El Premio Nacional Mujer Sustentable 2026 distinguió a referentes de la banca, el emprendimiento social, la innovación tecnológica, la conservación ambiental y el desarrollo humano. La astrónoma Mónica Rubio recibió además el reconocimiento a la trayectoria
Cinco mujeres vinculadas a ámbitos tan distintos como la empresa, el emprendimiento, la tecnología, la protección de ecosistemas y el desarrollo humano fueron reconocidas en la tercera edición del Premio Nacional Mujer Sustentable 2026, una instancia que busca visibilizar nuevas formas de liderazgo e impacto en Chile.
La ceremonia, realizada el 4 de septiembre en Santiago, reunió a 15 finalistas nacionales y cerca de 100 representantes del mundo público, empresarial, científico, académico y social. Las participantes fueron seleccionadas en cinco categorías que abarcan desde la gestión corporativa y la innovación hasta la regeneración ambiental y la calidad de vida.
Cinco ámbitos donde se construye liderazgo
En Liderazgo Corporativo Sostenible, el reconocimiento principal fue para Paola Alvano, de Bci, por una iniciativa orientada a integrar sostenibilidad y negocio dentro de la estrategia de la entidad. La categoría tuvo también como finalistas a Francisca Torres, de Ripley, y Bárbara Wolff, de CCU.
En Emprendimiento con Impacto, la ganadora fue Ignacia Moreno, de Fundación Banco de Ropa, acompañada por Meyling Tang, de Tres Peces Productos del Mar, y Carolina Vidal, de Supersnack, entre las finalistas.
El premio en Innovación y Tecnología con Impacto quedó en manos de Constanza Díaz, de Technovation Girls Chile. Michelle Schnitzer, de BondUP, y Karina Kitzing, de LACTIFY, completaron la terna de una categoría que puso el foco en el uso de tecnología para generar soluciones con impacto social.
En Acción Ambiental y Regeneración, la distinción fue para María José Domínguez, de Fundación Kennedy, por el trabajo “Humedales: comunidades que conservan”. Antonia Biggs, de la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje, y Alejandra Kopaitic, de Fundación Chile, fueron también finalistas.
La quinta categoría, Calidad de Vida y Desarrollo Humano, reconoció a Paola Gateño, de Fundación FEMPO. Consuelo Guzmán, de Transformando con Mujer Mosaico, y Paz García, de Hub Inner Development Goals Chile, completaron las postulaciones finalistas.
“Cuando creamos este Premio queríamos mostrar que no existe una sola manera de generar impacto. Hoy vemos mujeres transformando empresas, desarrollando tecnología, creando emprendimientos, protegiendo ecosistemas y generando mejores oportunidades para las personas”, señaló Catalina Droguett, periodista y fundadora de Mujer Sustentable.
Mónica Rubio y una trayectoria que abrió camino
La jornada incorporó además un reconocimiento especial a la astrónoma y astrofísica Mónica Rubio, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2021, quien recibió la distinción a la Trayectoria 2026.
Su trabajo ha estado ligado al desarrollo de la astronomía chilena, la generación de conocimiento y la formación de nuevas generaciones. Para la organización, su trayectoria representa también la capacidad de abrir espacios para que otras personas puedan avanzar en ámbitos científicos y profesionales.
La premiación incluyó además la conversación “¿Cómo se construye un país sostenible?”, donde representantes del sector público, empresarial y académico abordaron materias como participación laboral femenina, cuidados, desarrollo económico, conectividad, inclusión, confianza empresarial, ciencia y cambio climático.
“Esta tercera edición confirma que existe una enorme diversidad de mujeres generando impacto en Chile. El desafío del Premio es hacerlas visibles, conectar esas historias y lograr que su trabajo pueda inspirar y abrir oportunidades para otras”, afirmó Diana Forero, directora ejecutiva de Mujer Sustentable.
Nuevas formas de influencia y transformación
El reconocimiento de estas cinco trayectorias muestra cómo el liderazgo femenino está ampliando sus espacios de incidencia más allá de los cargos tradicionales de alta dirección. Empresa, emprendimiento, ciencia, tecnología, medioambiente y desarrollo social aparecen como áreas desde donde se están construyendo nuevas formas de influencia y transformación.
El desafío que sigue será ampliar las condiciones para que esas experiencias puedan escalar, acceder a mayores redes y recursos y, sobre todo, aumentar la presencia de mujeres en los espacios donde se toman decisiones capaces de impactar organizaciones, comunidades y territorios.



