La compañía concentra ahora su estrategia climática en disminuir emisiones asociadas al tratamiento de aguas servidas y fortalecer planes de mitigación, mientras proyecta la carbono neutralidad al 2050 como parte de su gestión ambiental de largo plazo
Essbio obtuvo el sello de Excelencia del programa HuellaChile, reconocimiento entregado por el Ministerio del Medio Ambiente a organizaciones que han avanzado en la medición y gestión de sus gases de efecto invernadero. La sanitaria completa así una trayectoria que anteriormente le permitió obtener los sellos de Cuantificación y Reducción.
El reconocimiento marca una nueva etapa para una compañía cuya actividad está directamente vinculada al ciclo del agua y al funcionamiento de infraestructura sanitaria. La empresa ha incorporado la descarbonización dentro de su planificación ambiental, especialmente en procesos como el tratamiento de aguas servidas, donde busca disminuir progresivamente su impacto climático.
El avance se produce mientras Essbio mantiene inversiones para fortalecer su infraestructura regional. En O’Higgins, la sanitaria había proyectado más de $21 mil millones en obras para reforzar sus sistemas, vinculando continuidad operacional, capacidad de respuesta y modernización de sus instalaciones.
De medir la huella a reducir emisiones
La estrategia seguida por la sanitaria comenzó por conocer el volumen de emisiones generado por su operación. Ese diagnóstico permitió posteriormente avanzar hacia medidas de reducción y establecer una trayectoria de gestión que ahora es reconocida con el sello de Excelencia.
“Este nuevo sello refleja el avance que hemos logrado en la gestión de nuestras emisiones. Primero fue fundamental conocer y cuantificar nuestra huella, luego avanzar en acciones concretas para reducirla”, explicó Marietta Montenegro, directora de Sostenibilidad de Essbio.
La ejecutiva agregó que alcanzar este nivel “nos impulsa a seguir fortaleciendo este trabajo y nuestro compromiso frente al cambio climático”, situando el reconocimiento como parte de un proceso que deberá continuar durante los próximos años.
HuellaChile entrega a las organizaciones herramientas estandarizadas para calcular y reportar sus emisiones, además de apoyo técnico para desarrollar planes de mitigación. Para empresas vinculadas a servicios básicos, esta gestión adquiere mayor peso porque debe avanzar simultáneamente con la continuidad y calidad del servicio.
Agua, infraestructura y cambio climático
La gestión ambiental de Essbio también se ha extendido hacia iniciativas relacionadas con eficiencia hídrica y educación. En O’Higgins, la compañía ha impulsado programas orientados a reducir el consumo de agua en establecimientos educacionales, sumando una dimensión territorial a sus políticas de sostenibilidad.
El desafío hacia adelante será trasladar la reducción de emisiones a una operación que requiere infraestructura permanente, consumo energético y capacidad de tratamiento. En ese recorrido, la carbono neutralidad al 2050 funciona como horizonte, pero su cumplimiento dependerá de reducciones verificables y sostenidas en el tiempo.
Para Essbio, el sello obtenido no cierra el proceso. Más bien establece un nuevo punto de partida para integrar descarbonización, inversiones sanitarias y gestión ambiental en una actividad esencial para los territorios donde presta servicio.



