El gobernador de Antofagasta apuntó a carteras en rojo en salud, vivienda, educación, seguridad y obras públicas, acusando retrasos en proyectos FNDR 2026 pese a recursos disponibles
El gobernador regional de Antofagasta, Ricardo Díaz Cortés, emplazó a los servicios públicos de la región por la lenta ejecución de proyectos financiados con recursos FNDR 2026, en medio de un escenario presupuestario que, según el Gobierno Regional, mantiene apenas cerca de un cuarto del gasto ejecutado a la fecha.
La autoridad reunió a unidades técnicas y representantes de distintos servicios públicos para revisar el avance de la inversión regional, apuntando directamente a carteras que hoy aparecen con señales críticas: educación, salud, vivienda, obras públicas y seguridad.
El reclamo no apunta solo a una cifra administrativa. Díaz busca instalar que la baja ejecución no depende únicamente del Gobierno Regional de Antofagasta, sino también de los servicios sectoriales que deben licitar, gestionar convenios, adjudicar obras y mover proyectos que tienen impacto directo en listas de espera, vivienda, seguridad e infraestructura pública.
La tensión aparece en una región que ha intentado empujar una agenda de inversión social y desarrollo territorial, con iniciativas vinculadas a proyectos por más de $140 mil millones para Antofagasta en salud, educación, servicios básicos, seguridad y conectividad.
Recursos disponibles, obras lentas
Díaz fue crítico con el ritmo que muestran los proyectos bajo la actual administración. “Esto es algo que nos preocupa, porque por un lado se anuncian rebajas presupuestarias, que no hay recursos, pero cuando se entregan los recursos estos no se están ejecutando”, afirmó.
Entre los casos mencionados, el gobernador apuntó a seguridad, donde existirían cerca de $11 mil millones en iniciativas que siguen en licitación y aún no se ejecutan. En educación, advirtió sobre $8 mil millones en proyectos del SLEP Licancabur sin movimiento. En salud, recordó que el GORE destinó $11 mil millones para rebajar listas de espera, pero cuestionó que esos recursos no estén avanzando adecuadamente.
En vivienda, la autoridad sostuvo que existía un compromiso de construir cerca de 9 mil viviendas en la región, pero que solo se habrían concretado 300. La crítica vuelve a poner presión sobre una zona donde las brechas habitacionales, urbanas y de infraestructura contrastan con altos niveles de inversión minera, energética y logística, una tensión ya visible en la crisis urbana e infraestructura que enfrenta Antofagasta.
| Área observada | Monto o señal mencionada | Problema señalado |
|---|---|---|
| Seguridad | $11 mil millones | Iniciativas en licitación sin ejecución |
| Educación | $8 mil millones | Proyectos SLEP Licancabur sin movimiento |
| Salud | $11 mil millones | Recursos para listas de espera con bajo avance |
| Vivienda | 9 mil viviendas comprometidas | Solo 300 construidas, según el GORE |
| Cartera regional | $800 mil millones | De 300 proyectos esperados, se moverían cerca de 100 |
Servicios públicos bajo presión
El gobernador cuestionó que habitualmente se responsabilice a municipios o al Gobierno Regional por la baja ejecución, cuando buena parte de los proyectos financiados con fondos regionales depende de servicios públicos que actúan como unidades técnicas.
“Siempre se culpa a los municipios o se culpa al gobierno regional, o se culpa al gobernador que no se ejecutan los recursos de la región, pero estos son proyectos con fondos regionales para el interés de la gente de la región que no se están ejecutando. Hoy estoy demostrando que son los servicios públicos los que no están cumpliendo”, emplazó Díaz.
La autoridad agregó que la región cuenta con una cartera cercana a $800 mil millones en proyectos levantados desde el inicio de su gestión. “De esa cartera deberían moverse alrededor de 300 proyectos y nosotros vemos que solamente se mueven cien proyectos”, subrayó.
El punto toca una discusión mayor sobre descentralización. Los gobiernos regionales pueden aprobar recursos y priorizar iniciativas, pero no siempre tienen control directo sobre la ejecución. Esa tensión también ha cruzado el debate sobre fondos del litio y autonomía regional para proyectos en Antofagasta.
Reprogramar gasto regional
Para enfrentar el retraso, el Gobierno Regional de Antofagasta planteó una serie de medidas: entrega en 30 días de un Plan de Nueva Programación, supervisión mensual del gasto, limpieza de cartera, despriorización de iniciativas con baja viabilidad, priorización de proyectos de interés regional y exclusión de iniciativas que excedan el mandato de la actual administración.
Díaz sostuvo que el objetivo es sincerar qué puede ejecutarse efectivamente y concentrar recursos en unidades con mayor capacidad de avance. “Lo que nosotros queremos es una reprogramación del gasto. Conversemos sinceramente de lo que puede este gobierno ejecutar y lo que efectivamente vamos a tener que despriorzar para priorizar en aquellas unidades que son mucho más efectivas”, afirmó.
La autoridad puso como ejemplo a la Municipalidad de Mejillones, a la que calificó como una unidad efectiva en ejecución de gasto. La comparación no es menor en una región que tiene por delante obras estratégicas como el Corredor Bioceánico Capricornio, cuya materialización requiere coordinación entre distintos niveles del Estado.
El fondo de la disputa no es solo presupuestario. Cuando los proyectos regionales no avanzan, el costo lo pagan las comunidades: listas de espera que no bajan, viviendas que no llegan, obras que se postergan y recursos que pierden impacto público. La presión de Díaz deja una pregunta abierta para Antofagasta y para el país: quién responde cuando la inversión regional existe, pero el Estado no logra convertirla a tiempo en soluciones concretas.



