El legislador por Magallanes e integrante de la Comisión de Hacienda cuestionó al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, por la falta de conducción política y advirtió que el actual diseño del MEPCO no está protegiendo a las familias ni a las regiones
El debate por el alza de los combustibles elevó su tono en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, donde el parlamentario por Magallanes, Carlos Bianchi, lanzó una de las críticas más directas al enfoque adoptado por el Gobierno para enfrentar la crisis derivada del aumento internacional del petróleo.
La discusión se da en un momento en que el Ejecutivo, encabezado en materia económica por el ministro Jorge Quiroz, ha optado por no aplicar en su totalidad el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), argumentando restricciones fiscales y priorización del gasto.
El MEPCO es un instrumento que ajusta el impuesto específico a los combustibles para amortiguar las variaciones del precio internacional del petróleo. Su objetivo es evitar alzas bruscas para los consumidores, suavizando el impacto de shocks externos en el precio final.
Sin embargo, para Bianchi, la forma en que hoy se está utilizando ese mecanismo —y, sobre todo, las decisiones que lo rodean— evidencian un problema más profundo de conducción económica.
MEPCO bajo presión: ajustes pendientes y tensión política
Uno de los ejes del debate ha sido la efectividad del mecanismo. Mientras algunos sectores sostienen que ha perdido su capacidad de estabilizar, el diputado planteó una crítica más estructural.
“Hay teorías que dicen que el MEPCO dejó de ser un mecanismo de estabilización y pasó a ser una vía de recaudación indirecta. Yo no comparto completamente eso, pero lo que sí es evidente es que hoy no está cumpliendo su objetivo como debería”, sostuvo.
Desde su mirada, el problema no es eliminar el instrumento, sino corregirlo con urgencia y con una lógica de mayor equidad.
“El MEPCO sigue siendo un mecanismo válido, pero necesita ajustes urgentes. Y esos ajustes los hemos planteado formalmente al Ejecutivo. No puede haber discriminación tributaria: este mecanismo también tiene que recibir aportes de la gran minería, las forestales, la industria marítima y aérea”, afirmó.
Cuestionamiento directo a la gestión del ministro Quiroz
El punto más crítico de la intervención de Bianchi estuvo en su evaluación de la conducción del ministro de Hacienda, a quien emplazó directamente durante la sesión. “Aquí se ha hecho una economía simplista, básica”, afirmó, cuestionando una estrategia que —a su juicio— reduce la respuesta del Estado a una lógica estrictamente fiscal.
El diputado relató que interpeló al ministro en términos directos, marcando una diferencia entre administrar cifras y ejercer conducción política.
“Le pregunté al ministro si sentía que estaba administrando o gobernando. Porque cuando uno espera gobernabilidad, espera medidas que no sean la simple lógica de traspasar la situación a la ciudadanía”, sostuvo.
Para Bianchi, el problema no es solo técnico, sino de enfoque. “Lo que hemos visto es una respuesta que se limita a administrar el impacto, pero no a enfrentarlo. Y cuando eso ocurre, lo que termina pasando es que el costo lo pagan las personas”, advirtió.
En esa línea, planteó que la decisión de no aplicar plenamente el MEPCO refleja una falta de medidas más profundas para contener la crisis. “Yo se lo advertí al ministro: no basta con decir que no hay recursos. Se requiere una conducción que dé respuestas reales, no solo explicaciones”, enfatizó.
Regiones en la primera línea del impacto
Las críticas del parlamentario adquieren especial relevancia desde su representación territorial. En regiones como Magallanes, el alza de combustibles tiene efectos inmediatos en el costo de vida, el abastecimiento y la actividad económica.
En estos territorios, el transporte particular es una necesidad estructural, lo que amplifica el impacto de decisiones que, según Bianchi, no están considerando adecuadamente la realidad regional.
El cruce en la Comisión de Hacienda deja en evidencia que el debate por los combustibles no solo será económico, sino también político, con creciente presión sobre el Ejecutivo para ajustar su estrategia y reforzar el rol del MEPCO como herramienta de protección efectiva.



