El dispositivo permitirá recuperar parte de la capacidad quirúrgica perdida tras quedar inutilizados cinco de los siete pabellones del Hospital de Ovalle. Salud y Defensa coordinarán una solución temporal mientras se repara la infraestructura afectada
El daño provocado por las lluvias en el Hospital de Ovalle obligó a reorganizar la atención sanitaria de la provincia del Limarí. Cinco de sus siete pabellones quedaron inutilizados, comprometiendo la continuidad de las cirugías y otras prestaciones programadas para los habitantes de la zona.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud solicitó el apoyo del Ejército para desplegar un hospital modular de campaña que permita recuperar temporalmente parte de la capacidad quirúrgica perdida. El dispositivo incluye tres pabellones, una farmacia, una unidad de recuperación postoperatoria, residencia médica y los componentes logísticos requeridos para su funcionamiento.
La infraestructura será operada junto con el personal y el equipamiento del establecimiento local. De esta manera, la respuesta combina la capacidad modular del Ejército con los equipos clínicos del Hospital de Ovalle, evitando trasladar completamente la atención hacia otros recintos de la región.
Una solución temporal para la red sanitaria del Limarí
El despliegue busca sostener las intervenciones y atenciones programadas durante el período en que permanezcan cerrados los pabellones afectados. La solución adquiere especial relevancia para una provincia donde el Hospital de Ovalle concentra prestaciones que no pueden ser resueltas por la atención primaria ni por establecimientos de menor complejidad.
El subsecretario para las Fuerzas Armadas, Christian Bolívar, explicó que el hospital modular entregará la infraestructura, mientras el recinto local aportará los profesionales y el equipamiento médico. Esta coordinación permitirá conformar una capacidad integrada para responder a las necesidades de los pacientes del Limarí.
El Hospital Modular de Campaña está diseñado para operar en distintos puntos del territorio frente a emergencias y catástrofes. Sus módulos pueden configurarse de acuerdo con las necesidades de cada operación e incluyen áreas quirúrgicas, recuperación, hospitalización y dependencias clínicas con autonomía energética.
Dos meses mientras avanzan las reparaciones
La instalación y habilitación del dispositivo podría tardar entre ocho y diez días, dependiendo de las condiciones meteorológicas y de las conexiones necesarias para su funcionamiento.
La jefa de Sanidad Militar, coronel María Paz Contreras, informó que el Servicio de Salud solicitó mantener esta capacidad durante aproximadamente dos meses, período en que deberán avanzar las reparaciones de los pabellones dañados.
El subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, señaló que la medida permitirá entregar continuidad y seguridad a los pacientes mientras se normaliza la infraestructura hospitalaria. “Esta ayuda nos permitirá dar seguridad y continuidad a la atención de nuestros pacientes”, afirmó la autoridad, destacando la coordinación entre Salud, Defensa y el Ejército para responder a la pérdida de capacidad quirúrgica.
El despliegue del hospital de campaña permitirá responder a la emergencia inmediata, pero la recuperación completa dependerá de la reparación de los cinco pabellones inutilizados. Durante los próximos meses, el desafío será mantener las prestaciones de la red del Limarí sin aumentar los traslados de pacientes ni postergar intervenciones esenciales.



