Chile se ubica 14 de 30 países en confianza del consumidor y muestra uno de los mayores avances interanuales, pero la caída del componente Trabajo revela que el temor al desempleo sigue condicionando decisiones de gasto e inversión de los hogares
El ánimo del consumidor chileno muestra señales de recuperación, pero el empleo vuelve a instalar una cuota de cautela. Según el último Índice de Confianza del Consumidor (CCI) de Ipsos, el indicador subió a 49,4 puntos en su primera medición de 2026, con un avance de 0,2 puntos porcentuales (pp) respecto del mes anterior y 6,1 pp por sobre enero del año pasado. Aun así, el subíndice de Trabajo cayó 2,1 pp, el mayor retroceso del mes, reflejando un temor persistente a la pérdida de empleo.
El estudio recoge la percepción de más de 20 mil personas en 30 países y mide el optimismo respecto de la economía, las finanzas personales, los ahorros y las condiciones para invertir. Con este resultado, Chile se ubica en el puesto 14 de 30 y roza el umbral de 50 puntos que separa el pesimismo del optimismo. En la comparación interanual, solo Corea del Sur exhibe un aumento mayor entre los países medidos.
“Chile parece haber recuperado después de la elección de Kast el optimismo macroeconómico y político. Sin embargo, la fiesta no es completa. El miedo a perder el trabajo sigue latente. Es un repunte robusto en los papeles, pero mientras el mercado laboral no afirme el paso, esta recuperación se siente con freno de mano”, analiza el Country Manager de Ipsos Chile, Nicolás Fritis.
El período de levantamiento —entre el 24 de diciembre y el 9 de enero— coincidió con señales macro positivas: buen cierre bursátil, alza del Imacec de noviembre y una inflación acercándose al rango meta del Banco Central. Ese contexto ayuda a explicar por qué un 55% de los encuestados cree que la economía mejorará. El problema es que esa expectativa no termina de traducirse en confianza laboral.
Señales mixtas en el desglose
El detalle del índice confirma el contraste. Los subíndices de Inversiones y Situación Actual —los dos de menor puntaje a nivel local— subieron 1,4 y 1,1 pp, respectivamente. En cambio, Expectativas Económicas retrocedió 0,5 pp y Trabajo cayó 2,1 pp, convirtiéndose en el componente con mayor deterioro mensual.
“Aunque el ánimo general repunta, es difícil pisar el acelerador a fondo cuando el fantasma del desempleo anda rondando. Esa incertidumbre laboral funciona como un ancla. Las expectativas mejoran, sí, pero mientras la seguridad en el empleo sigue al debe, la recuperación no podrá tomar la velocidad que el país necesita”, agrega Fritis.
Ipsos explica la baja del componente Trabajo por un deterioro en las tres preguntas que lo componen: menor percepción de seguridad en el empleo actual, menor expectativa de retención a futuro y mayor proporción de personas que declaran que alguien cercano perdió su trabajo recientemente. En términos prácticos, el dato sugiere hogares más cautos al decidir consumo, ahorro o inversión, incluso cuando el telón de fondo macro luce más favorable.
El espejo internacional
A nivel global, el CCI alcanzó 49,9 puntos en enero, con un avance mensual de 0,5 pp. Es el tercer aumento consecutivo tras meses de estancamiento en 2025 y una mejora de 1,3 puntos frente a enero del año anterior. El umbral de 50 puntos está cada vez más cerca, pero el patrón se repite: las expectativas se mueven antes que el empleo.
La lectura para Chile es clara: la confianza se reconstruye primero en los indicadores y en el discurso, pero termina de consolidarse cuando el mercado laboral acompaña. Mientras ese eslabón siga débil, la recuperación avanzará con cautela y el consumo seguirá mirando de reojo la estabilidad del trabajo.



