La sanitaria reunió a representantes de juntas de vecinos, uniones comunales y organizaciones territoriales de O’Higgins para destacar su aporte a las comunidades y fortalecer una relación basada en el diálogo, la colaboración y el trabajo territorial.
Una guía impulsada por Corfo expone la débil articulación de los barrios industriales chilenos: solo dos de 35 zonas analizadas cuentan con acuerdos ambientales medidos, pese al potencial de compartir recursos, reducir costos y fortalecer la competitividad territorial.
La tercera edición abrió postulaciones para empresas, pymes, ONG e instituciones públicas con iniciativas implementadas o en ejecución. Los proyectos deberán acreditar resultados concretos en economía circular y sostenibilidad.
Juntas de vecinos, organizaciones funcionales y centros de padres podrán postular proyectos de infraestructura, seguridad, deporte, cultura y medioambiente hasta el 31 de agosto, con jornadas de capacitación y acompañamiento técnico durante todo el proceso de postulación.
La iniciativa seleccionó 20 proyectos de organizaciones sin fines de lucro, enfocados en educación financiera, inclusión digital, formación técnica, convivencia escolar y desarrollo comunitario en distintas regiones del país.
La compañía lideró su industria tras una evaluación basada en 64 indicadores ambientales, sociales y de gobierno corporativo. El reconocimiento destaca iniciativas vinculadas a inclusión digital, economía circular y conectividad ante emergencias.
El encuentro puso sobre la mesa la paradoja de territorios con alta actividad productiva, pero bajo impacto local, con Antofagasta como caso emblemático por sus más de 50 mil personas desocupadas pese al dinamismo minero del norte.
La sanitaria abrió postulaciones hasta el 5 de septiembre para proyectos comunitarios y educativos de Coquimbo, con financiamiento de hasta $2,5 millones por iniciativa y foco en cuidado del agua potable ante la persistente sequía regional actual.
La compañía se sumó a un Acuerdo de Producción Limpia para reducir pérdidas y desperdicios de alimentos, con un piloto en su planta de Cerrillos y respaldo técnico de la Universidad de California Davis.