El gremio valoró el ingreso de la Adenda Excepcional al SEA y apuntó a que la votación de la COEVA, prevista para marzo, marque un punto de inflexión tras más de diez años de tramitación del proyecto de ampliación del puerto
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Valparaíso volvió a poner presión sobre el futuro del Proyecto de Ampliación del Terminal 2, luego del ingreso de la Adenda Excepcional al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). Para el gremio, el hito reactiva una iniciativa considerada clave para la capacidad logística del puerto y para la competitividad regional, pero advirtió que el tiempo de espera ya dejó costos relevantes.
El presidente de la entidad, Fernando Bustamante, sostuvo que “este avance es importante en una tramitación que ya acumula más de diez años”, un periodo que, a su juicio, ha impactado en inversión, empleo y en la proyección económica de la región. La declaración se produce mientras el proyecto entra en una fase decisiva: la Comisión de Evaluación Ambiental de Valparaíso (COEVA) tiene previsto votar su calificación ambiental durante la primera semana de marzo.
La votación que puede destrabar el proyecto
Desde la CChC regional apuntan a que esa definición debe entregar señales claras al mercado. “Esperamos que el proceso se resuelva con la certeza que requieren las grandes inversiones para hacerse realidad, con reglas claras y criterios técnicos”, afirmó Bustamante, en un mensaje que apunta tanto a las autoridades como a los actores del sistema de evaluación ambiental.
El gremio remarca que el debate ya no es solo técnico, sino también estratégico: la ampliación del Terminal 2 aparece como una pieza clave para evitar cuellos de botella logísticos y para sostener el rol de Valparaíso dentro del sistema portuario nacional.
Infraestructura, ciudad y competitividad
Bustamante planteó que la obra “es una infraestructura fundamental y habilitante”, al mejorar la capacidad logística de la región y del país, fortalecer la competitividad regional y abrir una oportunidad de reactivación económica y urbana para la ciudad puerto.
En la CChC sostienen que el proyecto tiene un impacto que va más allá del recinto portuario, al influir en encadenamientos productivos, empleo y planificación urbana, en una zona que busca recuperar dinamismo económico.
Crítica a la demora regulatoria
El llamado del gremio cerró con una advertencia política y económica. “Actuar con sentido de urgencia”, pidió Bustamante, recalcando la necesidad de resguardar los acuerdos con la comunidad y cumplir las exigencias de mitigación y gestión sostenible, pero sin seguir postergando el proyecto por la vía de la permisología.
“Valparaíso necesita volver a crecer con proyectos bien evaluados, reglas claras y visión de largo plazo”, afirmó el dirigente, al subrayar que la ampliación del Terminal 2 cumple con ese perfil y sigue siendo una de las apuestas estratégicas para el desarrollo regional.



