La autoridad regional cuestionó la decisión del Gobierno Central, advirtiendo efectos directos en el costo de vida y diferencias en el trato entre Santiago y regiones. El aumento en bencinas y diésel ya genera reacciones en distintos territorios del país
El anuncio del alza en los combustibles realizado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, generó una reacción inmediata a nivel nacional, con conductores acudiendo a estaciones de servicio para anticiparse al incremento proyectado para esta semana.
El aumento de 370 pesos en bencina y 580 en diésel impacta directamente en el costo de la movilidad, mientras que su efecto se proyecta sobre actividades productivas y el presupuesto de los hogares.
Desde la Región de O’Higgins, el gobernador Pablo Silva Amaya abordó el impacto de la medida en los territorios. “Anoche la gente salió en masa a llenar el estanque e intentar que esta medida del Gobierno Central no afecte tanto, pero la verdad es que el efecto es inminente, se extenderá en el tiempo y todos tendremos que pagar el costo de una medida arbitraria”.
Cuestionamientos por implementación y coordinación
La autoridad regional también se refirió al proceso previo al anuncio del Ejecutivo. “Les dieron 72 horas a las familias chilenas para que se prepararan por esta brutal alza de los combustibles, 370 pesos en bencina y 580 en petróleo. Es una situación inaceptable, porque además no hubo diálogo o un trabajo colaborativo con los Gobiernos Regionales, ni tampoco con el poder legislativo, que somos quienes representamos en su mayoría a las personas”.
En relación con las medidas de mitigación, el gobernador planteó diferencias en el tratamiento entre territorios. “En la región metropolitana se congela de inmediato el precio de los pasajes, sin embargo, en las regiones el ministro señaló que para que se contenga el alza se dispondrá de financiamiento reflejado en fórmula espejo y que cada Gobierno Regional vea cómo logra mitigar el impacto en sus regiones, lo cual es inaceptable”.
Impacto territorial y responsabilidades institucionales
El gobernador regional abordó también la distribución de responsabilidades frente a la medida. “Esta medida de alza fue fijada por el Gobierno Central, no por los Gobiernos Regionales. Yo me pregunto, ¿por qué en la región Metropolitana sí interviene el ministerio de Transporte, pero no en regiones no? ¿por qué hacen esa diferencia?”.
En la misma línea, agregó que “los Gobiernos Regionales son autónomos, no dependen del ministerio de Hacienda, ni de Transporte. Esas carteras tendrán que hacerse cargo de una decisión tan arbitraria como subir los combustibles de golpe”.
Finalmente, la autoridad regional se refirió al impacto social del alza. “Los Gobiernos Regionales jamás hubiésemos apoyado una medida tan violenta, que lamentablemente afecta a la mayoría de los chilenos”, agregando que “lo que queda en el colectivo de las personas es que golpean fuertemente a la gente trabajadora, la clase media, a los más pobres, pero se reducen impuestos a los más ricos. Por lo tanto, la tesis de un país desfinanciado se cae a pedazos”.
El alza de los combustibles instala presión sobre el costo de vida en las regiones, mientras que la respuesta institucional abre un nuevo foco de tensión entre el nivel central y los territorios.



