llano, con más de 16 kilómetros de intervención en colectores, reposición de pavimentos y modificaciones en redes de agua potable. Las obras comenzarían durante octubre, según programación oficial
Después de años de planificación y sucesivos procesos administrativos, Pichilemu entra en la etapa de ejecución de una de sus mayores inversiones en infraestructura sanitaria. El Gobierno Regional de O’Higgins y la municipalidad firmaron el contrato para iniciar las obras del proyecto Casetas Sanitarias Zona 1 Urbana, que intervendrá principalmente los sectores Centro y El Llano.
La iniciativa forma parte de un programa cuya inversión global supera los $39 mil millones para sus dos etapas. Solo la Zona 1 fue adjudicada por $20.887 millones y considera una intervención sobre 564 lotes, con más de 1.400 personas y sus familias entre los beneficiarios, según informó oficialmente el municipio al aprobar la adjudicación en julio.
El alcance excede la ampliación del alcantarillado. La obra implica intervenir calles, pavimentos y redes de agua potable en pleno radio urbano, incorporando infraestructura que durante años ha condicionado las posibilidades de crecimiento de una comuna marcada por la actividad turística, comercial y una fuerte presión estacional sobre sus servicios.
Más de 16 kilómetros de colectores
En esta primera etapa se normalizarán 6,24 kilómetros de colectores existentes, otros 970 metros serán reemplazados por haber terminado su vida útil y la red se extenderá en 8,82 kilómetros. En total, la intervención sobre colectores alcanzará más de 16 kilómetros.
El proyecto incluye además la reposición de 61.865 metros cuadrados de pavimentos y el reemplazo de 2,75 kilómetros de matrices de agua potable que deberán ser trasladadas debido a interferencias con los nuevos colectores.
La intervención se suma a otras obras que están modificando la infraestructura urbana de la comuna. Durante este año también avanzó la modernización del alumbrado público de Pichilemu con más de 2.000 luminarias LED, proyecto igualmente financiado por el Gobierno Regional y orientado a mejorar seguridad, eficiencia energética y condiciones para la actividad turística.
“Este es un proyecto emblemático para el Gobierno Regional, tanto por la cantidad de recursos que estamos invirtiendo, cerca de 40 mil millones de pesos, y por el beneficio que tendrá la comunidad de Pichilemu. Es un proyecto muy anhelado, con mucha historia, de muchos años, y hoy se logra concretar”, señaló Luis Fuentes, gobernador regional (s) de O’Higgins.
Fuentes indicó además que la expectativa es que las obras comiencen durante octubre. Al momento de adjudicar la Zona 1, la Municipalidad de Pichilemu informó que la empresa contratista dispondría de 900 días para ejecutar los trabajos y que estos avanzarían por sectores para reducir impactos sobre tránsito, comercio y vida cotidiana.
| Principales cifras de la Zona 1 | Magnitud |
|---|---|
| Inversión adjudicada primera etapa | $20.887 millones |
| Inversión global de ambas etapas | Más de $39 mil millones |
| Colectores a normalizar | 6,24 km |
| Colectores a reemplazar | 0,97 km |
| Nuevas redes | 8,82 km |
| Total de colectores intervenidos | 16,03 km |
| Pavimentos a reponer | 61.865 m² |
| Matrices de agua potable | 2,75 km |
Una infraestructura que condiciona el crecimiento
Para el alcalde Roberto Córdova, el impacto esperado va más allá del saneamiento y alcanza directamente las posibilidades de desarrollo urbano de Pichilemu. La disponibilidad de redes sanitarias suficientes incide sobre nuevos proyectos, equipamiento, actividades comerciales y capacidad para responder al crecimiento que ha experimentado la comuna.
“Más allá del proyecto, más allá del alcantarillado, que obviamente significa mucho bienestar, se abre una cantidad de posibilidades enorme de mejorar las expectativas, desde el punto de vista sanitario, ambiental, de infraestructura y equipamiento que debe tener nuestra comuna para el beneficio de todos los que vivimos en esta linda ciudad”, sostuvo Roberto Córdova, alcalde de Pichilemu.
El nuevo alcantarillado coincide, además, con otro proyecto estructural para la comuna: la construcción del nuevo Hospital de Pichilemu, recinto que contempla cerca de 12.300 metros cuadrados y cuya ejecución se proyecta hasta 2028. Ambas inversiones aumentarán durante los próximos años la presión sobre vialidad, servicios y coordinación urbana.
Una segunda etapa del proyecto sanitario incorporará Infiernillo y el sector surponiente del área urbana. El proceso fue diseñado precisamente en dos zonas, con el objetivo de ampliar progresivamente la cobertura y modernizar infraestructura que combina nuevas redes con tramos existentes que requieren normalización o reemplazo.
El desafío pasa ahora a la ejecución
Con el contrato firmado, el proyecto abandona una extensa fase de planificación y licitación para entrar en un período donde los plazos, la coordinación de las intervenciones y el manejo de los efectos sobre la ciudad serán determinantes. Pichilemu deberá compatibilizar obras de gran escala con una actividad turística y comercial que forma parte central de su economía.
Una vez completadas ambas etapas, el impacto no se medirá únicamente en kilómetros de tuberías. La nueva infraestructura sanitaria puede ampliar las condiciones para vivienda, equipamiento, inversión y servicios, entregando a Pichilemu una base urbana más acorde con el crecimiento que ha experimentado durante las últimas décadas.




