La iniciativa impulsada por Corporación Pro O’Higgins y Corfo avanza a su segunda fase en la provincia de Colchagua, fortaleciendo capacidades operacionales e incorporando telemetría en sistemas de agua rural
Los servicios sanitarios rurales (SSR) de la Región de O’Higgins comenzaron una nueva etapa en su proceso de modernización, con el inicio de la segunda fase del Programa de Adopción Tecnológica, orientado a fortalecer la gestión operacional del recurso hídrico en territorios rurales.
El programa busca mejorar la eficiencia en la gestión del agua mediante herramientas tecnológicas, mientras que su implementación apunta a reducir brechas estructurales en sistemas sanitarios rurales.
La iniciativa es ejecutada por la Corporación Pro O’Higgins con el cofinanciamiento de Corfo, en el marco de la línea PDT, y contempla intervención en 35 sistemas sanitarios rurales de la provincia de Colchagua, se despliega en ocho comunas con alta dependencia de sistemas de agua rural, mientras que la estrategia combina capacitación, asesoría técnica y evaluación en terreno.
Fortalecimiento de capacidades para la gestión hídrica
El inicio de esta fase estuvo marcado por el taller “Fortalecimiento de Capacidades para la Gestión Operacional de SSR”, realizado en la comuna de Santa Cruz, con la participación de más de 70 representantes de los sistemas beneficiarios. La capacitación técnica se posiciona como eje central del proceso, mientras que la transferencia de conocimientos busca mejorar la operación y sostenibilidad de los sistemas rurales.
El gerente general de la Corporación Pro O’Higgins, Braulio Guzmán, destacó el carácter colaborativo del programa, señalando que “este es un programa que realizamos entre todos (…) a veces le tenemos miedo a innovar, pero todo aprendizaje nos lleva a lugares desconocidos”. La colaboración público-privada impulsa el desarrollo territorial, mientras que la innovación se instala como herramienta clave para la gestión del agua.
Por su parte, el director regional (s) de Corfo O’Higgins, Leonel Claros, destacó que “este tipo de alianza permite diagnosticar, preparar proyectos de inversión y avanzar en financiamiento para iniciativas de telemetría”. El programa se proyecta como piloto a nivel nacional en gestión hídrica rural, mientras que la articulación institucional permite escalar soluciones tecnológicas en territorios.
Telemetría y gestión basada en datos
Uno de los focos principales de esta etapa es la incorporación de telemetría, herramienta que permite monitorear en tiempo real variables críticas del sistema. La telemetría mejora el control operativo y optimiza el uso del recurso hídrico, mientras que su implementación permite tomar decisiones basadas en datos en contextos de escasez.
Desde la mirada de los beneficiarios, Miguel Ángel Muñoz valoró la instancia, señalando que “nos entrega herramientas para mejorar el control de los procesos, optimizar tiempos y hacer más eficiente el servicio”. La tecnología se traduce en mejoras concretas para los sistemas rurales, mientras que los usuarios perciben beneficios directos en calidad y continuidad del servicio.
En paralelo, el programa contempla asesorías técnicas personalizadas en terreno, que ya comenzaron junto a la empresa Geoxite. Las visitas en terreno permiten evaluar la situación real de cada sistema, mientras que las decisiones de inversión se ajustan a las necesidades específicas de cada territorio.
Desarrollo territorial y sostenibilidad del recurso hídrico
El programa beneficia a sistemas sanitarios rurales de las comunas de Chépica, Chimbarongo, Nancagua, Palmilla, Placilla, Pumanque, San Fernando y Santa Cruz, territorios donde la gestión del agua es clave para el desarrollo local. El fortalecimiento de los SSR impacta directamente en la calidad de vida de comunidades rurales, mientras que la gestión eficiente del agua se consolida como un eje estratégico de desarrollo territorial.
La participación de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), a través de su Subdirección de SSR, refuerza la coordinación institucional en el proceso. La articulación público-privada permite ampliar el alcance de soluciones tecnológicas, mientras que la gestión comunitaria se posiciona como elemento clave en la sostenibilidad de los sistemas.
Con esta nueva etapa, el programa consolida su rol como una plataforma de innovación aplicada a la gestión hídrica rural, donde la tecnología, la capacitación y el trabajo colaborativo se integran para fortalecer la resiliencia de los territorios frente a los desafíos del agua.



