Mesa Rural reunió al municipio, servicios públicos y dirigencias sociales para revisar medidas de abastecimiento de agua, apoyo a la agricultura familiar campesina y una cartera de proyectos orientada a mejorar la calidad de vida en localidades rurales
La escasez hídrica volvió a instalarse como una de las principales urgencias del mundo rural de Coquimbo. En una nueva sesión de la Mesa Rural, la Municipalidad de Coquimbo reunió a dirigentes y dirigentas sociales, representantes del Gobierno y diversos servicios públicos para coordinar medidas que permitan mejorar el acceso al agua para consumo humano y apoyar a la agricultura familiar campesina.
El encuentro abordó las dificultades que enfrentan distintas localidades rurales para asegurar abastecimiento, junto con alternativas para reforzar el reparto mediante camiones aljibe, facilitar el acceso de las familias a programas públicos y ordenar el trabajo entre instituciones. La instancia también permitió revisar iniciativas vinculadas a salud, deporte, recreación, infraestructura, conectividad y acceso al agua, áreas que forman parte de una cartera municipal proyectada para los próximos años.
La jornada fue encabezada por el alcalde Ali Manouchehri y contó con la participación del seremi de Agricultura, Vicente Cortés; el seremi de Gobierno, Darwin Cortés; representantes del Gobierno Regional de Coquimbo y organizaciones del mundo rural.
La discusión se da en una comuna con una ruralidad extensa, donde el acceso al agua, la conectividad y la infraestructura siguen marcando buena parte de las brechas territoriales que también cruzan la agenda de desarrollo regional.
Agua y ruralidad como prioridad local
El alcalde Ali Manouchehri sostuvo que la Mesa Rural se ha consolidado como un espacio permanente de diálogo y planificación con las comunidades. “Coquimbo tiene una realidad rural mucho más extensa de lo que muchas personas creen. Por eso hemos fortalecido un trabajo permanente con nuestros dirigentes para avanzar en soluciones a problemas estructurales, como el acceso al agua y la conectividad”, señaló, junto con destacar que el municipio presentó una planificación para el segundo semestre, 2026 y una proyección hacia 2027 y 2028.
La mirada municipal apunta a combinar medidas inmediatas, como la coordinación para el reparto de agua, con una agenda más amplia de inversión territorial. En esa línea, la cartera de proyectos fue presentada como una herramienta para ordenar prioridades y responder a necesidades levantadas por las propias comunidades rurales, en un tema que conecta directamente con la discusión nacional sobre infraestructura local y acceso equitativo a servicios básicos.
La presidenta de la Junta de Vecinos El Peñón, Patricia Note, valoró la amplitud de la convocatoria y el contenido de la planificación presentada. “Tuvimos una mesa muy amplia, con muchos actores que conocen las necesidades de la ruralidad. La cartera de proyectos que presentó el municipio es espectacular y la propuesta de mantener una mesa de trabajo permanente favorece bastante a todos quienes vivimos en el mundo rural”, afirmó.
Coordinación pública y comunidades
La presidenta de la ONG Tambo Vivo, Andrea Reidy, destacó que la reunión permitió aclarar información clave para las familias rurales, especialmente respecto de los mecanismos de abastecimiento mediante camiones aljibe. “Nos vamos con más información respecto de cómo las personas de la ruralidad pueden acceder a los beneficios relacionados con el abastecimiento mediante camiones aljibe. Sabemos que el problema del agua afecta a toda la región, pero es importante que exista coordinación para ir encontrando soluciones y acercar esa información a las comunidades”, indicó.
Desde el Gobierno, el seremi de Agricultura, Vicente Cortés, reafirmó el respaldo de la cartera al trabajo con las familias campesinas de la comuna. “Coquimbo cuenta con un territorio rural muy importante y como Ministerio de Agricultura no podíamos estar ausentes de esta instancia. Nuestros servicios, como INDAP, SAG y la Comisión Nacional de Riego, trabajan diariamente junto al mundo rural y seguiremos apoyando todas las acciones necesarias para fortalecer el desarrollo de las comunidades y facilitar la coordinación con los distintos organismos del Estado”, señaló.
La coordinación entre municipio, servicios públicos y dirigencias sociales aparece como un punto crítico para enfrentar una crisis que no depende solo de una solución operativa. El déficit hídrico afecta el consumo humano, la producción agrícola, la organización comunitaria y la capacidad de las familias rurales para sostener su permanencia en los territorios, especialmente en comunas donde la agricultura familiar campesina sigue siendo parte central de la vida local.
| Actor | Rol en la Mesa Rural | Aporte a la respuesta territorial |
|---|---|---|
| Municipalidad de Coquimbo | Coordina la instancia y presenta cartera de proyectos | Ordena prioridades locales y proyecta iniciativas para 2026, 2027 y 2028 |
| Dirigencias rurales | Levantan necesidades de las comunidades | Conectan la planificación con problemas reales de abastecimiento, conectividad e infraestructura |
| Seremi de Agricultura | Articula programas ligados al mundo campesino | Vincula a INDAP, SAG y Comisión Nacional de Riego con familias rurales |
| Seremi de Gobierno | Refuerza coordinación institucional | Facilita vínculo entre comunidades, municipio y servicios públicos |
| ONG Tambo Vivo | Acompaña demandas comunitarias | Ayuda a acercar información sobre beneficios y soluciones disponibles |
La continuidad de la Mesa Rural será clave para transformar los diagnósticos en avances concretos. El municipio informó que la instancia seguirá desarrollándose de manera periódica, con el objetivo de mantener un espacio de diálogo entre la Municipalidad de Coquimbo, los servicios públicos y las organizaciones sociales.
Para una comuna que combina zonas urbanas, caletas, localidades interiores y territorios rurales dispersos, la respuesta frente a la escasez hídrica también forma parte de una agenda mayor de descentralización. El desafío no pasa solo por llegar con agua, sino por sostener comunidades, fortalecer la agricultura familiar campesina y avanzar en proyectos que reduzcan brechas históricas de conectividad, infraestructura y acceso a servicios en la ruralidad.



