Diecisiete compañías mineras de Atacama homologarán requisitos para comprar bienes y servicios regionales, luego de detectar que parte de la oferta considerada inexistente sí estaba disponible, pero permanecía fuera de sus sistemas corporativos de abastecimiento y contratación
Una parte de los bienes y servicios que las compañías mineras buscaban fuera de Atacama estaba, en realidad, disponible dentro de la propia región. El problema era que esa oferta no siempre lograba entrar en los sistemas de abastecimiento de las grandes operaciones, una brecha que ahora las 17 empresas que integran el Cluster Minero de Atacama buscan reducir mediante reglas comunes para relacionarse con los proveedores locales.
El paso se concretará durante EXPO FOREDE 2026, cuando las compañías suscriban la primera Guía de Estándares de Contratación Local Minera, diseñada para homologar y transparentar los requisitos exigidos en la compra de bienes y servicios, de manera que las empresas regionales puedan conocer con mayor claridad qué condiciones deben cumplir antes de intentar incorporarse a las cadenas de suministro de la industria.
La decisión responde a un diagnóstico que dejó al descubierto una brecha relevante: 29,4% de los insumos y prestaciones que las mineras habían clasificado como “no disponibles” a nivel regional sí existían en Atacama, pero carecían de visibilidad dentro de los sistemas corporativos de abastecimiento, un resultado que trasladó parte del problema desde la ausencia de capacidades locales hacia la forma en que esas capacidades son identificadas, validadas y finalmente consideradas por las áreas de compra.
Una oferta que existía, pero no siempre era visible
El nuevo estándar no partirá desde cero, porque durante septiembre ya se encontraba en marcha blanca la Plataforma de Proveedores Locales impulsada por CORPROA y el Cluster Minero de Atacama, una herramienta digital gratuita que reúne la oferta regional y la pone a disposición de las áreas de abastecimiento de las compañías participantes.
Mientras la plataforma busca resolver el problema de visibilidad, la guía apunta a una segunda barrera: las diferencias en los requisitos que cada empresa debe enfrentar cuando intenta vender a una operación minera, por lo que la homologación busca entregar una referencia común que haga más comprensibles los procesos de ingreso, sin eliminar las exigencias técnicas, administrativas y operacionales propias de la industria.
El diagnóstico mostró, sin embargo, que abrir una puerta común no será suficiente si los proveedores no cuentan con las capacidades para atravesarla, ya que entre las principales debilidades identificadas por las empresas mandantes aparece la gestión documental y administrativa, razón por la cual se están desarrollando talleres prácticos junto a Corfo Atacama cuyos avances también serán presentados durante EXPO FOREDE.
La iniciativa profundiza un trabajo que el Cluster viene desarrollando desde sus mesas de proveedores locales y formación de capital humano, donde comenzaron a levantarse las brechas entre las necesidades de las compañías, las capacidades disponibles en el territorio y los mecanismos necesarios para acercar ambas partes.
La brecha también aparece en el capital humano
El mismo levantamiento mostró que la distancia entre oferta y demanda no se limita a proveedores, porque aunque 66% de las mineras de la zona mantiene convenios con Centros de Formación Técnica y universidades, tres de cada cinco perfiles laborales considerados críticos presentan dificultades de cobertura, especialmente en áreas vinculadas a mecánica, especialidades técnicas y supervisión.
Para abordar ese desajuste se puso en marcha un Observatorio de Capital Humano que reúne de manera permanente a las compañías y a las instituciones educativas regionales agrupadas en la Mesa de Instituciones de Educación Superior, con la idea de acercar la formación disponible en Atacama a las capacidades que efectivamente demandan las operaciones.
Otro de los puntos detectados fue la fuerte diferencia en el número de prácticas profesionales ofrecidas por cada empresa, que puede variar desde apenas un cupo hasta 60 plazas anuales, por lo que el Cluster prepara un Plan Regional de Prácticas Profesionales orientado a ordenar y ampliar esas oportunidades, junto con abordar las brechas en habilidades blandas reportadas por un tercio de las empresas contratantes.
Eduardo Pesenti, presidente del Cluster Minero de Atacama y gerente de Relacionamiento Comunitario de SCM Carola, explicó que “el Plan Regional de Prácticas Profesionales en Minería será una respuesta eficiente a la gran demanda que tienen los estudiantes atacameños para completar su currículo estudiantil”, agregando que el piloto considera talleres y programas con contenidos comunes para las instituciones de educación superior y una certificación válida para las 17 empresas del Cluster.
La firma de la guía, la entrada en operación de la plataforma y el desarrollo del plan de prácticas colocan ahora el foco en una etapa distinta, porque el desafío ya no pasa únicamente por comprobar que Atacama dispone de empresas, trabajadores y capacidades vinculadas a la minería, sino por determinar cuánto de esa oferta logra efectivamente incorporarse a contratos, empleos y cadenas de abastecimiento que permitan que una mayor parte del valor generado por la industria permanezca en la región.




