La nueva estimación deja a Chile entre las economías más rezagadas de Sudamérica, mientras el mercado laboral seguiría deteriorándose durante 2027. El Gobierno apuesta por una recuperación más acelerada, pero el panorama internacional muestra señales distintas
En abril, el Fondo Monetario Internacional (FMI) esperaba que Chile creciera más que Brasil y Colombia durante 2026. Seis meses después, el panorama cambió radicalmente. El organismo redujo de 2,4% a apenas 0,6% su proyección para la economía chilena, situándola en el penúltimo lugar de Sudamérica, únicamente por encima de Bolivia. Ningún otro país de la región sufrió una corrección tan profunda entre las estimaciones de abril y octubre.
La actualización del informe Perspectivas de la Economía Mundial, publicada este martes 13 de octubre, confirma una pérdida de dinamismo que se acentuó durante el segundo semestre. En julio, el FMI todavía anticipaba una expansión de 1,8%, pero la caída de la actividad minera y los resultados económicos de los meses siguientes terminaron por configurar un escenario mucho más débil. El nuevo pronóstico prácticamente coincide con el 0,7% previsto por el Ministerio de Hacienda.
El retroceso chileno ocurre mientras el FMI proyecta que América Latina y el Caribe crecerán 2,3% y la economía mundial avanzará 3,1%. La diferencia es significativa: Chile crecería casi cuatro veces menos que el promedio latinoamericano, mientras países que comenzaron el año con expectativas inferiores a las nacionales consiguieron mejorar sus perspectivas. El nuevo ajuste profundiza la revisión que el FMI ya había realizado en julio, cuando redujo el crecimiento esperado para Chile y advirtió sobre los riesgos fiscales de la reforma económica del Gobierno.
Chile registra el mayor recorte de crecimiento proyectado en Sudamérica
La comparación entre las estimaciones de abril y octubre muestra cómo cambió el panorama regional. Brasil pasó de un crecimiento esperado de 1,9% a 2,2%; Perú mejoró de 2,8% a 3%, mientras Paraguay elevó su proyección de 4,2% a 4,5%. Argentina, en cambio, sufrió una rebaja desde 3,5% a 2,1%, aunque todavía mantiene una expectativa de expansión superior a la chilena.
Proyecciones del FMI para el crecimiento del PIB sudamericano en 2026
| País | Abril 2026 | Octubre 2026 | Variación (pp.) |
|---|---|---|---|
| Guyana | 16,2% | 22,3% | +6,1 |
| Venezuela | 4,0% | 5,0% | +1,0 |
| Paraguay | 4,2% | 4,5% | +0,3 |
| Surinam | 3,9% | 4,0% | +0,1 |
| Perú | 2,8% | 3,0% | +0,2 |
| Ecuador | 2,5% | 2,7% | +0,2 |
| Brasil | 1,9% | 2,2% | +0,3 |
| Colombia | 2,3% | 2,2% | -0,1 |
| Argentina | 3,5% | 2,1% | -1,4 |
| Uruguay | 1,8% | 1,3% | -0,5 |
| Chile | 2,4% | 0,6% | -1,8 |
| Bolivia | -3,3% | -3,0% | +0,3 |
Fuente: Fondo Monetario Internacional, World Economic Outlook, abril y octubre de 2026. Proyecciones de crecimiento anual del PIB real. Variaciones expresadas en puntos porcentuales.
El resultado chileno sobresale incluso entre las economías que también enfrentan dificultades. Uruguay redujo su proyección en medio punto porcentual y Colombia registró una corrección de apenas una décima. Argentina perdió 1,4 puntos, mientras Chile acumuló una rebaja de 1,8 puntos porcentuales, equivalente al 75% del crecimiento que el Fondo esperaba inicialmente.
Las diferencias obedecen también a las características productivas de cada país. Guyana, cuya expansión está fuertemente vinculada a la explotación petrolera, encabeza las estimaciones con 22,3%. Venezuela también aparece entre las economías de mayor crecimiento, mientras Perú y Paraguay mantienen expectativas favorables. En Chile, por el contrario, los problemas de producción de cobre adquirieron un peso determinante en los resultados económicos recientes.
