La primera sesión de la CORGAPU reunió a autoridades y servicios públicos para ordenar decisiones de inversión y coordinar la ejecución en la región
La mañana en Valdivia comenzó con una escena poco habitual fuera de los grandes anuncios: autoridades, jefaturas técnicas y equipos de distintos servicios sentados en una misma mesa, revisando cómo se decide el destino de los recursos públicos.
La Comisión Regional de Coordinación del Gasto Público (CORGAPU), encabezada por el gobernador Luis Cuvertino, marcó el inicio de un trabajo que busca ordenar la inversión desde su origen. En ese gesto, la coordinación del gasto público se instala como una práctica permanente y la articulación entre servicios aparece como condición para ejecutar proyectos.
En la sala, la presencia de la delegada presidencial Vicky Carrasco, consejeros regionales y seremis reflejaba una señal política que va más allá de lo formal. La conversación no giró en torno a un proyecto específico, sino a la forma en que se toman las decisiones que los hacen posibles, cruzando áreas como infraestructura, desarrollo social y fomento productivo.
Ese cruce permitió alinear miradas y reconocer brechas compartidas, donde la planificación multisectorial se convierte en base del trabajo regional y la participación de distintos servicios ordena la inversión en el territorio.
A medida que avanzaba la sesión, los instrumentos técnicos comenzaron a tomar protagonismo. El PROPIR 2026, el ARI 2027 y la Estrategia Regional de Desarrollo dejaron de ser siglas para convertirse en el mapa que guía las decisiones futuras, conectando planificación con ejecución. En ese recorrido, la conversación permitió aterrizar cómo esos marcos dialogan entre sí, donde la planificación se articula a través de instrumentos como el PROPIR y el ARI y las decisiones se proyectan en función de objetivos regionales de largo plazo.
Una mesa que busca ordenar el gasto
Cuando tomó la palabra, el gobernador Cuvertino situó el sentido de la instancia en algo más amplio que la reunión misma. Explicó que “iniciamos una tarea que es de carácter permanente, una tarea necesaria que está enlazada a procedimientos administrativos y técnicos que permiten la construcción de los presupuestos del año siguiente”, poniendo el foco en la continuidad del trabajo.
Su intervención también apuntó al modo en que se relacionan los servicios en este proceso. Señaló que “hemos podido reiterar el sentido de colaboración que tiene el Gobierno regional para poder encarar las distintas tareas que lleven inversión pública al territorio”, dejando entrever que el desafío no está solo en definir prioridades, sino en sostener una forma de trabajo común.
Proyectos que requieren más de una firma
Fuera de la lógica general, la conversación bajó al terreno de los proyectos que no avanzan solos, aquellos que requieren la firma y coordinación de más de un servicio. En ese punto, el gobernador explicó que “hemos solicitado algunas gestiones específicas para proyectos emblemáticos, donde se necesita la colaboración permanente de distintos servicios”, instalando la idea de que el principal obstáculo muchas veces no es la falta de recursos, sino la falta de articulación.
Al mismo tiempo, reconoció que el ritmo de avance convive con un proceso de instalación del Gobierno. “Hay tareas de cierta urgencia, pero también tenemos la comprensión de que es un gobierno que está en proceso de instalación”, indicó, marcando una tensión entre lo que se necesita resolver ahora y lo que aún se está ajustando.
Un espacio para encontrarse pese a las diferencias
Desde la Delegación Presidencial, la delegada Vicky Carrasco tomó ese mismo punto y lo trasladó al plano político, valorando la instancia como un espacio de encuentro entre actores que no siempre comparten la misma mirada. Señaló que “esta es la primera CORGAPU que tenemos como Delegación Presidencial junto a nuestros seremis, y es una instancia donde agradecemos se nos haya convocado”, destacando la importancia de construir estos espacios.
Luego agregó una definición que cruzó la sala: “si bien tenemos diferencias políticas, aquí el trabajo y el compromiso debe ser nuestro punto de encuentro para favorecer el bienestar de nuestra región”, instalando un marco que busca sostener la gestión más allá de las diferencias. En ese cierre, la colaboración entre autoridades se vuelve condición para avanzar y el trabajo conjunto aparece como soporte de la inversión regional.



