El encuentro puso sobre la mesa la paradoja de territorios con alta actividad productiva, pero bajo impacto local, con Antofagasta como caso emblemático por sus más de 50 mil personas desocupadas pese al dinamismo minero del norte
Pacto Global Chile y el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo sostuvieron una reunión de trabajo centrada en uno de los principales desafíos económicos del país: transformar crecimiento, inversión y actividad productiva en empleo de calidad para las regiones.
En la cita participaron Margarita Ducci, directora ejecutiva de Pacto Global Chile; Hermann von Mühlenbrock, presidente de la entidad; y Daniel Mas Valdés, biministro de Economía, Fomento y Turismo, y Minería.
El encuentro permitió abordar brechas en empleo, productividad, informalidad laboral y desarrollo territorial, con especial atención en regiones donde la actividad económica no siempre se traduce en mejores oportunidades locales. La conversación también incorporó al Consejo Norte de Pacto Global Chile, instancia que puso sobre la mesa los desafíos de territorios marcados por sectores estratégicos como minería, energía, logística y servicios.
El biministro Daniel Mas Valdés planteó que la generación de empleo constituye la principal prioridad de la agenda ministerial. Según expuso en la reunión, todas las políticas impulsadas por la cartera buscan contribuir, directa o indirectamente, a la creación de puestos de trabajo de calidad, por lo que invitó a Pacto Global Chile y a las empresas que integran la red a presentar propuestas y acciones concretas.
Empleo de calidad como prioridad
La discusión no se limitó a la cantidad de empleos. También abordó la necesidad de enfrentar la informalidad laboral, fortalecer la productividad y mejorar la protección social de los trabajadores, especialmente en territorios donde persisten brechas entre dinamismo económico y bienestar de las comunidades.
Para el Ministerio de Economía, el mercado laboral aparece como una dimensión clave de la reactivación y del desarrollo regional. En esa línea, el diálogo con el sector privado busca pasar desde el diagnóstico a iniciativas capaces de generar oportunidades reales, con foco en capital humano, encadenamientos productivos, innovación y contratación local.
El tema conecta con debates regionales que ya han marcado la agenda económica de Poder y Liderazgo, como la compleja situación de O’Higgins, donde sectores como el agro y la minería han empujado una realidad económica territorial con señales poco alentadoras.
Antofagasta como caso emblemático
Uno de los puntos más relevantes de la reunión fue la situación de Antofagasta. Pese a ser una de las regiones con mayor generación de riqueza del país, el biministro advirtió que más de 50 mil personas se encuentran sin empleo, cifra que grafica la distancia entre actividad productiva y desarrollo local.
La conversación también incluyó desafíos presentes en Iquique, Copiapó y Rancagua, ciudades donde conviven sectores económicos relevantes con problemas de calidad de vida, migración de talento hacia otras regiones y un alto número de trabajadores conmutados. Este fenómeno limita el impacto positivo de la producción sobre el comercio local, la identidad territorial y el fortalecimiento del tejido social.
| Territorio abordado | Brecha planteada |
|---|---|
| Antofagasta | Más de 50 mil personas sin empleo pese a su peso productivo |
| Iquique | Actividad estratégica con desafíos de calidad de vida y retención de talento |
| Copiapó | Necesidad de mayor impacto local de la actividad económica |
| Rancagua | Brechas laborales en una zona vinculada a sectores productivos relevantes |
| Macrozona norte | Alta conmutación laboral y menor arraigo territorial |
Empresas y desarrollo territorial
Para Pacto Global Chile, la reunión refuerza una agenda donde la sostenibilidad empresarial no se reduce a criterios ambientales o reportes corporativos. El desafío también pasa por empleo, productividad, formación laboral, proveedores locales y alianzas que permitan que la actividad económica deje más capacidades instaladas en los territorios.
La presencia del Consejo Norte de Pacto Global Chile apunta precisamente a esa dimensión. En regiones productivas, el vínculo entre empresas, comunidades y sector público se vuelve clave para avanzar hacia un desarrollo más equilibrado, donde el crecimiento no se mida solo por inversión o producción, sino también por empleo local, oportunidades y bienestar.
Ese enfoque dialoga con otras iniciativas empresariales vinculadas a innovación y sostenibilidad, como procesos recientes en materia de economía circular e industria de envases, donde la colaboración entre empresas, Estado y territorios aparece como condición para escalar soluciones.
Una agenda público-privada para regiones productivas
La reunión permitió reafirmar el compromiso de Pacto Global Chile de seguir promoviendo espacios de diálogo y colaboración con el sector público. El foco estará puesto en iniciativas que contribuyan a la generación de empleo de calidad, al desarrollo de los territorios y al fortalecimiento de alianzas para avanzar hacia un crecimiento más sostenible e inclusivo.
El desafío ahora será traducir ese diálogo en acciones verificables. Para regiones como Antofagasta, Tarapacá, Atacama y O’Higgins, la pregunta de fondo no es solo cuánto aportan al crecimiento nacional, sino cuánto de ese dinamismo se convierte en empleo, arraigo, formación de talento y mejores condiciones de vida.
En esa ruta, la articulación entre Ministerio de Economía, Pacto Global Chile y empresas de la red puede abrir un espacio relevante para abordar una brecha persistente: territorios que generan riqueza para el país, pero que aún necesitan capturar una mayor parte de sus beneficios sociales, laborales y productivos.



