Forvis Mazars presentó los resultados de la tercera edición de su estudio anual sobre sostenibilidad y gobierno corporativo en Chile: “Transparencia ASG, auditoría y más allá 2025”. La investigación analizó las Memorias Integradas de 209 empresas, bajo el marco regulatorio de la Norma de Carácter General N°461 y su actualización N°519 de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
A pesar del avance normativo y del crecimiento en la cobertura de compañías evaluadas, los hallazgos muestran que muchas organizaciones aún no logran integrar adecuadamente los factores Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG) en su estrategia de negocios.
Poderyliderazgo.cl conversó con Fanny Tora, socia de Consultoría y ASG de Forvis Mazars, para revisar los principales resultados del estudio y abordar los desafíos que enfrenta el ecosistema empresarial chileno.
Tora, antes de unirse a la firma, fue directora de Vigeo Eiris en Chile, y subsidiaria del grupo Moody’s enfocada en calificaciones ASG. Además, desde 2019 es asesora de Comercio Exterior de Francia, y es Máster en Administración de Empresas con especialización en Finanzas y Desarrollo Sostenible del NEOMA Business School de Francia.
El estudio de mercado 2025 de Forvis Mazars evidencia que solo un 2% de las empresas reporta el impacto financiero del cambio climático.
¿Qué implicancias tiene esto de cara a la implementación de los estándares IFRS S1 y S2?
Es una señal de alerta. IFRS S2, que entrará en vigor en 2026, exigirá que las empresas reporten cómo los riesgos climáticos afectan su negocio desde una perspectiva financiera. Si hoy solo un 2% lo hace, significa que la mayoría no está preparada para cumplir con estos estándares. Ahora, IFRS S1 también comenzará a regular a partir de 2026, abarcando todo el espectro de sostenibilidad y sus impactos financieros.
¿A qué atribuyen esta baja preparación?
En parte a una visión superficial de la sostenibilidad. Muchas compañías la siguen tratando como una obligación para cumplir con la CMF, cuando en realidad se trata de una herramienta de gestión de riesgos y de creación de valor. El principal cambio que necesitamos es cultural. Hay que entender que lo ASG es financiero y operacional a la vez, no son contrapuestos.
¿Qué rol está jugando la verificación externa de los indicadores ASG?
Vemos avances. El porcentaje de empresas que recurre a verificación externa creció de 10% a 22% en un año. En el caso de las firmas IPSA, el salto fue del 34% al 72%. Esto es positivo, pero seguimos lejos de los estándares internacionales.
Hay oportunidades de mejora, al fortalecer los sistemas de reporte de indicadores ASG, que son débiles hoy, y contar con datos más robustos y veraces, esto generará confianza en los mercados de capitales.
Uno de los focos del estudio es la composición de los directorios. ¿Qué hallazgos llaman la atención?
Que solo un 2% de los directores tiene formación específica en temas ASG. Esto es un problema porque estamos hablando del “cerebro estratégico” de las empresas. Sin directorios preparados no hay estrategia sostenible que aguante.
¿Y en términos de equidad de género?
Hay avances, pero seguimos al debe. El promedio de mujeres en directorios es de 19%, y en IPSA llega al 23%. Estamos lejos del 34% de Europa o de la meta nacional del 40% al 2031. A esto se suma que más de un 25% de las empresas que reportan la brecha salarial lo hace incorrectamente, o no lo hace. Esto ya no se puede justificar por desconocimiento.
El estudio también muestra que menos del 8% de las empresas incluye indicadores ASG en los incentivos de su alta gerencia. ¿Por qué es relevante este dato?
Porque si los líderes no son evaluados ni recompensados por su gestión en sostenibilidad, es muy difícil que esta se integre a la estrategia. La ausencia de incentivos desincentiva el compromiso.
Con estos hallazgos en mano, ¿cuál es el principal llamado que hacen a las empresas?
Que midan el riesgo financiero de los riesgos de sostenibilidad y cambio climático. Tienen que empezar hoy. Las empresas deben invertir en capacidades internas, formación de sus directorios, verificación externa y análisis de materialidad.
Quienes actúen ahora cumplirán con la normativa y estarán mejor posicionados para enfrentar los desafíos que se vienen.



