La primera Mesa Regional de Inversión revisó 19 iniciativas por US$1.945 millones en Biobío, con potencial para generar más de 2.800 empleos, mientras la región enfrenta 10,6% de desocupación y una caída de 3% en su PIB
Una cartera de 19 proyectos por US$1.945 millones quedó bajo seguimiento en Biobío con el objetivo de acelerar inversiones que enfrentan dificultades en su tramitación. Las iniciativas corresponden a los sectores energético, minero, inmobiliario y de infraestructura y, en conjunto, tienen potencial para generar más de 2.800 puestos de trabajo.
La revisión se realizó en Talcahuano durante la primera sesión de las nuevas Mesas Regionales de Inversión, instancia impulsada en el marco de la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales. Autoridades regionales, representantes empresariales y titulares de los proyectos identificaron los principales obstáculos que han retrasado las iniciativas y comprometieron un seguimiento de su avance durante los próximos meses.
El despliegue comienza precisamente en una de las regiones donde el mercado laboral muestra mayores dificultades. Biobío registró una tasa de desocupación de 10,6% en el trimestre mayo-julio, por encima del 9,5% nacional y dentro del grupo de territorios donde el desempleo ha ganado peso en la agenda pública y privada, aumentando la presión para que los nuevos proyectos de inversión se traduzcan efectivamente en contratación local.
Inversión con el empleo en el centro
El biministro de Economía, Fomento y Turismo y de Minería, Daniel Mas, vinculó directamente el seguimiento de las iniciativas con la situación laboral de Biobío. La prioridad, señaló durante el lanzamiento, es resolver los obstáculos que impiden avanzar a los proyectos para que finalmente “se logre invertir y genere empleo”.
La cartera identificada incluye iniciativas de distintos tamaños y sectores, cuya tramitación será acompañada por la Oficina de Autorizaciones Sectoriales e Inversión del Ministerio de Economía. El compromiso oficial es agilizar la totalidad de los 19 proyectos antes de finalizar 2026, abordando permisos y coordinaciones entre los distintos organismos que intervienen en cada proceso.
La urgencia también tiene una dimensión productiva. Durante el segundo trimestre, el PIB de Biobío cayó 3,0% interanual, arrastrado por la industria pesquera, la generación eléctrica y la construcción, mientras las exportaciones regionales retrocedieron 11,8%. El resultado ubicó a Biobío entre los siete territorios que redujeron su actividad económica durante el período, en un trimestre donde nueve regiones consiguieron crecer.
Seguimiento a los proyectos
La apuesta de la nueva mesa es mantener control periódico sobre cada iniciativa y no limitar el trabajo a reuniones de coordinación. El gobernador regional, Sergio Giacaman, destacó que “esta es una mesa ejecutiva” y que funcionará mediante seguimiento de avances, compromisos y tareas destinadas a despejar los problemas que mantienen detenidas las inversiones.
El mecanismo también contempla incorporar proyectos que no formen parte del catastro inicial y extender el modelo progresivamente al resto del país. El Ministerio de Economía fijó como objetivo que todas las regiones cuenten con una mesa funcionando antes de diciembre, presidida por la respectiva Seremi de Economía y con participación de los actores públicos y privados involucrados.
La cifra de 2.800 empleos, sin embargo, corresponde al potencial asociado a las iniciativas y no a puestos de trabajo ya creados. Su materialización dependerá de que los proyectos logren superar sus actuales obstáculos, comiencen su ejecución y que las necesidades de contratación se traduzcan en oportunidades efectivas para trabajadores de la región.
Biobío será así una de las primeras pruebas para una estrategia que busca conectar de manera más directa inversión y empleo. Con desocupación de dos dígitos y una economía regional que volvió a contraerse durante el segundo trimestre, el resultado podrá medirse de manera concreta: cuántos de los US$1.945 millones logran avanzar y cuánto de esa inversión termina convirtiéndose en actividad productiva y nuevos puestos de trabajo.



