Tres encuestas muestran que el Presidente llega a su primer discurso ante el Congreso con rechazo mayoritario, mientras la ciudadanía espera medidas concretas frente al costo de vida, seguridad, salud y beneficios sociales
El Presidente José Antonio Kast llegará a su primera Cuenta Pública ante el Congreso con una señal política difícil de ignorar: las principales encuestas de mayo muestran una desaprobación mayoritaria y una ciudadanía que espera respuestas concretas frente al costo de vida, la seguridad y la presión sobre los hogares.
El discurso presidencial no solo ordenará la hoja de ruta legislativa del Gobierno, sino que también pondrá a prueba su capacidad para reconectar con una opinión pública que observa con distancia el inicio de su administración.
La fotografía que entregan Cadem, Criteria y Pulso Ciudadano apunta en la misma dirección. Cadem registra un 38% de aprobación y 58% de desaprobación; Criteria sitúa el respaldo presidencial en 36% y el rechazo en 53%; mientras Pulso Ciudadano ubica la aprobación en 31,2% y la desaprobación en 54,4%.
Aunque las metodologías son distintas, la tendencia común es clara: Kast enfrenta su primera Cuenta Pública con más rechazo que apoyo ciudadano.
El bolsillo domina la expectativa ciudadana
El dato más sensible para La Moneda aparece en la agenda económica. Según Cadem, 59% de las personas considera que el principal anuncio económico esperado en la Cuenta Pública debe ser impulsar medidas para bajar el costo de vida, muy por sobre el 30% que prioriza reducir el gasto público. Esa diferencia revela que la ciudadanía mira el discurso presidencial desde el bolsillo, no desde el debate fiscal abstracto.
Pulso Ciudadano refuerza esa lectura. El estudio muestra que 52,7% planea reducir sus gastos personales durante los próximos dos meses, principalmente en alimentación, vestuario, entretenimiento y viajes. Además, 42,9% califica la situación económica del país como mala o muy mala, frente a solo 14,4% que la considera buena o muy buena.
| Dato clave | Resultado | Lectura política |
|---|---|---|
| Desaprobación presidencial | 58% en Cadem, 53% en Criteria y 54,4% en Pulso Ciudadano | Kast llega a la Cuenta Pública con rechazo mayoritario en las tres mediciones. |
| Principal expectativa económica | 59% espera medidas para bajar el costo de vida | La ciudadanía prioriza alivios concretos para los hogares por sobre el ajuste fiscal. |
| Reducción de gastos personales | 52,7% planea recortar gastos en los próximos dos meses | El bolsillo aparece como el principal filtro ciudadano ante el discurso presidencial. |
| Principal problema del país | 43,2% menciona delincuencia y seguridad | La seguridad sigue dominando la agenda pública y exigirá anuncios verificables. |
| Ley de Reconstrucción | 47% cree que favorecería a grandes empresas y mayores ingresos | La megarreforma enfrenta dudas sobre sus beneficiarios y su legitimidad social. |
Seguridad y salud completan la presión
La seguridad sigue siendo el principal problema país. En Pulso Ciudadano, delincuencia y seguridad alcanzan 43,2% de menciones, seguidas por inflación y costo de vida, con 25,6%; desempleo y cesantía, con 23,9%; y economía general, con 20,2%. En Cadem, las prioridades de seguridad se concentran en endurecer penas contra el crimen organizado, recuperar barrios tomados por el narcotráfico y reformar el sistema judicial.
La presión también cruza a salud y educación. Cadem muestra que 45% espera como prioridad reducir las listas de espera, mientras que en educación el anuncio más mencionado es terminar con la “tómbola” del Sistema de Admisión Escolar, con 48%. Así, el Presidente llega al Congreso con una demanda ciudadana amplia: alivio económico, control del delito y respuestas en servicios públicos.
La megarreforma no logra mayoría clara
La Ley de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social, uno de los proyectos centrales del Ejecutivo, también enfrenta un clima dividido. Criteria muestra que 37% cree que sus efectos serán más bien positivos, mientras 34% estima que serán negativos.
Más complejo para La Moneda es que 47% considera que la iniciativa favorecería principalmente a grandes empresas y personas de mayores ingresos, frente a 34% que la asocia con creación de empleo para la población general.
Ese dato se conecta con otra señal relevante: 59% rechaza la idea de reducir deuda y gasto del Estado si eso afecta beneficios sociales. La ciudadanía parece dispuesta a escuchar una agenda de orden económico, pero con límites claros cuando percibe riesgos para la protección social.
Una prueba política para La Moneda
La Cuenta Pública aparece como una oportunidad para ordenar el relato del Gobierno, pero también como una prueba de gobernabilidad. Si el Mandatario logra conectar sus anuncios con las urgencias que muestran las encuestas, especialmente costo de vida, seguridad pública, salud y empleo, podría abrir espacio para recuperar parte del terreno perdido durante las primeras semanas de gestión.
Si el discurso se limita a reafirmar el programa original, sin responder al malestar económico ni a la demanda por resultados concretos, La Moneda corre el riesgo de profundizar la distancia con una ciudadanía que hoy exige certezas.
El primer mensaje presidencial ante el Congreso no solo fijará prioridades: también mostrará si el Gobierno tiene capacidad de ampliar su base política en medio de una desaprobación que ya domina el clima público.



