El Gobierno Regional de Antofagasta expuso avances del Corredor Bioceánico ante autoridades sectoriales, instalando desafíos críticos en seguridad, infraestructura y empleo, mientras se activa una coordinación interministerial clave para transformar el proyecto en desarrollo económico concreto para el norte del país
El gobernador regional Ricardo Díaz Cortés expuso ante el gabinete encabezado por la delegada presidencial Katherine López los avances y desafíos del Corredor Bioceánico, en una reunión que activó una coordinación clave para destrabar el desarrollo del proyecto en la región de Antofagasta.
La instancia permitió instalar con claridad que el Corredor Bioceánico avanza hacia una etapa de ejecución que exige decisiones concretas y que la coordinación entre servicios públicos será determinante para evitar retrasos estructurales.
Gobernanza y articulación
Durante el encuentro, el gobernador fue enfático en el desafío político y técnico que enfrenta el proyecto. “En conjunto tenemos que construir una mirada de un Corredor Bioceánico que traiga desarrollo a la región, ese es nuestro propósito”, afirmó Díaz, valorando la disposición de los distintos seremis para avanzar en esta agenda.
Además, subrayó la necesidad de sostener el trabajo colaborativo: “esperamos seguir trabajando y proyectando lo que será el octavo Foro de los Gobiernos Subnacionales para el Corredor Bioceánico”.
Seguridad, rutas y empleo: los desafíos que definen el proyecto
Más allá de los avances, el jefe regional detalló los principales nudos críticos que enfrenta la iniciativa. “Tenemos desafíos en temas de seguridad, tenemos desafíos en temas de conectividad en las distintas rutas, en cómo generamos zonas de descanso de camiones, en cómo incentivamos el comercio”, señaló.
En la misma línea, agregó un punto que marca el foco del debate: “me pareció muy interesante el cómo lo asociamos a un mayor empleo, estas son preguntas que en conjunto debemos ser capaces de enfrentar y articular”.
Estas definiciones reflejan que el impacto del corredor no se medirá solo en logística, sino en su capacidad de generar empleo y dinamizar economías locales y que la infraestructura debe ir acompañada de políticas productivas coherentes.
Apoyo del Ejecutivo y rol de los servicios públicos
Desde la Delegación Presidencial, Katherine López reforzó la necesidad de avanzar con una mirada coordinada. “Hoy día quedamos a total disposición para trabajar articulado con cada uno de los servicios correspondientes para ir por el desarrollo regional”, sostuvo.
También destacó la trayectoria del gobernador en la materia: “el gobernador entregó los detalles del proyecto a los distintos seremis que tienen carteras específicas y que también pueden apoyar este desarrollo que lleva la región”.
Infraestructura: el eje que definirá el éxito del corredor
Desde Obras Públicas, el seremi José Fuentes planteó que el sistema vial será determinante. “Van existir varios cambios en la región respecto de la situación del MOP, en este caso la importancia va a estar en el sistema vial”, afirmó.
En tanto, desde Transportes, Pablo Venandy advirtió sobre la magnitud del desafío logístico: “es estratégico debido a que toda la carga va a tener una circulación importante entre diferentes vías y rutas de la región, entonces, hay que robustecer las inversiones”.
Ambas visiones refuerzan que la capacidad de infraestructura será el principal cuello de botella del proyecto y que las decisiones de inversión deben anticiparse al aumento de flujo de carga internacional.
Infraestructura y logística: dónde están las inversiones
Para sostener el desarrollo del Corredor Bioceánico, el Gobierno Regional y los ministerios involucrados ya proyectan una cartera de iniciativas que cruzan transporte, logística y desarrollo territorial:
| Área estratégica | Medidas e iniciativas | Plazos / foco |
|---|---|---|
| Infraestructura vial | Convenio con el MOP para mejorar rutas estructurantes | 2025–2035 |
| Sistema portuario | Dragado, ampliación molo y estudio nuevo puerto en Tocopilla | 2025–2029 |
| Transporte ferroviario | Promoción y fortalecimiento del modo ferroviario | Mediano plazo |
| Logística terrestre | Zonas de descanso para camiones (Ollagüe, Calama, Mejillones, entre otros) | 2027–2029 |
| Polos logísticos | Desarrollo en La Negra, Calama, Baquedano y Zona Franca Paraguaya | 2028–2032 |
Oportunidad económica: más allá del cobre
Desde Economía, Pablo Pomareda puso el foco en el impacto estructural del corredor. “Nosotros somos un país que depende del cobre y diversos metales, pero ahora estamos hablando de abrir la frontera del país”, explicó.
En esa línea, agregó que “podemos tener productos que salen mucho más convenientes para comercializar en nuestro país y además para agregarle valor”.
Esto instala un punto clave: el Corredor Bioceánico puede convertirse en una palanca de diversificación económica y reposicionar a Chile como plataforma logística regional en Sudamérica.
Inversión en marcha y planificación territorial
El Gobierno Regional ya impulsa una cartera de iniciativas para sostener el desarrollo del corredor, entre ellas el fortalecimiento del modo ferroviario, un convenio con el MOP para infraestructura vial (2025–2035) y mejoras portuarias, además de estudios para un nuevo puerto en Tocopilla.
A esto se suman zonas de descanso para camiones y polos logísticos en sectores estratégicos como La Negra, Calama y Baquedano, configurando una red territorial que busca sostener el crecimiento del flujo comercial.
Ejecución, no diagnóstico
El Corredor Bioceánico entra en una fase donde el margen para diagnósticos se reduce. El foco pasa a la capacidad de ejecutar inversiones, coordinar actores y sostener una gobernanza efectiva y el riesgo ya no es conceptual, sino operativo.
La pregunta que queda instalada es si el Estado logrará avanzar al ritmo que exige un proyecto que ya comenzó a moverse.