La minería arrastra los resultados y golpea a las regiones
Las cifras del Banco Central permiten comprender parte del deterioro. Durante agosto, el Imacec retrocedió 1% interanual, arrastrado por una contracción de 17,4% en la actividad minera. La menor extracción de cobre, asociada a bajas leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas, afectó al principal sector exportador de la economía chilena.
El contraste con otras actividades fue marcado. El Imacec no minero creció 1,4%, mientras el comercio avanzó 2,2%. Sin embargo, esos resultados no alcanzaron para compensar la caída minera. El debilitamiento ya aparecía en las cuentas nacionales del segundo trimestre, cuando el PIB retrocedió 0,2% interanual y completó dos períodos consecutivos de contracción.
Las consecuencias también se reflejaron en el desempeño regional. Según las cifras del PIB regional del segundo trimestre publicadas por el Banco Central, Antofagasta registró una caída de 6,3%, O’Higgins retrocedió 4,2% y Tarapacá disminuyó 4,5%, principalmente por la menor actividad de la minería del cobre. Atacama, en cambio, consiguió crecer 8,3%, impulsada por una mayor extracción de oro y plata.
El Banco Central ya había anticipado un cierre de año complejo cuando redujo en septiembre su rango de crecimiento para 2026 a entre 0,25% y 0,75%. Junto con los problemas mineros, el organismo identificó un debilitamiento del consumo, la inversión y el mercado laboral, factores que contribuyeron a moderar las expectativas de recuperación.
Mas apuesta por un 2027 de crecimiento y empleo
Pese a las nuevas cifras, el Gobierno mantiene una perspectiva más optimista para el próximo año. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, reconoció que las proyecciones cambiaron durante 2026, pero defendió el rumbo económico del Ejecutivo y planteó que el actual período permitirá ordenar las cuentas fiscales antes de una recuperación más acelerada.
Al responder sobre la rebaja del FMI, Mas sostuvo que “el próximo año, el 2027, será el año del crecimiento y el empleo”, una expectativa que fundamentó en la recuperación de la inversión y en el avance de nuevos proyectos productivos. El secretario de Estado anticipó “un crecimiento de más del 3%” y señaló que la inversión podría aumentar por sobre 7%, considerando las iniciativas que ingresan al sistema de evaluación ambiental.
El Fondo también espera una recuperación de la economía chilena durante 2027, aunque de menor magnitud. Su proyección se mantiene en 2,6%, cifra que coincide con la estimación entregada en julio y se encuentra dentro del rango de 2% a 3% previsto por el Banco Central.
La diferencia aparece con mayor claridad en el mercado laboral. El FMI estima que la tasa de desempleo subirá desde 8,5% en 2025 a 9,5% durante 2026, para alcanzar 9,6% en 2027. La proyección supone que la actividad económica recuperará crecimiento, pero que la proporción de personas desocupadas continuará aumentando.
El pronóstico llega cuando el empleo ya muestra dificultades. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la desocupación nacional alcanzó 9,6% en el trimestre junio-agosto de 2026, mientras las personas ocupadas disminuyeron 0,9% en doce meses. La debilidad del mercado laboral también se refleja en la percepción ciudadana sobre las oportunidades de empleo y la situación económica del país, de acuerdo con la última medición de Agenda Criteria.
Frente a ese panorama, el Ejecutivo fijó metas de contratación para los próximos meses. El biministro Mas sostuvo que entre julio y octubre se generaron 50 mil puestos de trabajo, según las cifras que presentó el Gobierno, y anunció una nueva meta: 100 mil empleos hasta marzo de 2027.
El anuncio sitúa una cifra concreta junto a las expectativas de recuperación económica del Ejecutivo. Mientras el Gobierno apunta a una mayor inversión y creación de empleo durante los próximos meses, el FMI mantiene una proyección de crecimiento de 2,6% para 2027 y anticipa que la tasa de desocupación alcanzará 9,6% ese año.



