Fundación Chile y la OCDE reunirán en Copiapó a representantes indígenas, empresas y especialistas internacionales para abordar certificación, acceso a mercados y vínculos con grandes compañías, en una agenda donde minería y energías renovables aparecen como oportunidades
El norte de Chile concentra algunas de las mayores inversiones productivas del país, pero participar de ese dinamismo sigue siendo una tarea compleja para numerosas empresas indígenas. Acceder a compradores, cumplir requisitos de contratación, ganar visibilidad y entrar efectivamente a las cadenas de suministro aparecen entre los asuntos que buscará abordar un encuentro internacional que se realizará en Copiapó.
La jornada “Fortalecimiento de las Economías Indígenas”, organizada por Fundación Chile y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, con apoyo del Gobierno Regional de Atacama, reunirá el próximo 26 de octubre a representantes de pueblos originarios, especialistas internacionales, autoridades y actores públicos y privados.
Más que una conversación sobre emprendimiento, la agenda apunta a cómo conectar empresas indígenas con mercados de mayor escala. En el norte, minería, energías renovables y turismo aparecen como sectores con capacidad para generar relaciones comerciales, alianzas productivas y oportunidades de crecimiento para compañías asentadas en los territorios.
El problema no pasa únicamente por crear nuevas empresas. También está en conseguir que las existentes puedan ser identificadas por grandes compradores, acrediten capacidades y encuentren mecanismos para participar de procesos de contratación que suelen operar con estándares, información y exigencias difíciles de alcanzar para compañías de menor tamaño.
Certificación para entrar a mercados mayores
Uno de los ejes del encuentro será precisamente la certificación de empresas indígenas, junto con el fortalecimiento del ecosistema y la generación de información capaz de orientar decisiones públicas y privadas.
Contar con mecanismos que permitan identificar a estas compañías puede mejorar su visibilidad ante potenciales clientes, pero también facilitar una relación comercial que reconozca las características propias de los territorios y las formas de organización de los pueblos originarios.
La jornada también analizará la participación de empresas indígenas en las cadenas de suministro de grandes compañías. Ese punto cobra especial importancia en regiones donde la actividad minera y energética articula buena parte de la economía y donde el desarrollo de proveedores locales aparece como una vía para ampliar el impacto económico de las inversiones.
La experiencia de Atacama ya muestra que uno de los problemas para los proveedores regionales no siempre es la inexistencia de capacidades, sino la distancia entre esa oferta y los sistemas de contratación de las grandes empresas. Para las compañías indígenas, esa brecha suma además factores vinculados a reconocimiento, certificación y acceso a redes comerciales.
Experiencias internacionales llegan a Copiapó
El encuentro permitirá contrastar esa realidad con experiencias desarrolladas en otros países. Participarán representantes del Consejo Sami de Noruega, la Organización Nacional Indígena de Colombia, el Instituto de Desarrollo Rural de Costa Rica, la Indigenous Data Authority de Nueva Zelanda y el Indigenous Centre for Mineral Excellence de Canadá.
La agenda incluirá además representantes del Consejo Consultivo de Legado Circular, BHP y la Universidad de Queensland, en una conversación que buscará conectar aprendizajes internacionales con las condiciones productivas y territoriales del norte chileno.
No existe, sin embargo, una fórmula única. El fortalecimiento de las economías indígenas supone combinar oportunidades de negocio y empleo con identidad cultural, conocimientos locales y formas propias de organización, evitando que la inserción en cadenas productivas de mayor escala termine desconectada de los territorios donde esas empresas operan.
Ese equilibrio forma parte de los temas que el encuentro pretende abordar: cómo ampliar oportunidades económicas sin reducir la relación con los pueblos originarios a una lógica exclusivamente asistencial o comunitaria.
De emprendimientos a proveedores de grandes industrias
Fundación Chile desarrolla junto a BHP el programa Legado Circular, orientado a fortalecer ecosistemas empresariales indígenas en la macrozona norte, desde Arica y Parinacota hasta Coquimbo. La iniciativa trabaja en visibilización, desarrollo de capacidades y generación de condiciones para ampliar oportunidades comerciales.
La siguiente etapa pasa por convertir esas capacidades en relaciones de negocio sostenidas. Acceder a una cadena de suministro significa competir, responder a estándares, construir confianza comercial y mantener relaciones que puedan extenderse más allá de un proyecto o programa específico.
El encuentro de Copiapó puede contribuir a acercar esos dos mundos si consigue traducir la conversación entre representantes indígenas, grandes compañías e instituciones públicas en mecanismos concretos de acceso a mercados.
La expansión de minería y energías renovables en el norte abre una oportunidad para medir el desarrollo territorial de una manera distinta: no solo por cuánto se invierte, sino también por cuántas empresas locales e indígenas consiguen integrarse de forma permanente a la actividad económica que esas inversiones generan.



