El Mandatario llamó a su sector a evitar el triunfalismo y puso el foco en los resultados de su Gobierno. La jornada incluyó además una reunión bilateral con el presidente argentino Javier Milei
El Presidente José Antonio Kast cerró la primera jornada del Foro Madrid en Santiago con un mensaje dirigido principalmente a su propio sector. Frente a representantes de la derecha y centroderecha iberoamericana, puso distancia de una lectura exclusivamente electoral del momento político y situó el desafío en la capacidad de gobernar.
Tras recordar el camino que lo llevó a La Moneda después de tres candidaturas presidenciales, Kast sostuvo que “ganar una elección es un tremendo logro, pero no es un fin en sí mismo” y agregó que “los chilenos a mí no me eligieron para derrotar a la izquierda”, situando entre las prioridades de su administración el crimen organizado, la pobreza, la corrupción y el desempleo.
La intervención ocurre cuando algunas de esas materias comienzan a adquirir mayor peso en la evaluación ciudadana. La última Cadem mostró un deterioro de la percepción sobre empleo y economía, junto con una desaprobación presidencial de 61% y una elevada preocupación por la situación laboral.
La distancia entre la campaña y gobernar
Uno de los pasajes centrales del discurso estuvo dedicado a la experiencia acumulada desde que llegó a la Presidencia. Kast reconoció que “en el primer mes ya aprendí la distancia entre tener razón y resolver un problema”, al abordar las dificultades que supone llevar a la práctica medidas que durante la campaña podían plantearse desde el diagnóstico político.
El Mandatario utilizó el control fronterizo como ejemplo y enumeró la necesidad de contar con infraestructura, vigilancia, drones y otras capacidades operativas. El mismo planteamiento extendió hacia la inversión y las trabas burocráticas, al señalar la necesidad de establecer plazos y mecanismos que permitan acelerar decisiones dentro del Estado.
A casi seis meses del inicio de su administración, seguridad, empleo, crecimiento e inmigración comienzan así a pasar desde el programa hacia la gestión cotidiana. Esa transición ya aparecía en el balance de los primeros 100 días del Gobierno de Kast, marcado por la necesidad de avanzar desde los anuncios hacia la implementación de las principales medidas comprometidas.
Frente a los asistentes al Foro Madrid, Kast advirtió además que el resultado electoral que llevó a su sector al Gobierno no asegura su permanencia. “Si no hacemos las cosas como corresponde, nos van a pasar la cuenta y la izquierda podría volver”, señaló al proyectar el escenario que enfrentará el oficialismo durante los próximos años.
En esa misma intervención sostuvo que el desafío será cumplir las promesas realizadas durante la campaña y responder a las prioridades ciudadanas, en una etapa donde el Gobierno comienza a ser evaluado por decisiones, plazos y resultados concretos más que por las diferencias que marcó frente a la administración anterior.
Kast y Milei fijan una agenda bilateral
La jornada tuvo también un capítulo en La Moneda. Antes del cierre del Foro Madrid, José Antonio Kast recibió al presidente argentino Javier Milei, encuentro que concluyó con una declaración conjunta sobre seguridad, integración económica, energía, minería, conectividad fronteriza y cooperación entre ambos países.
Entre las definiciones estuvo la situación del Estrecho de Magallanes. Chile y Argentina reafirmaron la vigencia de los tratados de 1881 y 1984 y señalaron que estos establecen la soberanía chilena sobre la totalidad del estrecho. En paralelo, Kast reiteró el respaldo histórico de Chile a los reclamos argentinos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, junto con apoyar una solución negociada entre Argentina y Reino Unido.
Ambos gobiernos acordaron además profundizar la cooperación frente al crimen organizado transnacional, el narcotráfico y el terrorismo, así como avanzar en proyectos vinculados a minería, energía, comercio y modernización de pasos fronterizos. La declaración incorporó igualmente el compromiso argentino de avanzar en la detención y extradición de Galvarino Apablaza, requerido en Chile por el asesinato del senador Jaime Guzmán.
La visita de Milei cerró una jornada marcada por dos planos de la agenda presidencial: mientras Kast pidió a su sector concentrarse en la gestión y en el cumplimiento de las prioridades que llevaron al oficialismo al Gobierno, Chile y Argentina dejaron comprometidos nuevos pasos en seguridad, integración y relaciones bilaterales.



