En el marco del XLV Congreso de Ciencias del Mar y abordará eventos extremos, erosión, marejadas y planificación territorial frente al avance del cambio climático
Concepción será sede de una discusión científica y territorial cada vez más urgente para Chile: cómo enfrentar los riesgos que amenazan al borde costero chileno, desde marejadas y erosión hasta crisis en desembocaduras, expansión urbana y conflictos por el uso del litoral.
Ese será el eje del simposio “Eventos extremos, peligros costeros y política costera: desafíos para la Gestión integrada de la zona costera en Chile”, que se desarrollará en el marco del XLV Congreso de Ciencias del Mar, encuentro que reunirá a la comunidad científica marina entre el 27 y el 30 de julio de 2026, bajo el lema “Un Mar de Ciencia, un Futuro en Común”.
La instancia es impulsada por el Grupo de Trabajo en Gestión Integrada de Áreas Costeras del Comité Oceanográfico Nacional, iniciativa reconocida como proyecto de la Década de los Océanos, y busca abrir un espacio de análisis sobre cómo fortalecer las capacidades del país para anticipar, comprender y responder a los riesgos que afectan a la zona costera. La urgencia también se vincula con la necesidad de contar con más evidencia territorial, como ya se ha planteado en torno a datos clave para cuidar el océano en comunas costeras.
La presidenta del GT-GIAC/CONA, Carolina Martínez, sostuvo que “este simposio revela la importancia de impulsar una visión de gestión integrada de la costa debido a los rápidos cambios que está experimentando la costa chilena, producto de eventos extremos del cambio climático, pero también de presiones asociadas al crecimiento urbano y actividades económicas disfuncionales sobre ecosistemas costeros frágiles”.
Ciencia para anticipar impactos
El simposio reunirá contribuciones sobre distintos componentes del sistema costero chileno. Entre ellas, se abordarán crisis en desembocaduras asociadas a eventos extremos, con foco en el río Maipo, donde el cierre de barras estuarinas, la variabilidad hidrodinámica y las intervenciones humanas han generado nuevos desafíos de monitoreo, gobernanza y manejo costero.
También se presentarán avances metodológicos para integrar la planificación espacial marina, la zonificación costera y la Evaluación Ambiental Estratégica, herramientas que cobran mayor relevancia en medio del debate sobre evaluación ambiental, cambio climático y planificación de proyectos.
El académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, Francisco Bravo, explicó que “la planificación espacial marina es cada vez más interdisciplinaria, intensiva en datos e impulsada por tecnología. El desafío es integrar esta diversidad de temas en procesos de planificación coherentes y aplicables. Nuestro aporte consiste en proponer orientaciones metodológicas que apoyen a los gobiernos regionales en sus tareas de planificación terrestre y marina”.
Marejadas, erosión y planificación territorial
El encuentro también analizará el estado de la erosión costera en litorales arenosos de Chile, considerando sus causas, tendencias y consecuencias para la planificación territorial, la infraestructura y la seguridad de las comunidades costeras. A ello se sumará una presentación sobre amenaza de marejadas, con énfasis en modelación numérica y cartografía de zonas expuestas a inundación por oleaje extremo.
El debate no será solo académico. La gestión del borde costero cruza vivienda, turismo, infraestructura, conservación, inversión pública y seguridad de comunidades que ya enfrentan los efectos de eventos extremos. Por eso, la adaptación de territorios costeros al cambio climático viene ganando espacio en discusiones como turismo costero, planificación y cambio climático en Chile.
El simposio finalizará con una propuesta de deslinde de zona costera desarrollada por el Centro UC Observatorio de la Costa, junto a SERNAGEOMIN y universidades regionales, con criterios técnico-científicos para reconocer la zona costera frente a las necesidades de planificación territorial y zonificación costera.
En conjunto, las presentaciones buscarán reforzar la importancia de articular ciencia, planificación y política pública para enfrentar riesgos actuales y futuros. La gestión integrada del litoral ya no puede abordarse solo desde una mirada ambiental: también involucra seguridad territorial, desarrollo económico, infraestructura crítica y resiliencia comunitaria.
La señal de fondo es clara: Chile necesita anticiparse. En un país con miles de kilómetros de costa, el borde costero dejó de ser una frontera natural para convertirse en un espacio donde se cruzan cambio climático, presión urbana, inversión, conservación y seguridad de las comunidades.



