La compañía se sumó a un Acuerdo de Producción Limpia para reducir pérdidas y desperdicios de alimentos, con un piloto en su planta de Cerrillos y respaldo técnico de la Universidad de California Davis
PepsiCo Chile adhirió al Acuerdo de Producción Limpia para la prevención y reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos, iniciativa impulsada por la Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile, AB Chile, y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo, con el objetivo de avanzar hacia procesos productivos más eficientes, trazables y sostenibles.
La decisión instala a la compañía en una agenda que cruza productividad, innovación industrial y economía circular, en momentos en que las empresas de alimentos enfrentan mayores exigencias por el uso eficiente de recursos, la valorización de residuos y la reducción de impactos ambientales. El acuerdo se enmarca en PepsiCo Positive, la estrategia global de transformación sostenible de la multinacional, y cuenta con respaldo técnico de la Universidad de California Davis.
En Chile, según los antecedentes entregados por la compañía, se pierden cerca de 5 millones de toneladas de alimentos al año, equivalentes al 25% de la oferta doméstica. A nivel global, las pérdidas y desperdicios de alimentos son responsables de entre 8% y 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que convierte el tema en un desafío productivo, ambiental y económico.
Piloto en planta de Cerrillos
El acuerdo contempla la implementación de un proyecto piloto en una de las líneas productivas de papas fritas Lay’s de la planta de Cerrillos, donde la compañía buscará profundizar la medición y trazabilidad de sus procesos, identificar oportunidades de mejora y optimizar el uso de materias primas y recursos dentro de la operación.
“Como compañía líder de alimentos y bebidas, tenemos la responsabilidad de impulsar soluciones que contribuyan a enfrentar desafíos relevantes de nuestro tiempo, entre ellos el uso eficiente de los recursos y la reducción de las pérdidas de alimentos. Este acuerdo representa un paso concreto para seguir fortaleciendo nuestras operaciones, generar un impacto positivo en el entorno y avanzar hacia un sistema alimentario cada vez más sostenible”, afirmó Juan José Wipe, gerente general de PepsiCo Chile.
La iniciativa se suma a mecanismos que la empresa ya mantiene en materia de eficiencia operacional y valorización de residuos, incluyendo prácticas de aprovechamiento para alimentación animal y compostaje. El nuevo piloto permitirá medir con mayor precisión dónde se generan pérdidas, cómo reducirlas y qué aprendizajes pueden escalarse a otras operaciones.
Articulación público privada
Desde PepsiCo Cono Sur, la lectura apunta a la necesidad de fortalecer modelos colaborativos entre empresas, autoridades, gremios y academia. La reducción de pérdidas alimentarias no depende solo de cambios internos en las compañías, sino también de estándares comunes, información comparable y capacidades técnicas que permitan mejorar procesos en toda la cadena.
“Este acuerdo refleja el valor de la colaboración público-privada para avanzar en soluciones concretas frente a desafíos complejos. Se requiere coordinación entre empresas, autoridades, gremios y academia, con una mirada de largo plazo y enfoque sistémico. Esta iniciativa se alinea con nuestros compromisos en materia de economía circular, seguridad alimentaria y desarrollo sostenible dentro de nuestra estrategia global PepsiCo Positive”, señaló Diego Hekimian, gerente senior de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de PepsiCo Cono Sur.
El ingreso de PepsiCo Chile al acuerdo también refuerza una tendencia que viene tomando fuerza en la industria alimentaria: transformar la sostenibilidad en una variable operacional, no solo reputacional. En esa línea, distintas empresas han comenzado a conectar innovación, eficiencia de recursos y reducción de impactos, como ocurre con iniciativas de investigación y desarrollo para la industria alimentaria orientadas a economía circular, alimentos seguros y nuevas tecnologías de proceso.
Proyección regional
El proyecto también tiene una dimensión regional para la compañía. Desde PepsiCo Latinoamérica, la iniciativa en Chile es vista como una experiencia con potencial de aprendizaje para otros mercados, especialmente por su combinación de medición, trazabilidad, eficiencia productiva y trabajo colaborativo.
“Nuestra estrategia PepsiCo Positive nos desafía a transformar continuamente la forma en que operamos. Este proyecto demuestra cómo la colaboración entre distintos actores puede impulsar soluciones innovadoras y generar aprendizajes relevantes para toda la región. Lo que estamos construyendo en Chile es un ejemplo concreto de cómo avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles y resilientes”, sostuvo Isabela Malpighi, Chief Sustainability Officer de PepsiCo Latinoamérica.
Desde AB Chile, en tanto, destacaron que el acuerdo representa una oportunidad para que la industria avance de manera coordinada hacia modelos productivos más eficientes y sostenibles. La incorporación de empresas de gran escala permite probar soluciones en operaciones reales y generar aprendizajes que pueden ampliar el impacto de este tipo de instrumentos.
Con esta adhesión, PepsiCo Chile busca reforzar su estrategia de mejora continua y generación de valor compartido, en una agenda donde la reducción de pérdidas de alimentos deja de ser solo un compromiso ambiental y pasa a formar parte de la competitividad de la industria.



