El senador comunista acusó al ministro de Hacienda de impulsar beneficios tributarios para los grandes grupos económicos, cuestionó el acuerdo del PPD y advirtió que la regularización de capitales podría favorecer el ingreso de dinero del crimen organizado
La megarreforma del Gobierno volvió a profundizar las diferencias dentro de la oposición. Mientras los senadores del PPD defienden el acuerdo que permitió modificar la invariabilidad tributaria, el senador por la Región de Coquimbo Daniel Núñez (PC) endureció sus críticas contra el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y acusó al Ejecutivo de favorecer directamente a los grupos económicos.
“Por eso le puse que era el Robin Hood de los superricos, porque para los grupos económicos chilenos hay champaña, caviar y fiesta”, afirmó el parlamentario en CNN Chile Radio, al cuestionar los beneficios tributarios incluidos en el proyecto de Reconstrucción Nacional.
Núñez sostuvo que la iniciativa no representa una medida aislada, sino una orientación más amplia del Gobierno. A su juicio, la reducción de impuestos para las grandes empresas se complementará con futuras modificaciones laborales y sociales destinadas a disminuir costos mediante la reducción de derechos.
“El ministro ha sido muy claro. No está solamente este proyecto, vienen otras normas en materia laboral, porque él concibe que para generar poder económico hay que quitarles derechos a los trabajadores y derechos sociales a la gente”, declaró.
El acuerdo del PPD abre una fractura opositora
El conflicto se profundizó luego del acuerdo alcanzado por los senadores del PPD con el Gobierno para modificar la invariabilidad tributaria contemplada en la reforma.
La negociación reemplazó el plazo general de 25 años por un sistema diferenciado, con periodos de 10, 15 y 25 años según el tamaño de la inversión. También incorporó una sobretasa de 1,5 puntos para las empresas que opten por ese régimen.
Aunque Núñez reconoció que el PPD consiguió introducir cambios, rechazó que la negociación haya representado la única posibilidad de incidir en el proyecto. Para el senador comunista, una oposición coordinada habría tenido mejores condiciones para atraer votos desde sectores de centro y cuestionar las disposiciones más controvertidas.
“Es muy lamentable que se haya roto la unidad de la oposición. Nosotros hemos hecho un esfuerzo por actuar unidos después de la derrota presidencial, porque vemos una amenaza para Chile con el avance de una derecha que está arrebatando conquistas sociales y desfinanciando al Estado”, sostuvo.
El senador también cuestionó que la negociación quedara concentrada en un grupo reducido de parlamentarios, sin una coordinación previa con el conjunto de las bancadas opositoras. “La oposición tiene mucha más fuerza que tres senadores negociando”, afirmó.
Pese al quiebre, los partidos opositores acordaron acudir al Tribunal Constitucional una vez que termine la tramitación legislativa. La ofensiva incluirá disposiciones tributarias y medioambientales y contará también con el respaldo del PPD, cuya directiva se distanció del entendimiento alcanzado por sus senadores.
La presentación amplía la estrategia iniciada cuando la bancada del Partido Socialista anunció un requerimiento contra la invariabilidad tributaria.
“Creemos que hay argumentos jurídicos muy sólidos para impugnar la constitucionalidad de esta medida. Esto no depende de si el Tribunal Constitucional es de izquierda o de derecha, depende de los argumentos jurídicos”, afirmó Núñez.
Capitales del exterior bajo cuestionamiento
Uno de los principales focos de la ofensiva comunista será la norma que permite declarar y regularizar bienes y rentas mantenidos en el extranjero. El parlamentario advirtió que, sin controles suficientes sobre el origen del dinero y la identificación de sus propietarios finales, el mecanismo podría abrir espacios para recursos vinculados con organizaciones criminales.
Núñez recordó que estructuras como el Tren de Aragua utilizan el sistema bancario y mecanismos financieros formales para mover sus recursos. “Si no pongo límites, no levanto el secreto bancario de los capitales que entran y no conozco los destinatarios finales, puedo estar perfectamente abriendo una puerta para platas que son del crimen organizado”, afirmó.
El senador adelantó que la oposición solicitará votaciones separadas e ingresará indicaciones para reforzar los controles. El propósito será impedir que la regularización termine funcionando como una vía de legitimación de capitales cuyo origen no pueda acreditarse.
La advertencia se suma a las críticas por la invariabilidad tributaria y por las normas medioambientales incluidas en el proyecto, las que también serán incorporadas en la presentación ante el Tribunal Constitucional.
Núñez busca votos fuera de la oposición
El escenario legislativo continúa siendo adverso para las bancadas opositoras. Núñez reconoció que cuentan con cerca de 23 votos y que necesitan sumar al menos tres apoyos adicionales para rechazar algunas disposiciones durante la discusión particular.
Entre los parlamentarios que podrían inclinar determinadas votaciones mencionó a figuras provenientes de sectores de centro, como Matías Walker, además de senadores que han mostrado posiciones independientes frente a algunas iniciativas del Gobierno.
La estrategia también contempla replicar lo ocurrido en la Comisión de Trabajo, donde la oposición logró modificar la propuesta inicial del Ejecutivo para reducir la franquicia tributaria destinada a capacitación. El Gobierno buscaba disminuirla desde 1% hasta 0,5%, pero la comisión acordó establecerla en 0,7%.
“Nosotros incidimos. De eso se trata, de sumar apoyos, porque somos conscientes de que con 23 votos no lo logramos y tenemos que ganar tres votos más”, explicó.
Pese a ello, Núñez admitió que existe poco margen para obtener transformaciones profundas antes del despacho del proyecto. Atribuyó esa dificultad a la posición del ministro Quiroz y a la cohesión que hasta ahora ha mostrado el oficialismo en torno a la reforma.
“Estoy con realismo un poco pesimista, pero vamos a dar la batalla hasta el final. Este es un mal proyecto para Chile y tenemos que introducir modificaciones”, aseguró.
La Comisión de Hacienda deberá resolver los artículos pendientes antes de que la iniciativa llegue nuevamente a la Sala. El Senado proyecta despachar el texto durante la próxima semana, mientras la oposición prepara votaciones separadas, indicaciones y el posterior requerimiento ante el Tribunal Constitucional.



