Programa permitirá financiar cirugías, exámenes y prestaciones médicas durante 24 meses, priorizando a pacientes con mayor antigüedad, adultos mayores, usuarios PRAIS, beneficiarios de Mejor Niñez y personas con patologías crónicas o múltiples
El Consejo Regional de Coquimbo aprobó por unanimidad una inversión superior a los $4.530 millones para financiar 3.478 prestaciones médicas orientadas a reducir los tiempos de espera en la red asistencial regional.
La iniciativa, denominada “Recuperación reducción de tiempos de espera con fondos regionales”, fue priorizada por el gobernador regional Cristóbal Julia y considera la capacidad disponible del sistema de salud para ejecutar el programa en un plazo de 24 meses.
El plan contempla 2.278 intervenciones quirúrgicas, 1.200 procedimientos diagnósticos y 1.739 prestaciones anuales programadas, en una cartera que incluye cirugías de hernia inguinal, pterigión, safenectomías, colecistectomías, prótesis de rodilla, prótesis de cadera, procedimientos urológicos, abdominoplastías y tratamientos para pacientes con enfermedad de Parkinson.
Recursos regionales para salud
La aprobación se concretó durante la última sesión plenaria del Consejo Regional, luego de un trabajo técnico conjunto entre el Gobierno Regional de Coquimbo, el propio cuerpo colegiado y el Servicio de Salud Coquimbo, con el objetivo de enfrentar una de las principales demandas ciudadanas en materia sanitaria y reforzar el debate sobre la gestión regional de políticas públicas.
“Cada día miles de personas requieren atención médica, muchas veces en situaciones complejas que demandan respuestas oportunas y una red asistencial preparada para dar cobertura de manera eficiente. Por eso hoy aprobamos junto al Consejo Regional una iniciativa histórica para reducir las listas de espera, con una inversión superior a los $4.500 millones, que permitirá financiar intervenciones médicas para 3.478 pacientes de la Región de Coquimbo”, señaló el gobernador regional Cristóbal Julia.
Actualmente, la infraestructura y los recursos humanos disponibles en la red asistencial regional se concentran principalmente en la atención de pacientes agudos y urgentes, lo que ha postergado la resolución de casos electivos. En ese marco, los recursos aprobados buscan entregar mayor capacidad de respuesta a personas que llevan meses o años esperando una prestación, una problemática que también se cruza con los desafíos de descentralización y financiamiento regional.
Prioridad por vulnerabilidad
El detalle del programa considera 600 intervenciones por hernia inguinal, 504 cirugías de pterigión, 260 safenectomías, 246 colecistectomías, 264 prótesis totales de rodilla, 104 prótesis totales de cadera, 160 prótesis de extremidades, 90 uréterolitotomías, 40 abdominoplastías y 10 procedimientos de estimulación cerebral profunda para pacientes con enfermedad de Parkinson.
Además, como parte del componente de diagnóstico oportuno, se financiarán 600 endoscopías y 600 colonoscopías, prestaciones clave para avanzar en detección, tratamiento y resolución médica en pacientes que ya forman parte de las listas de espera.
Para definir el orden de atención, se priorizará a quienes tengan mayor antigüedad en lista de espera, adultos mayores, usuarios del Programa de Reparación y Atención Integral en Salud (PRAIS), beneficiarios de Mejor Niñez y personas con enfermedades crónicas o múltiples patologías.
Respuesta a una demanda ciudadana
El presidente de la Comisión de Salud y Deportes del CORE, Lombardo Toledo, valoró la aprobación de los recursos y sostuvo que se trata de una medida esperada por la comunidad regional. “Para nosotros como Consejo Regional esta es una iniciativa que estábamos esperando ansiosos desde hace tiempo, al igual que otros proyectos que vienen, como la robótica y el apoyo al programa de odontología del Gobierno Regional. Estamos contentos, porque hay vecinos y vecinas que están esperando desde hace mucho tiempo”, afirmó.
Con esta aprobación, la Región de Coquimbo busca avanzar en una respuesta concreta frente a una presión sanitaria que afecta directamente la calidad de vida de miles de familias, instalando nuevamente el debate sobre el rol que pueden cumplir los gobiernos regionales en el financiamiento de soluciones de alto impacto social en los territorios.



