La estatal paralizó temporalmente las obras de desarrollo y construcción del proyecto tras detectar un fenómeno sísmico emergente asociado a la mayor profundidad del yacimiento. La medida también alcanza a las empresas contratistas y no tiene aún una fecha definida de término
Codelco decidió suspender temporalmente las actividades de desarrollo y construcción del proyecto Andes Norte, en División El Teniente, luego de que análisis técnicos levantados durante los últimos seis meses advirtieran la posible existencia de un riesgo sísmico emergente, distinto de los eventos históricamente gestionados en la operación.
La decisión fue presentada como una medida preventiva orientada a resguardar la seguridad de las personas, mientras la compañía continúa profundizando estudios y fortaleciendo sus sistemas de control. El punto clave, según la estatal, es que el fenómeno observado estaría asociado a la mayor profundidad de las obras, abriendo un desafío técnico distinto al que tradicionalmente ha enfrentado la minería subterránea en El Teniente.
El Teniente ha convivido durante décadas con fenómenos sísmicos vinculados tanto a la explotación minera como a la construcción de desarrollos subterráneos mediante la metodología panel caving. Sin embargo, en este caso Codelco sostiene que los antecedentes disponibles son consistentes con la posible existencia de un comportamiento sísmico diferente, lo que obliga a reforzar instrumentación, monitoreo y análisis antes de continuar con el proyecto.
La decisión vuelve a poner a la seguridad minera en el centro de la discusión sobre el futuro de los desarrollos profundos de la cuprífera. En el último año, la división ya había reforzado ese enfoque, como quedó reflejado en el llamado a producir más sin debilitar la seguridad en El Teniente, una línea que ahora enfrenta una prueba concreta en uno de sus proyectos estratégicos.
Riesgo emergente y obras en pausa
La suspensión afecta específicamente al sector de Andes Norte, donde se desarrollaban obras de desarrollo y construcción. Codelco precisó que la medida se mantendrá mientras avanza el fortalecimiento del conocimiento técnico y se determinan las medidas de control necesarias para retomar el proyecto bajo sus estándares de seguridad.
La compañía no informó un plazo para el reinicio de las faenas. Ese punto dependerá de la evolución de los estudios y de la capacidad de la empresa para comprender mejor el fenómeno observado. La señal es relevante, porque muestra que el desafío no está solo en gestionar los riesgos tradicionales de la minería subterránea, sino también en anticipar aquellos que surgen a medida que las operaciones avanzan hacia zonas más profundas.
En paralelo, Codelco aseguró que mantiene operativos los sistemas de monitoreo sísmico, los protocolos de resguardo y las medidas preventivas en todas las áreas de División El Teniente, incluidas las productivas. Esto implica que la suspensión no abarca a toda la operación, sino exclusivamente al proyecto Andes Norte y a sus obras vinculadas.
La determinación también dialoga con otros esfuerzos recientes de la división, como la incorporación de herramientas de inteligencia artificial para reducir conductas de riesgo. Pero el caso muestra que, incluso con mayores capacidades de monitoreo, la minería profunda sigue abriendo zonas de incertidumbre que exigen respuestas prudentes.
Impacto sobre contratistas y empleo
La suspensión alcanza además a las empresas contratistas que participan en las actividades de desarrollo y construcción del proyecto. Codelco indicó que la decisión fue comunicada de inmediato a las compañías involucradas y que ya se inició un proceso de suspensión ordenada, considerando medidas administrativas, contractuales y laborales.
La estatal señaló que mantendrá coordinación permanente con las empresas contratistas para gestionar los efectos del proceso y asegurar el cumplimiento de la legislación laboral y de las obligaciones contractuales aplicables. Sin embargo, no informó cuántas empresas ni cuántos trabajadores podrían verse afectados por esta paralización.
Ese punto no es menor, considerando el peso que tiene El Teniente en la red de proveedores y pymes de la Región de O’Higgins. En un proyecto de esta magnitud, una suspensión temporal no solo tiene implicancias operacionales, sino también efectos sobre contratistas, empleo y actividad económica vinculada.
Por ahora, la señal de Codelco es clara: la prioridad estará puesta en la protección de las personas y en la profundización del conocimiento técnico antes de retomar el avance de Andes Norte. La pregunta que queda abierta es cuánto tiempo demandará ese proceso y qué impacto tendrá en la programación futura de uno de los desarrollos relevantes de El Teniente.
La decisión deja instalada una advertencia más amplia para la minería chilena: profundizar la explotación no consiste solo en extender túneles y aumentar capacidad productiva, sino en comprender riesgos nuevos y gestionarlos antes de que se conviertan en una amenaza mayor.



