Durante EXPO FOREDE 2026, el Cluster Minero de Atacama presentó avances para vincular a 17 compañías con proveedores regionales. Las conversaciones abordaron oportunidades comerciales, demanda laboral, confianza comunitaria, integración económica con Argentina y obras pendientes
En una región donde la minería moviliza miles de millones de dólares, la pregunta que reunió a empresarios y autoridades en Copiapó fue cuánto de esa actividad económica consigue transformarse en oportunidades para las empresas y trabajadores locales.
La segunda jornada de EXPO FOREDE 2026, realizada el miércoles 21 de octubre en el Parque El Pretil, puso el foco en los encadenamientos productivos, la confianza entre empresas y comunidades, y las posibilidades de integración comercial con Argentina.
El encuentro permitió conocer los avances del Cluster Minero de Atacama, que actualmente reúne a 17 compañías mandantes y busca ampliar la participación regional en sus cadenas de abastecimiento. Durante el seminario dedicado a proveedores y capital humano se informó que, al cierre de 2024, las mineras asociadas registraron cerca de US$2.500 millones en compras y servicios a proveedores atacameños, una cifra que dimensiona el peso de la actividad en la economía regional.
Sin embargo, acceder a esos contratos sigue siendo una barrera para numerosas empresas de menor tamaño. Para enfrentar esa situación, las compañías avanzan en estándares comunes de contratación que permitan reducir las dificultades de ingreso a sus sistemas de abastecimiento. A ello se suma una plataforma digital que ya registra 257 proveedores preinscritos, destinada a visibilizar la oferta regional frente a las áreas de compra de las grandes operaciones.
Más proveedores y trabajadores para la minería regional
Eduardo Pesenti, presidente del Cluster Minero de Atacama y gerente de Relacionamiento Comunitario de SCM Carola, planteó que aumentar la contratación regional requiere fortalecer las capacidades empresariales, sin reducir las exigencias técnicas y comerciales de la industria.
“No se trata de que le demos contratos a proveedores locales a tontas y a locas. De lo que se trata es que subamos el estándar de esos proveedores para que puedan competir en todo el país”, afirmó durante su exposición.
La necesidad de preparar capacidades también alcanza al mercado laboral. Según las proyecciones presentadas en el encuentro, Atacama requerirá entre 24.000 y 26.000 trabajadores durante los próximos cuatro a cinco años para responder a las necesidades de sus operaciones y proyectos de inversión. La magnitud de esa demanda obliga a vincular la formación técnica y profesional con los perfiles que efectivamente necesitarán las empresas.
El seremi de Minería, Jonathan Carmona, también abordó el impacto que podría generar un aumento de las compras regionales. Durante el panel sostuvo que elevar del 20% al 25% la facturación local tendría un efecto económico comparable con duplicar el gasto municipal de Atacama, una estimación que apunta al potencial de retener una mayor proporción de los recursos generados por la actividad minera.
Confianza e integración para ampliar los negocios
La relación entre las compañías y las comunidades ocupó otro espacio relevante durante el seminario “ESG: Construyendo Confianza”. Allí, la periodista Macarena Puigrredón planteó que la viabilidad de los proyectos no depende únicamente de sus indicadores financieros o ambientales, sino también de la calidad de los vínculos que las empresas mantienen con los territorios donde operan.
“La confianza no es algo dado. Se tiene que construir día a día con las comunidades. Es algo que se construye muy lentamente y se destruye rápido. Basta un derrame, una palabra mal dicha o un accidente”, advirtió.
La conversación incorporó necesidades que acompañan el crecimiento de la minería, entre ellas la disponibilidad de viviendas, servicios de salud e infraestructura para una población laboral en expansión. Representantes de Barrick, Minera Salar Blanco, SCM Carola, Minera Altair y Lundin Mining Candelaria coincidieron en la importancia de fortalecer la participación comunitaria y generar relaciones sostenibles con los territorios.
La jornada concluyó con una mirada hacia los mercados internacionales. Empresarios y autoridades de Atacama y Catamarca abordaron las posibilidades del Corredor Bioceánico y el Paso San Francisco como vías para ampliar el intercambio comercial, los servicios logísticos y la participación de proveedores chilenos en proyectos del noroeste argentino.
El gobernador regional, Miguel Vargas, informó que todavía faltan 90 kilómetros de pavimentación hacia el paso fronterizo, con obras previstas para los primeros 15 kilómetros a partir de 2027. La conectividad aparece así como una condición necesaria para aprovechar el crecimiento minero de ambos lados de la cordillera.
La discusión dio continuidad a la agenda de integración empresarial entre Atacama y Catamarca para proyectar un corredor logístico hacia Asia-Pacífico. Con proveedores que buscan nuevos contratos, compañías que requieren trabajadores e inversiones que demandan infraestructura, los acuerdos presentados en EXPO FOREDE deberán medirse ahora por su capacidad de generar negocios efectivos, empleo regional y una mayor participación de las empresas atacameñas en el crecimiento de la industria.



