El legislador advirtió que el ajuste fiscal anunciado para el sector sanitario debe explicitar con precisión dónde se aplicará y alertó que reducir recursos en listas de espera, cáncer o atención primaria podría afectar directamente a millones de pacientes
El anuncio de un recorte presupuestario en el sector salud comenzó a instalar inquietud en el debate político y sanitario. En un sistema que ya enfrenta presiones por la alta demanda asistencial, la posibilidad de una reducción de recursos abrió interrogantes sobre cómo impactará en la atención de los pacientes que dependen del sistema público.
Desde el Congreso, el senador Juan Luis Castro pidió al Ministerio de Salud de Chile transparentar con precisión la aplicación del ajuste fiscal, estimado en más de 517 mil millones de pesos, y advirtió que el país enfrenta prioridades sanitarias que no admiten retrocesos.
El parlamentario sostuvo que la discusión presupuestaria debe reconocer la realidad que viven hospitales, consultorios y centros de salud familiar en todo el país, donde millones de personas esperan atención médica mientras el sistema intenta responder a una demanda creciente.
Listas de espera: la presión permanente del sistema
Para el senador, el principal punto de alerta se encuentra en las listas de espera, uno de los indicadores más sensibles del funcionamiento del sistema sanitario. La acumulación de pacientes que aguardan consultas o cirugías refleja la brecha existente entre la capacidad de atención del sistema y la demanda de prestaciones médicas.
“Las grandes urgencias hoy día en materia de salud están situadas en las listas de espera. Recordemos que hay casi dos millones y medio de chilenos ahí”, advirtió Castro. A su juicio, cualquier reducción de recursos que afecte los programas destinados a disminuir esos tiempos de atención podría ralentizar aún más los esfuerzos por resolver este problema estructural.
El congresista subrayó que la dimensión del desafío sanitario obliga a priorizar el financiamiento en áreas que impactan directamente en la vida de las personas. Las listas de espera, señaló, no son solo un dato estadístico, sino la expresión concreta de pacientes que ven postergadas sus consultas, tratamientos o intervenciones quirúrgicas.
El desafío pendiente en la atención del cáncer
Otra de las áreas que el parlamentario identificó como crítica es la atención oncológica. El cáncer se ha consolidado como una de las principales causas de muerte en el país y su tratamiento requiere redes de atención robustas, financiamiento sostenido y políticas públicas capaces de responder con rapidez a los diagnósticos.
Castro advirtió que aún existen brechas importantes en la implementación de la legislación destinada a fortalecer esta área. “El cáncer tuvo más de 17 mil retrasos el año 2025 y todavía no tiene una implementación eficaz la ley del cáncer”, afirmó, señalando que el país necesita reforzar los programas destinados a enfrentar esta enfermedad.
La preocupación del senador apunta a evitar que el ajuste presupuestario afecte precisamente uno de los ámbitos donde la oportunidad del tratamiento resulta decisiva. Retrasos en diagnóstico o terapias pueden significar diferencias críticas en la evolución de los pacientes.
Atención primaria: la base del sistema sanitario
La red de Atención Primaria de Salud también forma parte de las inquietudes planteadas por el parlamentario. Consultorios y centros de salud familiar cumplen un rol clave en la prevención, el diagnóstico temprano y el seguimiento de enfermedades, además de ser el principal punto de contacto entre el sistema sanitario y la ciudadanía.
El representante de la región de O’Higgins señaló que esta red enfrenta dificultades financieras que podrían agravarse si el ajuste presupuestario impacta su financiamiento. “La Atención Primaria de Salud, los consultorios y CESFAM han estado en una situación de parálisis financiera porque el per cápita se redujo a cero”, sostuvo.
A su juicio, debilitar el financiamiento de este nivel de atención tendría efectos inmediatos en la capacidad del sistema para resolver consultas médicas, controlar enfermedades crónicas y prevenir complicaciones de salud que, de no abordarse a tiempo, terminan recargando la red hospitalaria.
La exigencia de claridad al Ministerio de Salud
Frente a este escenario, el senador pidió al Ejecutivo detallar el alcance del recorte presupuestario y explicar qué áreas del sistema sanitario podrían verse afectadas. La preocupación, explicó, no radica solo en la cifra del ajuste, sino en la forma en que se implementará.
“El recorte que se ha anunciado debe ser precisado en los próximos días por la ministra del ramo, señalando con claridad en qué áreas se aplicará”, afirmó, en referencia a la titular de la cartera, May Chomali.
Castro recalcó que el debate fiscal debe considerar que las decisiones en materia sanitaria tienen consecuencias directas en la atención de las personas. “Todo recorte en materia de salud no es un tema administrativo presupuestario, es de efecto directo hacia las personas”, señaló.
El senador concluyó que el país necesita conocer con precisión cómo se mitigarán los efectos del ajuste anunciado. “Esperamos la voz de la ministra para que eso lo clarifique, porque otra cosa es decir exactamente en qué área, programa o sector se aplicará un recorte tan significativo como 517 mil millones de pesos”, sostuvo.



